Creo que es seguro decir que Abraham Lincoln no tuvo éxito en erradicar la plaga de vampiros que acechan constantemente en la televisión y el cine. Para bien, su fracaso no se traduce del todo a una película que reclama ser tomada en cuenta por su factor de entretenimiento y no como referencia a un personaje histórico que cambio el destino del país del norte.

Se requiere demasiada credulidad para que funcione una trama dispuesta a mezclar hechos verídicos con las más básicas nociones de vampirismo que la mayoría conoce. Esta por demás decir que resulta ser hasta un insulto, si no fuera porque los creadores tiene el tino de brindarle a Lincoln cierto respeto, muy lejos de la locura sobrenatural en la que esta rodeado. Hay ocasiones que por la seriedad con la que se maneja, nos hace suponer que es una biografía del personaje y mucho más interesante que cualquier especial del History Channel.

Lo primero que hay que aceptar es que los vampiros son una plaga incrustada en una sociedad donde la esclavitud les ayuda para satisfacer sus requerimientos alimenticios. Ellos son los amos y señores de varias plantaciones que gobiernan a su antojo. En uno de tantos días, el destino lleva a que un pequeño Abraham sufra la muerte de su madre a manos de una de esas criaturas, lo suficiente para buscar venganza y dedicarse de por vida a su cacería.

Uno puede pensar en que la mayoría del tiempo son baños de sangre surcando por la pantalla, pero el libreto de Seth Grahame-Smith, quien también es el autor de la novela publicada bajo el mismo nombre, logra distribuir su tiempo para narrar la vida de Abraham Lincoln desde sus humildes orígenes hasta la batalla decisiva de Gettysburg. Por tal motivo crea el suficiente interés y sobretodo con el suficiente buen ritmo en la narración para evitar el aburrimiento. Algo que también acarrea una desventaja, al hacer que algunas escenas no tengan el impacto que deberían.

Lo más destacable es el estilo visual que el director Timur Bekmambetov imprime en cada escena de acción. Tiene una cualidad muy parecida a la de las celdas de una historieta, congelando el momento como una fotografía, para luego proceder con una saludable energía que se sale de lo convencional. A momentos admito que exagera al utilizar tal herramienta, pero no deja de ser muy llamativa que bien puede ser referente para ser vista en 3D.

Haciendo un lado la aceptación al tema que se maneja, lo que decepciona es la falta de tensión, suspenso o por lo menos algo de miedo que logre trascender la película. Por supuesto que tenemos un grupo de salvajes vampiros que se lanzan con todo como si fueran pirañas hambrientas, sin embargo, como auténticos villanos dejan mucho que desear al ser despachados como moscas uno tras otro. Las escenas se vuelven una constante de luchas a muerte y cuando deciden ir más allá de lo que conocemos, lo llevan a niveles tan increíbles que en serio requieren de nuestro esfuerzo para olvidarlo y continuar con la película.