Finalmente, luego de tantas polémicas, rumores, críticas e infinidad de fanatismos, llega a nuestras salas de cine la película más esperada del 2013, estoy hablando claramente de Man of Steel, la reinvención narrativa y visual del superhéroe más famoso de la historia. Creado en 1938 por el escritor Jerry Siegel y el artista Joe Shuster fue vendido a Detective cómics, que a la larga se convertiría en lo que hoy en día conocemos como DC cómics, y publicado en la serie de aventuras Action cómics #1. El buen recibimiento fue tal que tuvieron que crear por separado sus propias aventuras y venderlo como el primer gran superhéroe de la historia a tal grado que el símbolo que lo representa, una S de color rojo en el pecho, es el segundo símbolo más reconocido en el planeta solo por detrás de la cruz cristiana, casi nada.Man-of-Steel1

Con el pasar de los años Superman también conocido como El hombre de acero o el último hijo de Krypton dio el salto inminentemente a la televisión norteamericana y al cine propio para así tener una mayor difusión universal, cosa que los cómics por aquel entonces no conseguían. Con el pasar de los años la historia del personaje se fue modificando e igualmente el mismo público, por lo que Superman sufrió los mismos cambios y se fue adaptando a las épocas que le toco vivir convirtiéndose  a la larga en un icono cultural que aún en nuestros días sigue siendo base fundamental para entender el significado de superhéroe. Tan simple es decir que sin Superman jamás existirá el término superhéroe por mucho que Marvel se enoje.

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En lo que a nosotros respecta toca hablar de cine y vaya que El hombre de acero ha tenido mucha participación. La cinta más emblemática, para muchos la mejor, es la versión de Richard Donner (Superman, 1978) con Christopher Reeves en el papel de Kal-El/Clark Kent. Aunque personalmente considero a la secuela, Superman II, como la mejor adaptación del superhéroe hasta el momento. Sin embargo las cintas no recibieron la aprobación de gran parte del público, en especial de los fans, debido al infantilismo latente que las cintas tenían y que Bryan Singer fortaleció en la correcta Superman regresa. Eran películas con una fuerte carga emocional que funcionaba a la perfección y que estaban potencializadas por la música de John Williams pero que no alejan al famoso superhéroe de una imagen infantil, torpe, y sumamente cursi del temible poder de este ser extraterrestre. Es ahí donde entran las nuevas generaciones.

Alabado por millones, me incluyo objetivamente, el director Christopher Nolan se gano el gusto de crítica y público con su asombrosa trilogía de Batman al convertir al famoso anti-héroe en un estereotipo moderno de lo que significaría ser en estos tiempos Batman. Tomo gran parte de su historia en cómics y lo traslado a una versión más realista, y al parecer el experimento le salió bastante bien. Los ejecutivos de Warner, los cuales tienen los derechos de los personajes de DC cómics, estuvieron tan contentos con el resultado que rápidamente formularon la idea de hacer lo mismo con Superman luego del fracaso, en taquilla y público, que resultará la versión de Singer. Los fanáticos querían un Superman nuevo, uno que demostrará su total poderío de una vez y que dejase los infantilismos que durante mucho tiempo lo caracterizaron y por el cual es igualmente odiado en todo el mundo. «Tiene tanta fuerza que es indestructible a no ser que se enfrente a una roca radiactiva o a un hombre calvo millonario», me decía un amigo. Y tiene razón, es un tanto ilógico pero en cómics funciona, en cine, no tanto. Y ni hablar de su personalidad como Clark Kent, la cual simplemente no funciona a mi parecer pero que es parte esencial del personaje.

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Nolan sabía eso y recomendó a Zack Snyder, responsable de la estupenda El amanecer de los muertos y de las correctas 300 y Watchmen, para ejercer de director pues su propuesta visual siempre ha sido acertada, lo mismo que sus ideas. Warner acepto y junto con Nolan y el guionista David S. Goyer decidieron crear un Superman más real y acorde a las nuevas generaciones. Esto podría tener mucho éxito o un fracaso estrepitoso y habiendo visto las críticas recientes por parte de la prensa especializada parece que se decantaron por la segunda opción. Muy por el contrario el recibimiento del público. Y la razón es muy simple: Snyder nos muestra algo que no habíamos visto en la historia de Superman en el cine pero que en cómics había sido probado exitosamente por genios como Millar, Moore, Morrison, Johns y  Straczynski. Snyder tomo la mitología que caracteriza al personaje y trato de adaptarla al nuevo siglo dejando un poco de lado la historia mil veces conocida de Superman. Están advertidos, este no es el Superman que conocen.

Man of Steel, traducida correctamente como El hombre de acero, nos cuenta la historia de Kal-El, último descendiente del planeta Krypton que llega a la Tierra en una nave espacial siendo un pequeño recién nacido y que es criado y educado por la familia Kent. Esa historia todo el mundo la conoce y Snyder se limita a mostrar solo fragmentos de dichos sucesos en especial su niñez y adolescencia. La película comienza, no se preocupen no habrá Spoilers, con la destrucción de Krypton, por motivos un tanto desconocidos y que pueden confundir al espectador. Al mismo tiempo vemos a los padres biológicos del niño, me refiero a Jor-El y Lara, interpretados acertadamente por Russell Crowe y Ayelet Zurer, respectivamente. De igual manera se nos presenta el temible antagonista, el general Zod, líder militar de Krypton y al cual da vida fantásticamente Michael Shannon. Los dados están sobre la mesa y lo demás es historia.

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Una historia que al parecer no parece gustar mucho a los críticos pero que el público ha amado. Y es que creo que el mayor problema de la película se debe al torpe guión de Goyer que si analizas detenidamente tiene ciertos huecos argumentales y a una edición audaz pero muy irregular por parte de David Brenner. Snyder trató de innovar y por ello lo están crucificando y me explico. La película esta contada a forma de cómic y creo que si fuese impreso funcionaría a la perfección pero en cine eso no sale triunfante del todo. El hecho de que saltemos inmediatamente a la vida adulta de Kal-El le quita un poco de emoción a la historia misma que se ve un tanto recuperada cuando en flashbacks regresamos a su niñez y adolescencia. Pero el punto más errático y quizás por el cual la están criticando en demasía se deba a la rápida y desganada trasformación a Superman. La primera vez que porta el mítico traje y que debería ser memorable queda en la película como algo meramente banal y sin emoción alguna debido en gran parte a el cómo esta estructurada la narrativa. Este momento puede decepcionar a muchos y quizás confundir pero una vez aceptada la idea la puedes justificar.

La primera hora de la película es muy irregular por esos motivos que les digo, la edición pierde mucho pero igualmente gana en momentos, y quizás la gente no este acostumbrada a este tipo de narrativa más con un personaje tan icónico como este al cual si le cambias mínimamente algo te pueden matar. Snyder se arriesgo en ese primer tramo y solo el tiempo dirá si estaba en lo correcto, en lo que a mi respecta me provoco ciertas dudas pero a la larga lo entendí. Sin embargo todo lo que puede tener de irregular la película se logra redimir con una segunda parte impresionante. Cuando el general Zod hace su arribo a la tierra es otra película, la que todos estaban esperando. Si eres fan de Superman llorarás de alegría y gritarás y saltarás en tu asiento, inclusive te justifico que te levantes del mismo y tengas las brazos en el aire. Snyder comprendió la espectacularidad que rodea la figura de Superman y no escatimo en nada, soltó todas sus armas y el resultado es magistral. Nunca antes se había visto tal grado de destrucción ni de acción y eso es algo que todo fan agradecerá.

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Los villanos de turno son ejemplares y junto a Shannon la temible Antje Traue, quien da vida a la hermosa Faora, son los rivales perfectos para pelear en condiciones iguales a Superman. Mismo que en la piel del desconocido Henry Cavill luce creíble y cumple a la perfección en su papel pues tiene ese carisma necesario para conectar con la audiencia. En cuanto al reparto actoral no tienen que preocuparse, todos cumplen. Pero si tengo que elegir a uno, aparte del mismo Shannon, ese sería el de Lois Lane, la famosa reportera de El diario el Planeta. En la piel de Amy Adams vemos a una Lane nunca vista y que eleva el papel de la mujer en el cine de superhéroes. Gran acierto. Aunque no puedo decir lo mismo de la banda sonora. Por increíble que parezca la partitura a cargo de Hans Zimmer carece de épica y por momentos se vuelve sumamente repetitiva y carente de emoción, algo imperdonable aquí pero que por fortuna logra olvidase, lo mismo que el guión, en el tramo final de la película donde el grado de espectacularidad simplemente te dejara con la boca abierta y te hará olvidar todos esos tropiezos que la cinta tuvo, y que son varios.Man-of-Steel6

Considero a El hombre de acero como una nueva reinvención de un Superman más real que sale airoso por su poderío visual pero que adolece en su narrativa audaz e innovadora que no todos aceptarán. Con esto no quiero decir que sea una historia fallida como se anda diciendo por ahí sino por el contrario, tomará tiempo asimilarla. Personalmente la disfrute como niño y pese a que no me considero fanático del personaje si he leído cierta cantidad de sus cómics entre ellos Tierra Uno, cómic que fue base de la película y que les recomiendo que lean. El hombre de acero no es la película definitiva de superhéroes ni tampoco la mejor de Superman, ese lugar sigue siendo de Superman II, pero sin duda alguna es una digan cinta de acción que te mantendrá entretenido en tu butaca y que seguramente disfrutarás seas o no fan del personaje. Una película recomendada para este fin de semana y que perfectamente puedes ver en familia. Como recomendación te aconsejo que entres a la proyección con la mente en blanco y enterado de que verás una historia diferente pero que no por ello rompe con las bases sólidas que Siegel y Shuster soñaron hace más de setenta años. ¿Mi veredicto? Pulgares arriba.