Paciente

Generalmente, por no decir siempre, suelo ser más crítico hacia el cine nacional, en este caso el mexicano, por la sencilla razón de que me gustaría ver que mi país diera el salto definitivo hacia un séptimo arte memorable e inolvidable. Calidad tenemos en cuanto a equipo técnico (fotógrafos, sonidistas, editores) y contextual (guionistas, productores y directores) es por ello que me molesta cuando se malgasta el tiempo y dinero del público mexicano con propuestas nacionales de pacotilla, mayormente melodramas sacados de Televisa y TV Azteca, las dos cadenas televisivas más importantes de nuestro país. No soy malinchista, muy por el contrario, siempre apoyaré a mi país pero también seré el primer crítico cuando las cosas se hagan mal. Afortunadamente Nosotros los Nobles sale airosa en muchos sentidos.

Que una película mexicana este distribuida por Warner Bros nos indica claramente que el producto es altamente competitivo a nivel de taquilla, cosa que no es del todo buena si tomamos en cuenta filmes mexicanos exitosos pero que tenían poco o nulo cine en sus entrañas. Y no creo que Nosotros los Nobles tenga el despliegue audiovisual ni narrativo para ser consideraba una película extraordinaria pero cumple a la perfección con su simple y acertada premisa: tres hijos adinerados, que nunca han trabajado en su vida, son puestos a prueba por su propio padre para que aprendan el valor del dinero y de la vida misma. Esto en México, claro. Suerte chicos.

El trio

La película comienza mostrándonos las excentricidades de esta peculiar familia, Los Noble, individuos de la alta sociedad mexicana que poco o nada les importa lo demás. Cada uno de los hijos, interpretados magistralmente por el acertado casting, reflejan un estereotipo clásico: la fresa, el junior y el hipster, este último muy de moda en años recientes. Debido a la falta de madurez y de las irresponsabilidades de sus hijos, su padre, interpretado por un correcto Gonzalo Vega, decide ponerles un castigo ejemplar al hacerles creer que están en la banca rota y que ahora deberán trabajar para poder subsistir. Esto es lo que pretende la película Gary Alazraki, novato en largometrajes pero con bastante experiencia en comerciales. Y Alazraki no es tonto, conoce muy bien la idiosincrasia del mexicano y la sabe explotar correctamente sin nunca caer en el maniqueísmo ni en el melodrama fácil y bochornoso.

Y es que Nosotros los Nobles pese a ser una película muy predecible y con la misma fórmula que por años le ha funcionado al cine y a la televisión mexicana, cumple en el objetivo de entretener y divertir al espectador utilizando chistes y burlas muy inteligentes. La película en si misma es una sátira a la sociedad mexicana y a las distintas clases sociales y trabajadoras que viven acá, desde el rico hasta el pobre. Alazraki sabía que podía caer en muchas metidas de pata y en bromas de mal gusto pero fue muy astuto al tomarse su propia película como una burla a todo un país. Aquí podrás encontrar burlas a otros países como Venezuela y Cuba y al mismo sistema político mexicano, pero nunca sin faltar al respeto ajeno ni mucho menos de mala leche. Es humor inteligente y muy divertido, humor para toda la familia.

Pasandola

Y si hablamos de humor, el principal responsable de esto es su elenco tan divertido y sincero entre los que se encuentran Karla Souza como Bárbara (la «fresa»), Luis Gerardo Méndez como Javi (el «junior») y Juan Pablo Gil como Cha (el «hipster»); los tres son hermanos y encajan a la perfección en todo momento en la pantalla, destilan carisma por todos lados y es fácil identificarse con ellos. A ellos se les une un divertidísimo Carlos Gascón como Peter, el interés romántico de Bárbara. Pero sin duda alguna la gran estrella de la función es Karla Souza, su personaje de la niña fresa es por mucho lo mejor trabajado en toda la película, además de ser el eje angular del desarrollo de la historia. Luis Gerardo también hace un papel formidable y es posiblemente el personaje que más risas saque al público, con justa razón. Quizás el único desaprovechado es Juan Pablo, el hipster, pues su personaje es un tanto irrelevante y no carece de tanta profundidad como los demás aunque de igual manera tiene dos o tres momentos hilarantes.

Reunion

En definitiva considero que Nosotros los Nobles pese a ser una cinta melodramática llena de clichés y con una trama muy predecible y un final feliz, dejará un buen sabor de boca en el espectador al hacerlos pasar un agradable momento junto a su familia, amigos o novia(o). Recomendable si deseas pasar el tiempo con una historia que hará que te la pases riendo durante casi todo su metraje. No tiene mayores pretensiones que las de entretener así que no busques una obra maestra pues saldrás decepcionado. Acertada propuesta mexicana que nos hace pensar que tenemos talento y calidad para sacar una sonrisa a nuestro propio público. Pulgares arriba.