Luego de 10 años de películas con resultados de aceptables a excelentes, la franquicia de Harry Potter llegó a su final en el 2011 con la octava película (bueno, segunda parte de la séptima) de la franquicia: “Harry Potter y las Reliquias de la Muerte, Parte 2”, película que fue amada por la crítica (la mayor parte) y que se convirtió en un enorme éxito en taquilla, llegando a convertirse en su momento en la tercer película más taquillera de todos los tiempos.

Con esta última entrega, parecía que una etapa se cerraba y que todos los involucrados en esta aventura continuarían con sus respectivas carreras y proyectos. Y así fue para muchos de sus productores, sus protagonistas y la propia autora de los libros; solo hubo uno a quien no le fue muy bien, y ese fue a Warner Brothers: la casa productora de estas películas, al cerrar la franquicia potteriana, cerro al año siguiente con su trilogía de Batman-Nolan y después no ha tenido un gran éxito con sus nuevos proyectos, que incluyo volver al mundo de J.R.R. Tolkien con resultados contraproducentes y competir en el mundo de superhéroes con su universo de DC, donde la falta de humanidad en sus personajes y la mediocre estructura en sus historias son el pan de cada día. La desesperación de Warner debió haber sido muy grande, que me imagino que la cantidad de dólares que le abran ofrecido a J.K. Rowling para reabrir el mundo mágico de Potter debió ser muy grande.

Y con ese marco de desesperación, se decidió crear una película más del universo potteriano pero con un movimiento muy particular, y ese fue adaptar la obra “Animales Fantásticos y donde encontrarlos”, que no es más que una extensión al universo potteriano, donde hablan sobre las criaturas que no salen en las películas y algunas de sus características. Básicamente, es una mini enciclopedia sobre animales, ¿como adaptas una enciclopedia en una película de 2 horas y media, que es lo que suelen durar las entregas de Harry Potter?

Para poder resolver esta gran incógnita, la gente detrás de esta película decidió elegir como encargada del guion ni más ni menos que a la misma Rowling para el trabajo. Así que, si eres fan de los libros de la autora inglesa te vas a encontrar con los mismos defectos y virtudes que suelen tener sus obras. Aquí te vas a topar con unos personajes entrañables, combinado con un par de historias que no parecen cuajar. Cuando vemos al personaje de Newt Scamander (Eddie Redmayne) buscando esas criaturas que se han escapado (que es cuando cumple con el nombre del libro) es de hecho algo interesante, pero cuando lo vemos siendo perseguido por las autoridades mágicas ya que creen que sus criaturas han causado problemas con los muggles, es algo genérica.

Quizás un detalle interesante con la historia es el hecho de que la franquicia, por primera vez, deja territorio inglés para adentrarse en territorio norteamericano, y algo que me agrada es ver como Rowling se las ingenia para darle su propia identidad al nuevo lugar que explora, donde podemos encontrar magos gangsters, presidentes y hasta empresarios.

Las actuaciones son un punto que resaltan bastante bien en esta película, con Eddie Redmayne haciendo un trabajo magnifico como Newt Scamander, pero por mucho mi personaje favorito en esta película vendría siendo Jacob Kowalski, interpretado por Dan Fogler, el encargado de los momentos cómicos de la película, algo que abundaba mucho en las anteriores películas de Potter pero que aquí se siente un poco mas naturales que en las adaptaciones anteriores.

Pero con todo y las solidas actuaciones que se tienen en la película, no es suficiente para rescatar a algunos de los personajes: el personaje de Colin Farrell me pareció increíblemente desperdiciado, y más con el giro que le dan, que a mi gusto raya en lo patético. La aparición de Johnny Depp forzadísima, mas para indicarnos que tendremos más películas en camino.

La trama con la familia anti magos me parece relleno y, luego de los graciosos resultados de la elección estadounidense, como que una historia contra la discriminación me parece muy molesta (como queriendo criticar las actitudes de una sociedad que ya no son, y que los eventos recientes demuestran lo contrario); quizá si la película solo se hubiera centrado en la búsqueda de los animales, que destruyeran algo de la ciudad, y convertido el tema anti magos en el material de la secuela, quizá esa hubiera sido mejor, pero decidieron gastarse parte de sus cartas aquí y no funciona bien.

Al final, “Animales Fantásticos y Donde Encontrarlos” es un sólido entretenimiento, con carencias típicas de todo material que trabaja J.K. Rowling. Me gusto este inicio, pero espero que se corrijan errores a futuro, ya que Warner depende de esto prácticamente. Es una bella introducción que promete mucho para el futuro.