Guerra-Mundial-Z

Hablar del género de zombies, hoy en día ya aceptado en las vertientes cinematográficas, es hablar de un tipo de cine de fantasía y horror para públicos que buscan un entretenimiento fácil, por decirlo de alguna manera. Esto no quiere decir que sea un género menor o poco serio, sino muy por el contrario representa una simplicidad básica para los estándares del cine moderno. Si bien George A. Romero se le podría considerar el padre de los zombies, es el pasar de los años y los nuevos tiempos los que han consolidado a los muertos vivientes como personajes icónicos retratados en el celuloide. Romero se encargo de presentarlos de la forma clásica y en el nuevo milenio Danny Boyle fue el responsable de reinventarlos en la estupenda Exterminio.

¿Cuál es mejor? Es una pregunta un tanto engañosa pero a la vez muy divertida. Y es que de una forma u otra inconscientemente deseamos algún día atestiguar un acontecimiento como este, quizás sea el evento que más se desee. Y con este viene mi conclusión: en realidad poco importa si un zombie o infectado puede caminar por ahí siendo muy torpe o pueden correr como bestias atléticas, lo que en verdad importa es el contexto mundial que lo rodea y que ha ocurrido con la humanidad ante tal desastre. Vivimos tiempos muy diferentes a los de hace 50 ó 60 años y las cosas cambian para bien o para mal, lo importante es que la esencia siga siendo la misma y habiendo visto Guerra Mundial Z creo que el propio Romero tendría una pequeña sonrisa en su rostro.

Brad Pitt

Basada en la novela de Max Brooks del mismo nombre y que a diferencia de la película narra desde el punto de vista subjetivo, en primera persona por medio de entrevistas, la adaptación de Marc Foster dista mucho de ser un aburrimiento o un clásico cliché. Si bien el propio Brooks y los miles de lectores de la novela recriminan el poco o nulo parecido de este mismo con la película es agradable reconocer que las cosas que hicieron con la película no son del todo desastrosas, muy por el contrario son muy entretenidas. Los principales cambios con respecto a la novela son dos: el primero es el mero enfoque en un solo personaje ( en la novela tenemos el punto de vista de decenas), y el segundo, y más importare, el aspecto y funcionamiento de los zombies. El la novela son el estereotipo clásico de Romero, lentos y torpes; en la película se opto por un zombi veloz y casi imparable. Esta última modificación acierta al enfrentarse a las nuevas generaciones que verían al zombie clásico como algo aburrido y no tan peligroso, dato curioso si tenemos en cuenta el impresionante éxito comercial de la serie The Walking Dead.

No me molesta ver a zombies corriendo por ahí ni tampoco que en su mayoría sean generados por computadora, un hecho evidente que se nota durante toda la película. Es exagerado, quizás, y posiblemente se compenetre con el mayor error de la película del cual tampoco hay que hacer mucho drama: el guión. Se sabe de antemano las enormes dificultades que tanto los productores como el equipo técnico tuvieron no solo con la filmación sino con el maldito guión el cual llego a necesitar hasta de cuatro diferentes guionistas. El resultado se ve en pantalla y por ende las mismas fallas. Por momentos la historia se vuelve algo inverosímil y hasta poco creíble y puede restar emoción y dramatismo a lo que vemos pero hay que tomarlo con la justa medida. Vamos, que si ves a muertos vivientes no te puedes poner muy exigente. Es la ventaja de este tipo de películas, te dan chance de meter cosas fantasiosas a la trama y el público lo acepta. En este caso más pues en realidad no afecta en absoluto a lo que estás viendo en pantalla.

World-War-Z3

Otro punto un tanto flojo podría ser el elenco, quitando a Brad Pitt que siempre cumple en sus papeles. Y es que tanto la familia del protagonista como los diversos personajes que irán apareciendo, a excepción del grupo final, se sienten vacíos y ocupan espacio en pantalla sin llegar nunca a conectar con el espectador y mucho menos te llegan a importar si viven o mueren. Afortunadamente eso queda olvidado con la sencilla pero interesante trama principal que resulta muy lógica y que ve su punto más emocionante en el asedio final a la ciudad de Jerusalén, y que culmina en forma estupenda a manera de suspenso muy bien logrado con la secuencia en las instalaciones de la OMS. La película esta estructurada de tal manera de cada vez vaya in crescendo y por ende el espectador disfrute y se emocione más, y eso se agradece. Encima la banda sonora es un acierto total, añade ese fatal suspenso desde los acertados créditos iniciales hasta el clímax final.

Guerra Mundial Z es una película que a pesar de sus errores, que son mínimos, se disfruta de principio a fin y que resultará en una agradable experiencia de entretenimiento en el público, más en aquel que es fanático de los zombies. Quizás no tenga sangre ni tantas secuencias espectaculares de acción o de horror mismo pero cumple a la perfección su simple premisa. Una cinta para ver en familia sin ningún problema y que quizás les saque un pequeño susto por ahí. No es la mejor película de zombies ni de lejos ni tampoco de lo mejor que nos ha llegado en el verano fílmico pero sin duda es una historia bien contada y que no pretende más que entretener y hacerles pasar un rato agradable en el cine. Recomendable.

World-War-Z4