Esta temporada de televisión se ha vuelto una en donde las series basadas en cómics se han consolidado como una opción más dentro de la barra de entretenimiento, no solo por éxito que han resultado en la gran pantalla, si no porque por sus propios meritos han resultado ser producciones dignas de nuestra atención.

No es noticia mi desagrado a dos terceras partes de la primera temporada de SHIELD, que con cada episodio desafiaba nuestra paciencia. El resultado de tanta mediocridad nos enteramos después que se debió a la prohibición de utilizar la amenaza de la organización Hydra como villano hasta después del estreno de la secuela del ‘Capitán América’. Ya fue después de tal evento fue cuando la serie recobró vida, empezó a inyectar dosis de emoción y de plano ser relevante. De todas formas, lamentablemente el daño ya estaba hecho, porque lo único que hicieron fue diluir las expectativas del programa de televisión, ahuyentar público que difícilmente da segundas oportunidades y de plano perder nuestro tiempo.

Mockingbird

Aún así, decidí continuar en mirar la segunda temporada y debo decir que han resultado mucho más amenos, concisos y entretenidos los episodios Es inevitable que sigan con la misma fórmula de obtener objetos extraños súper poderosos, pero al menos ya me interesan los personajes porque están en aparente desventaja, usan su inteligencia para derrotar al enemigo y sinceramente patean traseros. Todavía no llega a niveles de grandeza, pero por lo menos existe la esperanza de que algún día existirá un episodio inolvidable; antes ni eso podía pedir.

La gran sorpresa ha sido ‘Flash’, y no la serie Gotham como esperaba. Con un estreno retrasado por parte del canal Warner, que al parecer no puede, o quiere competir con los Agentes de SHIELD que tienen su capítulo de estreno al día siguiente; lo único que hace es poner en evidencia la incompetencia de los altos ejecutivos que no les importa la capacidad de uno como audiencia para consumir contenido al momento y no cuando se les de la regalada gana.

Dejando la amargura de una realidad inevitable, este superhéroe veloz de quien pensaba que no tenía el suficiente peso dramático para atraparme en un ciclo de observación cada semana, ha resultado mucho más ameno que SHIELD y Gotham juntos. Esa alegría que se pensaba había sido prohibida después de que Nolan marco tendencias en el mundo cómic, ahora regresa con un Flash demasiado parecido al Hombre Araña en la primera película de la versión de Sam Raimi. Es agradable ver el personaje de Barry Allen descubrir superpoderes, sentir la adrenalina de combatir criminales y hasta el drama de balancear su vida civil; todo des el primer episodio y en menos de dos horas, siendo esto como una cachetada al arácnido en su nueva serie de películas.

flash

El enfocarse en Flash ayuda demasiado a que la narración sea más compacta y por lo tanto los capítulos se sientan más completos a comparación de otros donde tienes una decena de protagonistas y todavía sigues esperando el clímax. El problema viene después cuando ya no tienes nada más que narrar y las historias se vuelven repetitivas, algo que de seguro intentarán evitar con la inclusión de un buen número de villanos que seguirán apareciendo como vendedores de suplementos alimenticios. Con el paso de los episodios hemos visto como el mundo de Barry Allen se ha expandido al de sus compañeros de aventuras Cisco (Carlos Valdes), la Dra. Caitlin (Danielle Panabake) y el aparentemente villanesco Dr. Wells (Tom Cavanagh), todavía nada trascendental, pero esta serie después de un gran inicio ahora lo que le sobra es tiempo para mostrarlos toda su capacidad.

Aún cuando parecía tener todos los ingredientes para ser la ganadora de nuestra atención y que se ha estancado con episodios mediocres que hacen huir a la audiencia, quien todavía no cuaja es ‘Gotham’. De todas formas decidí darle oportunidad porque el actor Robin Lord Taylor como ‘El Pingüino’ se está llevando la serie como el principal atractivo. La interpretación que hace del clásico villano es cautivante y simplemente quieres saber más de su plan para lograr ser el dueño de la ciudad. Su aparente actitud de ser la víctima cuando en realidad tiene todo bajo control, es lo que está manteniéndome con interés.

Pinguino-Gotham

Eso no quiere decir que no tenga otros elementos llamativos, es solo que los guionistas que se han encargado de rellenar la serie han sido demasiado incompetentes para utilizar los elementos de este universo de una forma inteligente y original. Tuvimos que esperar hasta el episodio 7 para que el creador Bruno Heller hiciera estallar la bomba de que Pingüino estaba vivo para tener el mejor episodio hasta el momento. Es demasiado cuando tienes la competencia entregándonoss cada semana un sólido episodio. Lo positivo es que la audiencia se entero de las consecuencias que tenía que enfrentar James Gordon (Ben McKenzie) y los ratings aumentaron, por lo que la serie todavía tiene vida. Será interesante saber cómo lograrán mantener nuestra atención ahora que el gran secreto es por todos conocido.

Si no escribo sobre ‘Arrow’, es porque intente ver la serie y los primeros episodios son algo pesados y por lo tanto no he seguido las aventuras de este superhéroe. Se que la serie se transformó para mejor y quizás le de otra segunda oportunidad en el futuro. De ‘Constantine’, pues no se ni de lo que se trata , no me ha llamado la atención y ni he visto la película, así que por lo pronto con SHIELD, Flash y Gotham tengo parara satisfacer el lado cómic.¿Por cuánto tiempo? Eso dependerá de ellos.