Whiplash, obteniendo su nombre de una pieza musical interpretada en la película y que representa una barrera para los protagonistas, narra la historia de un joven baterista promesa, estudiante del conservatorio Shaffer interpretado por un muy maduro Miles Teller. Dicho conservatorio ostenta un grupo de Jazz Clásico dirigido por un soberbio director de orquesta interpretado por J.K Simmons, que se dedicará a arruinarles la vida a todo aquel que entre a su banda a los fines de alcanzar la perfección.

 La película independiente, grabada en tan solo 18 días, goza de un guión perfectamente elaborado, con diálogos que exploran las fortalezas y debilidades de un joven dispuesto a darlo todo por sus ambiciones musicales, y que usará todas sus emociones en la interpretación de cada pieza musical. Los personajes pasan por una serie de altos y bajos a lo largo de la película, internándonos consigo a una trama perfectamente elaborada y atrapándonos cada vez más.

Whiplash

Entre lo más destacable de esta película tenemos la fascinante interpretación de un J.K Simmons capaz de rememorar a los jefes más déspotas que cualquier espectador haya tenido, e inspirar el odio más puro hacia un personaje, y quizás ello radica en una grandiosa actuación cargada de energía y poder verbal por parte del actor; esto, merece el respeto de todos, pocas veces logramos sentir sentimientos tan fuertes hacia un villano. También tenemos una muy decente actuación de un Miles Teller que demostró que no solo es capaz de hacer un papel de joven inmaduro como estábamos acostumbrados a verlo en películas como The Spectacular Now o Divergent, sino que es capaz de cumplir con una actuación muy limpia y logrando enfocar las emociones demandadas por el personaje a la perfección.

Quizás el punto más perfecto de la película haya sido su musicalización, puesto que cada pieza encajaba aún más perfecta que la anterior en las emociones requeridas, alcanzando a llenar al espectador de un éxtasis invaluable en su escena final, donde no solo se encuentra el personaje principal en un momento decisivo en su carrera musical, sino que es el choque decisivo entre los dos personajes protagónicos. Las piezas logran elevar una interpretación cargada de emociones, y entregarnos personajes con sentimientos a flor de piel perfectamente reflejados en la  música que es capaz de internarnos en un mundo que difícilmente alcancemos a diario. Esta película logró hacer una mezcla perfecta de un todo en conjunto que nos eleva a otro nivel de genialidad.

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Pocas películas pueden llenar el alma como lo ha logrado Whiplash, una película muy bien lograda que si bien probablemente no sea galardonada con el Oscar a Mejor película por sus difíciles contrincantes, definitivamente entra en el top 3 de las mejores de 2014 de muchos de nosotros.