Si en 2011 me hubieran dicho que “El Planeta de los Simios: (R) Evolución” seria el inicio de una de las mejores trilogías de la década presente, basada en una nueva versión de la legendaria franquicia que iniciara en los 60, sencillamente me habría reído en la cara de los que se atrevían a decirlo. No solo porque, como mencione, “El Planeta de los Simios” es una de las franquicias más veneradas de todos los tiempos (ahí peleándose, creo yo, con James Bond), sino porque ya en el 2001 se trató de dar reinicio a la franquicia con la dirección de Tim Burton (producción que iniciaría la debacle del, alguna vez, creativo director) y que es una de las películas más odiadas de todos los tiempos.

Pero, para sorpresa de muchos, la película del 2011 dirigida por Rupert Wyatt y protagonizada por James Franco y Andy Serkis resulto ser una de las mejores películas del verano de ese año, lo que propicio que se autorizara la creación de una secuela: “El Planeta de los Simios: la Confrontación”, estrenada en 2014, dirigida por Matt Reeves y que trajo de vuelta Andy Serkis, pero acompañado esta vez por Jason Clarke, Gary Oldman y Keri Russell, una secuela que supero a su antecesora con creces, aunque muchos argumentan que en el camino se perdió algo de emotividad en la trama.

Bueno, 3 años después de que vemos el inicio de la guerra entre simios y humanos, Reeves y Serkis vuelven a hacer equipo para regalarnos lo que es, posiblemente, la mejor película del verano que está por terminar (junto a Christopher Nolan y, prácticamente, Edgar Wright), lo que quizá no es mucho decir, considerando que en general había sido un verano muy apagado, entre refritos fracasados, héroes con lo adecuado y otras propuestas cuya existencia es inexplicable.

El primer punto a favor de mencionar en esta película es el nivel de actuación. A estas alturas, ya todos conocemos el gran nivel que Andy Serkis ha manejado dentro de la franquicia, pero me atrevería a decir que esta es, por mucho, su mejor interpretación de Cesar. Verlo como a pesar de la guerra, sigue creyendo en la paz con los hombres, hasta que una acción artera lo hace traicionar todos sus ideales. Uno puede ver el dolor en sus ojos al momento de ver a sus hermanos simios o al momento de confrontar a los generales humanos, y crees en verdad en el personaje.

Pero no solo Serkis se luce en su actuación, los secundarios en general también están bastante bien; ya sean los acompañantes eternos de Cesar: Maurice (Karin Konoval), Rocket (Terry Notary) y Luca (Michael Adamthwaite); o los nuevas adhesiones: Bad Ape (Steve Zahn), un gorila fuera dela tribu de Cesar, o Nova (Amiah Miller) que con la pura mirada se encarga de dar una entrañable actuación.

En cuanto a los villanos, es de esperarse el buen trabajo de Woody Harrelson como el despiadado coronel humano, pero los lapsos de profundidad que llega a compartir el personaje lo ponen, a mi opinión, a la altura del Koba de la película anterior.

La historia de la película es, desde mi punto de vista, la más emocional de todas: vemos humanos que, en su desesperación, hacen uso de simios para poder atrapar a Cesar y su grupo; este, por su parte, se le nota el cansancio por una guerra que nunca quiso y busca soluciones para la paz; pero cuando los humanos dan un golpe de corte personal a Cesar, este hace un lado esa actitud pacificadora que tenía y nos regala a un Cesar que buscara una revancha de la situación. Dicho de otro modo, Cesar se está convirtiendo en todo aquello que Koba represento en la película anterior.

Los efectos especiales son de primera: nuevamente el detalle está en estos simios que lucen increíbles, también hay paisajes bastante bien elaborados; la música de Michael Giacchino destaca muy bien, con la música más conmovedora de esta franquicia.

Si tuviera que elegir un detalle negativo sobre esta película, esta sería sin duda lo demasiado precipitado que luce la batalla final. No es mala en sí, pero diera la impresión de que Reeves se metió en muchos detalles al momento de construir todo lo que sería la película, solo para darse cuenta casi al final que ya se estaba pasando del metraje. No es malo, pero uno siento que ocurren muchas cosas al mismo tiempo, que es difícil seguirle la huella.

En una década donde los remakes abundan con resultados medianos, resulta increíble que sean las películas de “El Planeta de los Simios” las que tengan mejores niveles. Han dejado ciertamente la vara alta, y solo serán los estudios lo que tendrán la última palabra si continuar esto o no (como si no supiéramos que, tarde o temprano, volveremos a verlos)

Si en 2011 me hubieran dicho que “El Planeta de los Simios: (R) Evolución” seria el inicio de una de las mejores trilogías de la década presente, basada en una nueva versión de la legendaria franquicia que iniciara en los 60, sencillamente me habría reído en la cara de los que se atrevían a decirlo. No solo porque, como mencione, “El Planeta de los Simios” es una de las franquicias más veneradas de todos los tiempos (ahí peleándose, creo yo, con James Bond), sino porque ya en el 2001 se trató de dar reinicio a la franquicia con la dirección…
Una gran dirección, un gran libreto y unas grandes actuaciones entregan el final de una de las mejores trilogías de la década.

Evaluación Criticón

Direccion
Libreto
Actuaciones

Simios Fuertes

Una gran dirección, un gran libreto y unas grandes actuaciones entregan el final de una de las mejores trilogías de la década.