Convencionalmente divertida.

He estado relegando esta película por días porque simplemente no me llaman la atención estos animales del zoológico y menos cuando no he visto ninguna de sus películas. Lo más que conozco son los locos pingüinos en sus constantemente locas aventuras que se transmiten por televisión.

La compañía Dreamworks se ha vuelto más que confiable al momento de ir en busca de animación que entretiene, es sólo que no a logrado trascender en lo que se refiere a crear un clásico. Por supuesto que sorprendió con Shrek, pero de ahí en adelante se ha dedicado más a producir productos confiables que no tienen la minima ambición por reconfigurar la industria del cine. Con Madagascar lamentablemente se continua lo que se esta volviendo una tradición en dicha compañía, quizás algún día salga de su secuelitis y se dedica a sorprendernos con algo más trascendental.

Si tiene una cualidad que se debe valorar, es que no pretende ser más que entretenimiento, no sigue una agenda, ni intenciones por trasmitir un mensaje, sólo se enfoca a llenar los minutos de duración con vibrantes secuencias y algunos nuevos personajes para hacer las cosas más interesantes. Aunque suena que es más de lo mismo, al menos tiene el suficiente contenido para lograr su misión.

La trama no es nada fuera de este mundo, son sólo un grupo de animales queriendo regresar a casa porque al parecer Madagascar ya no les llena. Inexplicablemente van en busca de los pingüinos hasta Monte Carlo vía hoyo negro acuático, supuestamente para que les ayuden a regresar, pero si ya lograron llegar a Mónaco entonces no entiendo porque no pueden regresar a la gran manzana. Mejor la dejamos así. El punto es que se inicia una secuencia de persecución muy divertida gracias a la introducción de la agente de control animal Chantel DuBois, hasta llegar a un circo que convenientemente viajará a Estados Unidos de gira artística.

Su mayor logro es que la fórmula les funciona la mayor parte del tiempo y debo de aceptar que me tomó desprevenido la fortaleza con la que inicia la película, que hasta se puede confundir como el desenlace. El que de ahí en adelante sufra un poco el ritmo y se sienta que tiene un centro algo aburrido, es inevitable.

Lejos de alabar la animación que como se ha vuelto costumbre sirve para complacer el 3D, es de destacar como se utiliza el espectro de colores para brindarnos secuencias tan fascinantes como alucinógenas. Esos actos dentro del circo se salen de lo convencional con una diversidad de colores y movimientos de cámara que al menos cumplen la promesa de crear un espectáculo como jamás se haya visto

En lo que respecta a la comedia, esta no involucra un gran conocimiento de temas o referencias para que logren una sonrisa. El método preferido es con buenas dosis de gags que como todo algunos funcionan y otros ni tanto. Eso sí, todavía no puedo dejar de reírme de las posibilidades amorosas del Rey Julien con la señorita Oso. Sinceramente es de los romances más locos que he presenciado.

Con algunos intentos de desarrollo en lo que respecta a los personajes, en especial el león Alex y el tigre Vitali, no hay mucho para profundizar en sus lecciones de vida. El resto del elenco está para rellenar el tiempo, hacer conversación y seguir al león en el sueño que comparten de regresar a casa. Quizás sale mejor librado Vitali al no ser un borrego que sigue al equipo y tener sus propios dilemas que resolver con hasta algo más de sentimiento de lo que pudiera imaginar.

Como las persecuciones sin fin no pueden faltar, debo de agradecer que no lo fueron todo y eso es porque la villana DuBois nos ofrece verdaderos momentos alegres con sus métodos de caza nada ordinarios. Era como volver a ver una malvado de alguna caricatura clásica, con sus modales y excentricidades. Su mejor momento sin duda llega cuando tiene que motivar a su equipo de cazadores con una melodía patriótica para levantar los ánimos.

Convencionalmente divertida. He estado relegando esta película por días porque simplemente no me llaman la atención estos animales del zoológico y menos cuando no he visto ninguna de sus películas. Lo más que conozco son los locos pingüinos en sus constantemente locas aventuras que se transmiten por televisión. La compañía Dreamworks se ha vuelto más que confiable al momento de ir en busca de animación que entretiene, es sólo que no a logrado trascender en lo que se refiere a crear un clásico. Por supuesto que sorprendió con Shrek, pero de ahí en adelante se ha dedicado más a producir…
El que no logre llevarnos a nuevas alturas de la animación es inevitable, resulta ser convencional, pero eso no le quita lo divertido tanto para chicos y grandes.

Evaluación Criticón

General

Aceptable

El que no logre llevarnos a nuevas alturas de la animación es inevitable, resulta ser convencional, pero eso no le quita lo divertido tanto para chicos y grandes.