Había una vez un programa de televisión que en sus inicios el éxito era sólo una ilusión y que con el paso del tiempo logró cimentar un pequeño y ferviente grupo de admiradores a los que hoy les llamamos “Trekies”. Habrán sido sus personajes, el escenario futurista, las tramas disparejas en donde un episodio era una obra de la ciencia ficción y en otro un esperpento de ridiculez; lo que fuera, a partir de entonces se todo lo que tuviera que ver con la exploración del universo tenía un nombre y ese era Star Trek. Aún con sus virtudes y defectos la saga continúo con un poco más de una decena de películas, cinco series y ahora un reinicio más apropiado para el público consumidor que como referente de un clásico de ciencia ficción que me deja reclamando la salida de J.J. Abrams, Roberto Orci y Alex Kurtzman.

‘Star Trek’ (2009) fue el relanzamiento de lo que se había vuelto una saga sin rumbo: las ideas se habían agotado, los guionistas se la pasaban reciclando historias y la audiencia cada vez era menor. La tripulación de la nueva generación comandada por el siempre grandioso Patrick Stewart ya no estimulaba la taquilla, es cierto que jamás Star Trek había sido un éxito taquillero y la sorpresa de Paramount cuando J.J. Abrams logró hacerlo un par de años fue como redescubrir una mina de oro que pensaban agotada. En su momento me maraville de como rendían tributo al legado mientras se prometía nuevas emocionantes aventuras. No voy a negarlo, el guión tenía agujeros de improbabilidades del tamaño de hoyo negro que desafiaba las leyes de la física, aún así había minutos de verdadera nostalgia con el siempre venerado Spock y una nueva tripulación comandada por jóvenes actores que emanaban un carisma que se creía perdido.

Kirk

Ahora me encuentro con una secuela que refuerza una fórmula la cual este nuevo equipo creativo desea perpetuar. Malamente pensé que existiría algo desafiante e innovador, donde los guionistas se rompería la cabeza desafiando todo lo conocido. No por algo existió un retraso de algunos meses en el estreno porque supuestamente hacían ajustes al libreto. Que decepción ver que en lo que estaban trabajando era en reconfigurar la historia del principal villano de la saga y reempaquetarlo con excesiva cantidad de efectos visuales y escenas sentimentales mochas. Lo que antes tenía peso respecto al significado de la muerte, en un tiempo cuando la franquicia estaba a punto de desaparecer y la mayoría de su elenco decidió buscar otros rumbos, hoy se pretende reproducir con tal seriedad que no tenemos que esperar mucho tiempo para que no pase del susto ¿Deberás podemos creernos la idea de que alguien fuera a morir?

Khan

Se que para muchos de los que leen estas líneas lo que escribo no es de mucha importancia, al final sólo van a otro estreno veraniego para divertirse y sin conocimiento respecto a varios detalles que se supone son para salivar a los fanáticos con referencias a la misteriosa Sección 31, Tribbles y el venerado Spock Prime. No hay duda de que Star Trek En La Oscuridad cumple con el requisito de entretener aún con sus poco más de dos horas de duración. La mayoría del tiempo se divertirán y emocionarán con las grandes vistas digitales que hay que reconocer son las mejores hasta el momento. Esta es una película dedicada para hacer dinero, en donde atrás quedó el Star Trek cerebral que invitaba a la reflexión con dilemas morales y que aquí se pretende honrar con cucharaditas de sabiduría que en la suma no nos llevan a nada. Esto es el Transformers de la saga con mucha acción y cero contenido, donde la mayoría del tiempo vemos a nuestro protagonistas corriendo, gritando o evitando una catástrofe de ingeniería.

La pareja dispareja

La dirección de J.J. Abrams fiel a su estilo dinámico nos ofrece interesantes ángulos de cámara que me hicieron en varias ocasiones girar la cabeza. Sus innegables flashes de luz también ya son famosos, pero lo que más admiro es el colorido que tienen sus películas y que aquí explota al máximo. Sus viejos trucos de siempre siguen haciendo de las suyas con un villano de más acción menos palabras (véase MI3) y su terquedad de interrumpir diálogos con choques, movimientos de la nave o un comunicado urgente. Si algo hay que criticarle es su frenético ritmo con el que lleva la cinta, el hombre no deja respirar las escenas y al final en vez de recortar los escasos diálogos, lo hubiera hecho con algunas escenas de acción que sólo sirvieron para rellenar.

Copiando clasicos

Mi mayor tristeza es que con un elenco capaz de trascender el legado de los personajes más icónicos de la televisión, los lleve a una supuesta oscuridad inexistente. Pobres de Chris Pine (Kirk) y Zachary Quinto (Spock) que se ven forzados a escenas dramáticas por parte del libreto que los obliga en especial a Spock a gritar al cielo. Sin tener el tiempo requerido para que esa amistad se solidifique, sin aventuras propias más que la de una magnifica primera secuencia, se pretende dar hilo a un drama sobre la mortalidad que llega en circunstancias forzadas. Si existe algo intocable es el hecho de que el conocimiento de esta tripulación se basa en los preceptos de la ciencia y no en la magia como se nos pretende instruir al presenciar milagros gracias a la sangre de un fulano. Aún así los actores hacen su trabajo convenciéndonos más de la cuenta de lo falso e inútil que fue un sacrificio inexistente y sacando esta película a flote.

Belleza

Otra vez la venganza es la motivación principal de nuestros héroes y villanos, mientras que a lo lejos se ve una promesa de algo llamado exploración espacial muy inexistente al momento. Al centro de esta excusa generadora de divisas tenemos a un Benedict Cumberbatch muy esforzado en rendirle tributo a Terminator que a uno de los principales personajes de la saga. Por cierto no lo culpo, es fascinante como despacha decenas de enemigos con irreprochable precisión, pero dista muy lejos de un gran legado que se supone representa. Josué acertadamente me ha mencionado que esta cinta esta diseñada para una nueva generación, y estoy de acuerdo, pero eso no significa que sea mejor. Cumberbatch es un villano efectivo que en cualquier otro lado se morirían de envidia, hasta tiene sus momentos que hasta hacen a una bella dama gritar de terror, pero de nuevo, sin un vínculo que en la versión original supo tan bien lograr y que ahora se encuentra prefabricado con una muerte vista a kilómetros de distancia; pues pierde mucha relevancia.

Enterprise

Este nuevo Star Trek tiene todos los signos de que los guionistas y el director no se quisieron meterse en problemas para crear algo fantástico y mejor se dedicaron a plantear sus fortalezas. Toman elementos que hacen salivar a los fanáticos con su simple mención, para luego crear escenas de acción con una excesivo uso de efectos visuales que nos llevan a la incredulidad. De cierta forma acepto la forma de ver este nuevo universo alterno como una actualización para una nueva audiencia, una que llena las salas de cines y más redituable para todos los involucrados. Tampoco hay que negar que esta saga tiene varias facetas y una de ellas es la aventura, pero sigo esperando algo nuevo que no tenga que ver con persecuciones interminables en una aparato volador donde los protagonistas desafían la gravedad. Es emocionante, indudablemente, pero también conozco un Star Trek que me hacían pensar, con libretos complejos que cuestionaban la realidad de universo o que hasta para aprender odiosas teorías del espacio y tiempo. Se fueron por la fácil. Nos dieron otro producto preempaquetado y las taquillas han de estar felices.

Spock

Muchos de ustedes por curiosidad o porque no había más en cartelera decidieron ver esta película y en su opinión se les hizo entretenida. Lo es. Quizás al final se desbarata con cada incoherencia y un paso frenético con una supuesta nave haciéndose pedazos, pero es indudable que vale la pena. Para unos mis palabras no tendrán mucha importancia y se dirán lo exagerado que fui comparar con otras películas o en este caso con una serie de televisión. A todos ustedes les digo que respeto Star Trek En La Oscuridad por sus propios meritos, pero no es el Star Trek que me gustaría que se perpetuará como una fórmula a seguir. La primera cinta fue aceptable, la segunda ya esta calando y no veo que vaya a mundos inexplorados por más que promete que lo hará. Es por eso que espero una tercera cinta lejos de las manos de J.J. Abrams, Roberto Orci y Alex Kurtzman, ellos nos han regalado un reinicio que se pensaba imposible, pero es hora de ceder el poder a otros que lleven a nuevas alturas esta saga porque me temo que la tercera se llamará Star Trek el Refrito por más que quieran convencernos de lo contrario.