Una de las escenas finales en Terminator 2 es la del T-800 siendo sumergido en hierro líquido para que no existiera ningún trazo de Cyberdyne y así evitar el temido futuro por el cual Kyle Reese decidió arriesgar su vida. James Cameron jamás deseo otra secuela, es más la que realizó tenía sus momentos redundantes con la idea de otra vez robots regresando al pasado para alterar el futuro, al final era comprensible porque era una estúpida máquina mandando chatarra una y otra vez, pero la idea era la misma. El hecho de que el talento del director, innovadores efectos especiales y el trabajo de sus actores hayan elevado a una de las mejores películas del cine es digno de reconocimiento.

Años más tarde un grupo de audaces inversionistas decidieron comprar los derechos después de varias luchas legales. Por tal razón es que tuvimos la ambivalente Terminator 3 y su libreto tan reciclando con la misma fórmula del anciano robot del futuro regresando al pasado … ya saben a lo que me refiero. Lo único rescatable fueron los últimos cinco minutos con el cataclismo mundial en todo su apogeo. Y ese es el punto de esta nota. Todos mis respetos para el actor que aún con sus deficiencias de vocabulario a logrado un nombre en la industria, pero el hombre ya no es posible que siga siendo considerado para un Terminator 5.

Arnold

Tendrán que encontrar algo llamado ingenio para incorporar de nuevo a Arnold Schwarzenegger en la saga. Quizás haciéndolo el creador de los androides, una versión defectuosa por la fabrica de látex o un holograma digital. Lo que lleguen a elegir, el que anuncien a Schwarzenegger me causa más tristeza que emoción. De por sí que ya se notaban los años en Terminator 3 y ahora no me lo puedo imaginar con prótesis o mascaras para aparentar la eterna juventud que debe de poseer un androide. Su casting es un grito desesperado de atención a una saga agotada y no tanto porque no existan historias interesantes en ese mundo post apocalíptico, si no porque al parecer es inexistente alguien capaz de romper las cadenas del enorme legado o de plano quien tiene talento no quieren correr el riesgo de quedar en ridículo.

Ya ni me preocupo por el que destruyan la saga, esto ocurrió años atrás cuando un grupo de valientes decidió continuar una historia que había sido finalizada. Por eso James Cameron nunca contempló una tercera parte cuando a duras penas y con gran esfuerzo logro ser un éxito su secuela. Además de motivos personales que le recuerdan viejos tiempos, pero eso es otra historia.

Cada vez que tenemos un proyecto ya sea de televisión o una nueva secuela están destruyendo Terminator. El problema radica no tanto en que pueda utilizar la trama como fuente de inspiración si no de la presión de tener dos grandes pilares difíciles de superar. Con cada secuela o serie de televisión palidecen por la falta de ambición. Vivimos otros tiempos en donde la ciencia ficción abunda y los temas de modificar el pasado para cambiar el futuro son tan conocidos que hasta son parodias de caricaturas. Si desean dignificar la saga espero que tenga algo más que robots regresando al pasado con una Arnold vestido en su chamarra de cuero y ofreciéndonos más frases trilladas.

Por dignidad. Hasta la vista Arnold.