Parece haber una maldición de Del Toro en el cine: una maldición con la que nació, una maldición de la que no puede huir, una maldición a la que no puede renunciar; una maldición que indica que, prácticamente, todas sus películas tiran a fracaso en taquilla, al menos en los Estados Unidos. Muchos a lo mejor no le toman importancia al asunto ya que mucha taquilla no implica calidad de la película (tan solo veamos las atrocidades de Michael Bay), pero importa cuando esto interrumpe futuros proyectos que, a la larga, podrían jamás darse.

Para Del Toro el fracaso taquillero de “La Cumbre Escarlata” en Estados Unidos no es el primero en su carrera, de hecho su anterior película, “Titanes del Pacifico”, se estrello espantosamente ante “Son como niños 2” de Adam Sandler y lo que evito la catástrofe fue la taquilla internacional; pero este punto negativo le ha impedido a Guillermo poder sacar proyectos que tiene planeados desde hace tiempo (“En las Montanas de la Locura”) o que los fans piden a gritos (“Hellboy 3”).

Pareja

Pero haciendo a un lado el desempeño en taquilla del filme, ¿este es bueno o malo? Diría que estamos a una película muy buena, pero que se queda corta en sus intenciones. Del Toro entrega otra película que visualmente es impresionante y hermosa, pero nos entrega una historia que el propio Guillermo ya nos ha entregado anteriormente, y los personajes no quedan del todo bien parados ante las intenciones que les pone el libreto.

En sí, “La Cumbre Escarlata” no deja de ser una versión más extendida y más cara de “El Espinazo del Diablo” también de Guillermo: otra vez tenemos espíritus que no buscan venganza sino justicia, nuevamente tenemos a una chica confundida con las acciones de los fantasmas, nuevamente vemos que la verdadera maldad viene de los humanos, y nuevamente tenemos un tétrico lugar donde se desarrolla la historia, y nuevamente tenemos un clímax extraño donde al final se hace justicia. Es “El Espinazo del Diablo”, solo con actores más famosos y con más presupuesto.

Esto en realidad no implica nada malo, después de todo “El Espinazo del Diablo” es una gran película de fantasmas, puede que de las mejores en su género, pero ahí también radica el problema principal: la película es vendida como una película de horror o terror, pero queda lejos de eso: tiene fantasmas, pero estos no actúan como seres malvados que buscan asustar a la victima (o lo que sea que los  fantasmas puedan hacerles a los humanos) sino que tratan de ayudar en la investigación de la protagonista sobre sus anfitriones. Así es, esto vendría siendo mas una película detectivesca, con elementos sobrenaturales de agregados; algo similar a lo que paso con “The Amazing Spiderman 2”, catalogada por muchos como una historia de amor, con Spiderman infiltrado.

Fantasma

En cuanto a actuaciones, la película tiene un cast bastante sólido: Tom Hiddleston (colgando un rato su disfraz de Loki), Jessica Chastain, Mia Wasikowska (mostrando buenas dotes de actuación antes de volver a transformarse en la Alicia sin gracia de Tim Burton), Charlie Hunnam (su reencuentro con Del Toro desde “Titanes del Pacifico”) y Jim Beaver; de sus eternos, solo Doug Jones regresa como uno de los fantasmas de la película, mientras Ron Pearlman brilla por su ausencia, cosa rara con Del Toro. Todos brindan buenas actuaciones y demuestras de que están hechos.

Si bien las actuaciones son buenas, los personajes no quedan del todo bien parados: el personaje de Charlie Hunnam demuestra porque es un buen médico, ya que su trabajo detectivesco es lamentable; la chica que interpreta Mia es una inepta de esas; pero lo peor lo cargan los villanos: tanto Hiddleston como Chastain están excelentes en sus interpretaciones, pero las intenciones aparentes de sus personajes son lamentables: ¿la creación de una maquina cualquiera implicaba tantas muertes? Si el dinero les preocupaba, pues ya habían encontrado varias veces la solución, solo para poder caer de nuevo en la idea de la maquina. Por muy simple que se veía el villano en “El Espinazo del Diablo”, al menos sus intenciones tenían más sentido que los de aquí.

Chastain

Además, está el caso de su relación con la casa, pues durante el tráiler Hiddleston habla como si hubiera una maldición, como si jamás pudiera abandonar la casa; pero en toda la película no hay un momento que indique que estén ligados a la casa permanentemente. No hay una maldición, no hay un don, no hay nada que los ligue, por lo que esta línea y la necedad de no irse de ahí me parece mala, más cuando esa casa parece hundirse a cada rato como el Titanic.

En general, no estamos ante una mala propuesta: la película tiene todos los atributos de Guillermo del Toro, pero también viene con nuevos defectos, siendo su mayor problema lo repetitivo que parece ser. Vale la pena echarle un vistazo, pero no esperen grandes sustos, solo buenos momentos.

Parece haber una maldición de Del Toro en el cine: una maldición con la que nació, una maldición de la que no puede huir, una maldición a la que no puede renunciar; una maldición que indica que, prácticamente, todas sus películas tiran a fracaso en taquilla, al menos en los Estados Unidos. Muchos a lo mejor no le toman importancia al asunto ya que mucha taquilla no implica calidad de la película (tan solo veamos las atrocidades de Michael Bay), pero importa cuando esto interrumpe futuros proyectos que, a la larga, podrían jamás darse. Para Del Toro el fracaso taquillero…
No es lo mejor en la filmografía de Guillermo, pues repite mucho de lo que hizo en sus filmes anteriores (especialmente “El Espinazo del Diablo”), pero sigue siendo una gran opción para visionar.

Evaluación Criticón

Dirección
Libreto
Actuaciones

REPETITIVO

No es lo mejor en la filmografía de Guillermo, pues repite mucho de lo que hizo en sus filmes anteriores (especialmente “El Espinazo del Diablo”), pero sigue siendo una gran opción para visionar.