abril 2011

Crítica: Rápidos y Furiosos Sin Control

Contra todos los pronósticos, como si las otras cuatro películas hubieran servido de aprendizaje para entender que funcionaba y que desterrar al olvido. Esta nueva versión resulta ser una de las mejores de la serie.

Por supuesto que no podía faltar Vin Diesel y Paul Walker de nuevo con sus icónicos personajes que han marcado sus carreras como actores. Por más que ambos han querido explorar otros caminos, regresan al proyecto que les dio la fama. Llamémosle suerte o malas decisiones en su anteriores proyectos; pero lo que al principio se vió como un intento de no desaparecer del radar de Hollywood y también obtener algún ingreso, resulta ser un recordatorio de que es posible que tengan futuro.

La trama aspira a  ser una versión alterna de «Ocean’s 11»  (sin el exceso de actores de renombre que asfixia) al reunir a personajes anteriores del resto de la saga, como forma de justificar la continuidad en la historia de los protagonistas y en cierta forma validar el pasado. La apuesta funciona gracias a una dirección eficiente de Justin Lin que permite a cada uno de los actores en su momento crear un ambiente de compañerismo que se transmite en la pantalla (nada fácil en estos tiempos). Hasta la introducción de Dwayne Johnson como un agente federal que ayuda a mantenernos a la expectativa al ser un formidable villano para nuestros héroes, ofreciendo algunos diálogos cómicos y una actitud de querer terminar el encargo lo más pronto posible.

Lo interesante de la propuesta es que abandona la fórmula establecida de ofrecernos carreras de autos tuneados, inclusive cuando existe la oportunidad se nos da entender el resultado, pero nunca llegamos a ver en pantalla los arrancones. Ahora la película esta más enfocada en brindarnos acción a través de persecuciones que hasta involucran brincar sobre las azoteas, balaceras, luchas a muerte y una que otra persecución en auto. Por supuesto que no se toma en cuenta la veracidad de los efectos de la gravedad o las probabilidades de sobrevivencia a un salto de casi 100 metros en un carro en movimiento a 150 kilómetros por hora y caer a un río como si nada hubiera pasado. Se los llegamos a perdonar porque nos entretiene y hasta eso los personajes nos llegan a simpatizar tanto que ni nos preocupamos de que tenga sentido lo que estamos observando.

Otro punto a favor es el uso de las locaciones que se hacen pasar por Río de Janeiro, (¡Otra vez esta ciudad!) que nos brindan novedad y excusa a la vez para tener a un mafioso brasileño declamando discursos de grandezas. Es entendible la elección de este lugar, al no ser tan explotado en el cine.

Crítica Scream 4

Protagonistas de Scream 4

Inicia con una secuencia de escenas en donde el diálogo consiste en mofarse de lo tontas que son las películas de terror al seguir reglas que se han establecido con el paso de los años. Acertadamente no pierde tampoco la oportunidad de ser cómica con el uso de la película «Stab» (Acuchillada) como ejemplo de que se ha perdido la sorpresa ante los ataques inesperados del asesino malvado. Si no fuera suficiente, hasta hace crítica de la excesiva cantidad de secuelas que se reproducen como conejos.

Debo aclarar que jamás he visto la trilogía, y quizás me tome el tiempo sólo por curiosidad. Para los perdidos como yo, por fortuna los personajes dan su breve explicación del legado que tiene «Ghostface» en el pueblo que cuenta con un pésimo cuerpo policiaco. ¿Qué paso con el CSI que tanto se presume en la TV? El Sheriff se la pasaba de un lado para otro solo reaccionando a los eventos,  ya no sabía si era parte de la parodia o crítica al sistema de justicia. En fin, no sólo es la incompetente policía la que envió de vacaciones sus neuronas, si no el grupo de bellas damas que son víctimas del nuevo asesino. Primero nos presumen sus extensos conocimientos del género de terror, para dejar a un lado toda su materia gris y ser fuentes vivientes de sangre brotando por su ser. Y puedo seguir escribiendo como comete los mismos errores de los que tanto se burla.

Pretende ser lo suficientemente autoconsciente  que la misma fórmula que utiliza para demandar cada detalle que hemos visto antes se vuelve tan repetitivo que para la hora de duración de la cinta ya uno esta fastidiado. La misma novedad que pretende implantar se vuelve un impedimento para disfrutar las breves escenas de acción, digo breves, porque la película es demasiado extensa, se la pasan platicando la mayor parte del tiempo de lo desconcertados que estan; pero son como gallinas que están a punto de ser caldo.

El director Wes Craven hace lo que puede con un libreto que sólo se disfruta en el desenlace, cuando por fin todos se callan la boca y la valiente Sidney (Neve Campbell) se dedica a combatir el malvado. Nos ofrece suficiente dinamismo en las tomas de cámara y uno que otro momento de sorpresa, pero de nuevo regreso a lo mismo, ¿Cuántas veces puedes gritar que ahí viene el lobo para que te crean? Por eso el clímax resulta tan efectivo, ya no te anda tentando y se dedica a darnos los chorros de sangre que son envidiados por los hospitales.

No me puedo quejar de las actrices, ni de Hayden Panettiere (Ex-porrista de la serie de TV Héroes) con su peinado recién sacado del centrifugado de la lavadora, no sabía si mirar para arriba o para abajo. Luego estaba el rostro icónico de Rory Culkin recordándome a su hermano, pero con larga cabellera. Lo que si me hubiera agradado demasiado es que la cinta se enfocara más en Sidney, porque emocionaba la actriz al momento de tomar cartas en el asunto, parecía como la versión light de Buffy. Hasta la actriz Courteney Cox me dejaba sorprendido con su personaje con actitud de detective, dispuesta a atrapar el asesino. Sin duda se tenían los elementos suficientes para poder ser más que la secuela de la trilogía, es el guión tan soberbio que no hace lo contrario a lo que tanto crítica lo que termina por apuñalarnos en la garganta.

De los creadores de…

Imagen del sitio pinchepelicula en 2011

Del blog que puso la película en pinche y el pinche en película.

Del hospedaje de este blog, que como jode en reducir servicios.

Del país que exportó a la actual Miss Universo.

Y del creador de  «Como odio el 3D».

Llega la historia de como los estudios de producción utilizan los éxitos de las personas involucradas, para vendernos los nuevos estrenos en cartelera.

Que una práctica esporádica para hacer publicidad de la calidad de los artistas se ha vuelto en una plaga que rellena todos los anuncios de publicidad con las frases: de los creadores, productores, directores. Y de lo que es el colmo, cuando no existe nada de que presumir se anexan como en caso de «Thor» : del estudio que te trajó «Iron Man». En serio que no pueden dejar el espacio vacio, ponga una foto, rayas, colores, yo que se.

Ya no es suficiente atraer al público con una buena historia a través de un trailer que nos de la idea de que serán los 90 minutos más emocionantes de nuestro día. No, ahora somos testigos de diez segundos de letras gigantes anunciando que la película tiene como productor Guillermo del Toro y por lo tanto debe de ser una muy buena propuesta. Porque todo lo que hace ahora ya vende, pero cuando el pobre empezaba lo único interesante era su apellido que comparte con Benicio del Toro.

Ahora ya no es suficiente agregar a solo uno, ya hasta hacemos anuncios en volumen como lo es Hoop con los productores de «Mi Villano Favorito» y el director de «Alvin y las Ardillas». Como si la combinación artística de ambos haya surtido efecto. Al final cuando vas a ver la cinta se vuelve en un fraude, porque no tiene nada que ver con lo pasable que fue la primera cinta y si lo fastidiosas que fueron las ardillas.

Cuando anexaron a Steven Spielberg en la primera cinta de «Transformers» llegue a imaginar que iba a ser un sueño hecho realidad. Por fin ser testigos de robots gigantescos que logran divertirnos por sus heroicas hazañas, y en cierto punto funcionó,  hasta que Michael Bay tomó el mando de los últimos veinte minutos de acción irreconocible ante los ojos. No sabía quien era quien o que era aquel. Tuve que investigar en que había contribuido Spielberg, hasta que resultó ser la escena de la niña parada enfrente de la piscina, observando a un Transformer surgir del agua.

He aprendido que no existe certeza de que un director, guionista o productor sea capaz de crear otro éxito. Ha no dejarme llevar por nombres que sólo indican que trabajaron en el proyecto y no que por eso sea un obra maestra. Que los grandes estudios en su afán por vender pueden hasta poner el nombre de sus madres  si eso hace que vayas a las salas de cine. Por eso es necesario tener un criterio que sea capaz de ver todas las piezas involucradas en la película y no sólo porque sea de la directora de Crepúsculo,  «La Chica de la Capa Roja» sea una explosión de romanticismo llevado al extremo.

Crítica: 8 Minutos antes de Morir

Jake Gyllenhaal y Michelle Monaghan en 8 minutos antes de morir

Reafirma que no es necesario apagar el cerebro para disfrutar una película. Que todavía existen personas dispuestas a sorprendernos con arduo trabajo, adecuadas caracterizaciones y un libreto que aporta ideas. Agradezco al director Duncan Jones por volvernos a ofrecer una película de ciencia ficción que nos mantiene dudando hasta el final, como los viejos clásicos de «La Dimensión Desconocida».

Ya después de tantos años siendo testigos de viajes en el tiempo y mundos alternos, puede que no les sea tan original la película; pero es en la ejecución lo que es digno de admirar. Desde los primeros minutos la actuación de Jake Gyllenhaal nos vende la permanente sensación de que algo raro esta sucediendo y para mi sorpresa el truco de estar reviviendo 8 minutos en constante loop no te llega a cansar porque te importa el dilema que esta enfrentando el personaje.

Uno de los grandes dones que tiene Jones  es convertir toda la angustia del protagonista como fortaleza para salir adelante en el conflicto, haciendo que sea una grata experiencia. La diferencia con su obra previa «Moon» es la cantidad de recursos con los que cuenta en este momento, parece otra producción más de Hollywood con la música, movimientos de cámara y el elenco; pero no se dejen engañar, porque no se le olvida el elemento humano tan importante para creer en algo tan fantasioso como lo es el » Código Fuente».

La labor de la actriz Vera Farmiga para ser la intermediaria entre lo racional y el mundo chatarra en el que vive nuestro protagonista nos permite tener alguien capaz de darnos respuestas. Su actuación involucra expresiones de alarma en su rostro en frente a una cámara, lo que se le facilita al tener un semblante agradable a los ojos.

Cada vez que veía a Michelle Monaghan (la novia de Colter) me recordaba demasiado a la joven que interpreta a ICarly. Eso no quiere decir que no haya hecho un buen trabajo, sólo que su actitud permanente de desconcierto  se estaba volviendo algo fastidiosa, al menos no se interponía en el camino de los ataques que le daban a Colter cada vez que regresaba a repetir una y otra vez lo mismo.

Creo que Duncan Jones trabaja mejor al no tener tantos elementos disponibles. Es por eso que Moon fue una verdadera sorpresa el año pasado, aquí no puedo decir que se engolosina con tantos trucos de cámara pero no se siente tan intimo o tan visceral. Sigue utilizando espacios cerrados, la contante presión psicológica de los personajes, la humanidad de cada uno que ellos que nos hace valorar su existencia; en verdad que me hace salivar por sus próximas producciones.

Aquí el error esta en las respuestas que nos proporciona el guión ante la fantasía del «Código Fuente». Existen demasiadas dudas que a lo largo de la cinta van surgiendo y que con un final se pretende parchar, eso no lo puedo aceptar, si bien el Colter se ha ganado su desenlace y impacto de la revelación es emocionante, me quedo con la sensación de que nunca  se  tiene la más mínima idea de como es posible tal invento y es mejor dejarlo así. Claro se nos dice que el cerebro graba los impulsos, ¿pero cómo?

Trailer – La Rebelión del Planeta de los Simios

César en Planeta de los Simios

Con tantas películas abusando de los efectos visuales resultan llamativas las expresiones reflejadas en el rostro de los simios, tan naturales, con verdadera emoción; que puede ser que esta cinta funcione.

Hasta que vi que estaba involucrado James Franco y aunque no he visto 127 horas (por la cual fue nominado al Oscar como mejor actor), no dejo de tener mis dudas de que va a ser un fracaso del próximo verano. Él no me da confianza de que pueda hacernos que nos interese la fantasía, suficiente ya tuve con el trailer.

Tiene ese aire de Terminator 3, pero en esta ocasión con simios dispuestos a… no se… comer plátanos.  El guión deberá de explicar los motivos de la rebelión, aunque me imagino que será por el continuo maltrato y hasta por ser ratas de laboratorio lo que los motive a saltar tras un helicóptero.

Los creadores han dejado claro que este viene siendo el «Batman Inicia» de la saga de los simios, lo cual me deja con dudas de que los artistas involucrados puedan hacer que nos volvamos a interesar de nuevo cuando existe un clásico de por medio.  Si no pretenden ser la vergüenza de la temporada, más vale que tengan algo interesante que trascienda al legado establecido.

Crítica: La Chica de la Capa Roja

Ya es el momento de que Amanda Seyfried consiga un buen libreto que le permita hacer sobresalir su carrera como actriz.  Sus últimos papeles han sido en películas mediocres en las que sólo sobresale ella. No puede ser posible que no haya un director capaz de utilizar su talento en un proyecto importante,  capaz de inclusive hacerle ganar un Oscar.

Este remedo de cuento infantil, disfrazado con el género del hombre lobo y con pizcas de romanticismo tirándole a lo erótico; es otra producción más que intenta exprimir el grupo demográfico de los que se llaman fanáticos de la «Saga Crepúsculo». Es más, hasta tiene a Catherine Hardwicke, la misma persona culpable de iniciar el fenómeno de romances imposibles con toques de fantasía.

Nunca se pretende disimular que la trama de la cinta esta basada en el cuento «La Caperucita Roja». Hasta comete el error de recordárnoslo con frases textuales de la obra literaria, que son más insulto que halago cuando el resto de los personajes escupen diálogo tan trillado. El guión esta relleno de escenas en donde el elenco se le pide ser lo suficientemente estúpidos para que los salve el «Padre Salomón» (Gary Oldman) -me suena a una iglesia que no para de invadir la programación de las altas horas de la noche-. Por lo menos su errática salud mental provoca algunas escenas de acción para despertarnos del gran drama que tiene que superar la protagonista.

Que terquedad de reciclar el mismo triángulo amoroso una y otra vez. Siempre es el amor de su vida un jodido (pero trabajador leñador) y los padres de la novia metiendo las narices donde no les importa, dan la mano en matrimonio al hijo del rico del pueblo (¡Herrero!). En serio que cada vez que uno de los actores trataba de seducir a Valerie, no sabía si la actriz estaba actuando lo sorprendida por la explosión de sentimientos emitidos por los varones o espantada de tan vergonzosas actuaciones.

Al menos existe el misterio de quien es el lobo para entretener al resto que no le han sangrado los oídos por las constantes acusaciones de que existe una bruja en el pueblo.  Pero ni eso pueden hacer bien, las supuestas pistas son más bien excusas para justificar la elección de dicho personaje, que en vez de verse ingeniosos por el uso de tantos elementos  reciclados de las historias de Hombre Lobo, resultan como tapaderas para rellenar el apestoso caño. Nada tiene el impacto deseado porque ninguno de los personajes vale la pena, la pobre Valeria es como un trapo que va de un lado para el otro, sus emociones equivalen a sonreír y decir que no se quiere casar con el rico y al final con tantos giros que da la historia, dice que si, luego que no y ya es demasiado tarde porque termina con una mascota.

Entre las cosas positivas se encuentra Seyfried que hace lo que puede y en cierta parte a los guionistas por estructurar un guión a base de un cuento.

Lo que al principio prometía al menos como entretenimiento, se vuelve en una experiencia dolorosa en donde no hay suspenso, romance, drama. Es un desastre.

Trailer La Chica de la Capa Roja (Red Riding Hood)