Han pasado apenas un par de días y parece ser que no es una broma de mal gusto ni mucho menos una noticia falsa, de esas que abundan hoy en día en internet. Robin McLaurim Williams, mejor conocido simplemente como Robin Williams, ha fallecido a la edad de 63 años y el mundo del cine aún llora a uno de sus más queridas celebridades, y no es para menos. Para la gran mayoría del público, incluyendo a un servidor, Williams fue una gran influencia durante nuestra infancia, pues la mayor parte de sus películas, o al menos aquellas en las que sobresalió, sucedieron durante finales de los años 80´s y la década de los 90´s. Si bien es cierto que hacía más de una década que Robin no aparecía en alguna película “decente”, lo cierto es que su legado fílmico ahí esta y esta plagado de talento, comicidad y carisma.

Una disculpa puesto que tenía la intención de publicar este artículo el día de ayer, pero por pequeños problemas en mi agenda no pude. El artículo es completamente personal y no quiero cubrir sus mejores películas, que las tiene, sino aquellas en las cuales dio una interpretación tan mágica, increíble, memorable y entrañable que simplemente jamás lo podremos olvidar. Puede ser que la película en cuestión sea buena o mala, es lo de menos, mi intención es recordar, a manera de un pequeño homenaje, el legado para la posteridad que nos deja este gran actor, aquél que hizo reír a tanta gente y nos enseñó que en esta vida la felicidad puede esconderse detrás de una sonrisa. Descansa en paz, capitán.

Adrian Cronauer (Buenos días, Vietnam)

Buenos días, Vietnam

No fue su primer aparición en el cine pero si su primera gran interpretación, tanto así que obtuvo su primera nominación al premio Oscar. Williams venía de una excelente etapa en la televisión norteamericana y había sobresalido como comediante en varias series y programas hasta que finalmente dio el gran paso a la gran pantalla y aunque tardó un tiempo en tener un papel importante, fue su papel como DJ de radio en Buenos días, Vietnam, lo que lo puso en el radar de Hollywood para no volver a irse nunca más. Su Adrian Cronauer es un ataque preciso y certero a la oposición contra la guerra de Vietnam por parte del pueblo estadounidense. Su improvisación, humor negro y crítica hacia el gobierno americano hicieron que su personaje fuera amado, algo que le sucedería constantemente en su carrera. Cabe mencionar que la construcción dramática que Williams hizo para interpretar a Cronauer se basó principalmente en su exitosa trayectoria en la televisión. Un papel que solo él podía hacer.

John Keating (La sociedad de los poetas muertos)

La sociedad de los poetas muertos

Posiblemente su papel más recordado y las razones sobran. Es bien sabido que en la corta vida del ser humano, desde su nacimiento hasta su formación adulta, necesita un guía, un maestro, que lo oriente en los caminos de la vida, y esa figura es la de un padre, aunque no necesariamente biológico. La necesidad del hombre del tener a un maestro que sea su faro de esperanza y luz hacia su futuro es parte fundamental del crecimiento de toda persona en esta vida, por ello John Keating se gana un lugar muy especial en nuestros corazones pues era, es y será el maestro que todos desearíamos tener. Dotado de una libertad interpretativa formidable, Williams da vida al recién llegado profesor de literatura en la prestigiosa academia Welton. Un lugar horrible y aburrido en donde los estudiantes son poco menos que desprendidos de emociones y libertades para inculcarles leyes opresivas e inadecuadas. Keating romperá todas esas barreras, situación que le costará su trabajo, dejando un legado extraordinario en un grupo de alumnos que le estarán agradecidos por toda su vida.

Parry (El pescador de ilusiones)

El pescador de ilusiones

Uno de sus trabajos más aplaudidos por la crítica aunque quizás no sea tan conocido por la mayor parte del público, esto debido en gran medida a su director: Terry Gilliam. Y es que el cine de Gilliam no tiene una buena relación con la taquilla, situación que ocasiona, mayormente, que la gente no vea sus películas pues nunca se enteran de su existencia. Una lástima pues El pescador de ilusiones es un relato de cuentos de hadas fantástico en donde Williams sobresale en un papel hecho a su medida. Se dice que hay papeles creados para actores y actores nacidos para papeles, pienso que Williams cumple las dos leyes. Parry es un vagabundo, con un terrible pasado, que tiene una nueva oportunidad de ser feliz esto gracias a un inesperado amigo. Una película hermosa, de visionado obligatorio.

Peter Pan (Hook)

Hook

Para muchos es la peor película de Steven Spielberg, no es mi caso. Es una película que tiene muchos aciertos pero que peca de sentimentalista y de infantilismos, nada que importe cuando eres un niño y la vez por primera vez, la verdad. El relato de Spielberg reunió a un multipremio reparto actoral que rodeo a Williams pero fue este último quien más brilla con un memorable Peter Pan ya crecido, un hombre adulto que olvidó quién era y lo que representó hace ya tantos ayeres. Si bien la versión de Disney es todo un clásico, esta divertida e interesante visión de Spielberg no se queda atrás pues ofrece muy buenos momentos en los cuales Williams ofrece lo mejor de si y en ningún momento deja de ser aquél niño que nunca quiso crecer. No sean tan duros, verlo vestido en ese traje ajustado, con unos kilos de más, y volando por los aires no esta tan mal.

Genio (Aladdin)

Aladdin

Si bien es cierto que muchos tuvimos la oportunidad de ver este clásico de Disney en versión español puesto que es muy raro que las películas animadas lleguen a México o a países de habla hispana con idioma original, principalmente por el humor entre culturas, la creación que hace Williams del querido genio es para aplaudir, sea cual sea el idioma en el que la veas. Los gestos, movimientos y sensaciones que Williams le inyecta al mítico personaje siguen ahí y no cambiarán pese a que la voz sea diferente. Recomiendo que la vean, aunque sea una sola vez, en inglés y así se darán cuenta que no existe prácticamente ninguna diferencia con las versiones que hayan visto, el corazón del genio es de Williams y eso se nota cada vez que el personaje se roba escena tras escena.

Daniel Hillard/Sra. Doubtfire (Papá por siempre)

Papá por siempre

Otro papel por el cual se convirtio en un actor amado y querido por millones: un padre que para no perder a sus hijos decide hacer hasta lo imposible por seguir viéndolos, aunque ello incluya tener que disfrazarse de mujer. Lo interesante de Williams era no solo su naturalidad para interpretar cualquier papel sino que que además nos evocaba humanidad a un nivel muy alto, me explico. Williams tenía la peculiaridad de ser un hombre cualquiera, no parecía ni una celebridad ni una súper estrella sino todo lo contrario, un hombre común y corriente que se sube al autobús y se sienta a tu lado. Entonces, ¿por qué era tan querido? Bueno, siempre tenía un optimismo desbordante que a pesar de las dificultades de la vida diaria siempre mostraba su mejor cara, eso se puede reflejar a la perfección en la doble interpretación que realiza aquí, siendo su papel de mujer el que más exigencia demandaba, y vaya que cumple ambos roles de acertada manera.

Alan Parrish (Jumanji)

Jumanji

Mi película favorita de Robin Williams, de lejos, y no precisamente porque sea una buena película sino porque significó tanto para mi durante mi niñez que habré pasado incontables horas frente al televisor viendo esta absurda fantasía una y otra vez. Alan Parrish era un reflejo del niño, y adulto, que todos somos: una persona asustada frente a su padre y un cobarde absoluto al no poder expresarle su amor a la mujer que amaba. Por si fuera poco queda atrapado en un juego demoníaco quitándole toda su vida, para cuando finalmente queda libre solo se da cuenta que el mundo a su alrededor ha cambiado pero él sigue siendo el mismo miedoso y cobarde. Ahora deberá hacer un cambio en su vida y tratar de ayudar a dos pequeños niños que al igual que él quedaron marcados por ese juego, al mismo tiempo el amor de su vida volverá nuevamente a él para quizás esta vez cambiar las cosas. El guión es muy irregular y la dirección nada sobresaliente pero la actuación y carisma de Williams hace que la película sea divertida, emotiva y muy conmovedora.

Sean Maguire (Mente indomable)

Mente Indomable

El único papel por el cual ganó un premio Oscar, en la categoría de mejor actor de reparto. Nuevamente Williams interpreta a un guía paterno, esta vez en la piel de psicólogo, y su labor es magistral. Sean Maguire, como viene siendo costumbre en los personajes entrañables de Robin, es un hombre común que tomó sus decisiones en la vida y nunca se arrepintió de la persona que terminó siendo; un sabio consejo que da al protagonista de esta historia es que sea lo que sea que vaya a hacer con su vida, su futuro, que use sus dotes para algo que disfrute, no para aquello que la sociedad le dicte que haga. Las sesiones que comparten Maguire y Will, interpretado por Matt Damon, son maravillosas y valen la pena por si solas, especialmente la secuencia en el parque y aquella del emotivo llanto del protagonista. Williams vuelve a demostrar su naturalidad tan contundente en esta conmovedora película de superación humana.

Hunter “Patch” Adams (Patch Adams)

Patch Adams

El único papel de la lista en el cual Williams no interpreta a un personaje de su propia creación sino que decide basarse en un individuo ya existente, un médico. De igual manera es la película de la lista con peores calificaciones por parte de la crítica, esto debido al excesivo uso del melodrama, situación que a la mayoría le importa lo menor posible. Lo cierto es que es una película con muchos trucos y una distorsión de la realidad que cuesta creer que sea verdad, al menos para aquellos que piensen que el tratar a los pacientes con serias enfermedades debe ser algo divertido y alegre. Pero no estamos aquí para hablar de la calidad de la película, eso queda a consideración del público, sino para mencionar que el papel de Williams vuelve a ser tan lleno de vida y amor que es imposible no sentirse identificado con él, es quizás de sus papeles más queridos y recordados, más por el actor que por el personaje en el cual se basó, interesante.

Andrew Martin (El hombre bicentenario)

El hombre bicentenario

Una película con una premisa muy interesante pero que debido a una torpe dirección y a una excesiva duración termina por ser una oportunidad perdida. Lo único rescatable de aquí es Williams, dando vida a Andrew, un androide de última tecnología que adquiere sentimientos humanos, algo muy extraño según su creador, pero que parece no importarle mucho a sus nuevos dueños, una familia de clase media americana. Williams no tiene la culpa del rumbo insípido del guión y de lo que esta a su alrededor, razón más que suficiente para aplaudirle su entrañable actuación pues es el único dentro de esta historia que sale limpio, por algo será.

EXTRA: Acá les dejo un par de vídeos de Robin, uno es cuando recibió el único Oscar en su carrera, por su papel en Mente Indomable, el otro es un corto, pero emotivo, vídeo recopilatorio donde se rinde homenaje a su carrera actoral, tanto en televisión como en cine. Denle play, y recuerdenlo con cariño.