diciembre 2012

Lo imposible, potente (y sentimentalista) melodrama

Antes de empezar la crítica me gustaría decirles algo que servirá de base para lo que están a punto de leer y que tiene que ver con la película en cuestión que encabeza este articulo: Odio todo lo que tenga que ver con «Basado en hechos reales» o «Inspirada en una extraordinaria historia verdadera». ¿Por qué? Fácil. No solo te están manipulando de fea manera para que creas todo lo que vas a ver, sino que encima te tratan como un subnormal cósmico al decirte una y otra vez que TODO lo que verás fue real. Por ende si no te la crees es porque no sabes absolutamente nada, o no tienes sentimientos humanos. Y es que el 99.9% de las películas basadas en hechos reales, son meros melodramas sentimentales que buscan la lágrima fácil y que retratan hasta el hartazgo el triunfo del espíritu humano ante la adversidad del mundo. Amén de otros factores como el amor, la amistad o la perseverancia.

Habiéndoles dicho esto quizás se estén preguntando el porque acudí a ver esta película que apestaba a melodrama. La respuesta es más sencilla de lo que ustedes pudieran pensar. Juan Antonio Bayona. El director español de la asombrosa y espeluznate El Orfanato estaba detrás de las cámaras. Sumado a esto, las críticas que había recibido la película habían sido mayormente positivas, y ya para finalizar, los actores. Tanto Naomi Watts como Ewan McGregor son extraordinarios histriones, la primera más que el segundo, y si tienen un buen director enfrente y un guión decente, pueden dar una actuación muy inspirada. Creo que cuando vi el primer trailer, repleto de sensiblería y sentimentalismo vomitivo, lo único que me mantuvo a ver la película fueron los tres factores que les mencione.

Lo imposible como bien sabrán, más a estas alturas, retrata el sufrimiento de una familia española durante el tsunami que azotó en 2004 la costa del Sudeste Asiático, causando la muerte y desaparición de miles de personas. Un acontecimiento terrible y que sin duda marco el rumbo del mundo. Era de esperarse que se recreara dicho suceso, y si era en cine, mejor. El director Bayona ha dicho en varias ocasiones que le interesó la historia de María Álvarez-Belón y su familia por el simple hecho de retratar la lucha espiritual y física del ser humano para sobrevivir y reponerse ante los peligros del mundo. Cuando todo parece perdido y la esperanza ha muerto, nace la fuerza de voluntad humana para seguir luchando hasta conseguir lo imposible. Esto dicho así, es nada. Y retratar lo sufrido por alguien tiene muchas desventajas, empezando por no caer en el maniqueísmo ni herir la sensibilidad de la propia familia en que esta basada la película y también en las miles de personas que sufrieron esta catástrofe. Por fortuna, Bayona demuestra que si tiene talento y sale mayormente airoso de esta dura prueba.

Y es que Lo imposible fácilmente pudo caer en muchos errores, que si los tiene, pero son menores, y que habrían supuesto un sufrimiento en la sala de cine. Bayona es inteligente y decide hacer que la familia sea americana, o inglesa, y que por lo tanto la película este  hablada en ingles, esto específicamente para su mejor distribución ya que el mercado global esta dominado por Estados Unidos y por tanto mayor numero de países y de gente podrían verla. Un acierto. También es un acierto que la película meramente se enfoque a la familia protagonista, pues la historia es de ellos. Los otros dos aciertos son brillantes, aunque algo extremos. El primero es el paralelismo. Me explico. El titulo de la película hace referencia, magistralmente, a la semejanza de la vida humana con la fugacidad de las estrellas. Las estrellas a veces mueren o desaparecen y no se pueden ver, pero se sabe que están ahí. La vida humana es igual, más en un desastre donde desaparecen y se creen por muertas. El otro punto positivo es el tema que trata la película y que es universal: La familia.

Cada personaje esta bien retratada y asume su rol dentro de la familia misma. La madre sobreprotectora, miedosa, pero que cuando sus hijos están en peligro hará todo lo posible por salvarles. El padre, hombre y jefe de familia, duro y de pocos sentimientos, nunca muestra sus debilidades pero esta dispuesto a salvar y mantener junta a toda la familia sin importar las decisiones que deba tomar. Los hijos, donde el mayor debe tomar más responsabilidades, no solo para con sus hermanos menores, sino con su madre, pues al no estar su padre, su figura a seguir, él debe ser ahora el hombre de la familia y cuidar de todos. Esto se refleja a la perfección en la película y ahí gana mucho mayor fuerza que tomando otros caminos más fáciles y erróneos.

Por el otro lado, en lo negativo, hay que reconocer que Bayona por momentos se sobrepasa, cruza la línea para casi caer en lo bochornoso, como la escena del telefono celular que es de pena ajena. O la reunión de un padre e hijo sueco que raya en el melodrama más barato buscando la lágrima. Pero se perdona, mas teniendo en cuenta que la fuerza de la historia radica en que ante la desesperación y perdida de la esperanza, el espíritu humano sale triunfador. Tampoco es necesario que me digan que en los peores escenarios lo mejor del ser humano, y lo peor, sale a flote. Eso ya lo se. No es necesario que me lo planten en la cara. Pero ante estos errores yo soy el primero en defender a Bayona por el simple hecho de que en la historia que contaba no pasaba absolutamente nada, narrativamente hablando. Vamos, al ser un hecho que aconteció y que fue muy comentado, bien podrías meterte a Google y revisar como termina la historia. Por ello no es ningún spoiler decir que toda la familia se salva. Y que lo único que retrata la película es el aterrador Tsunami, muy bien logrado, y el reencuentro de la familia al ser separados cuando ocurrió la tragedia. De paso conoceremos algunos detalles del incidente disfrazados de muerte, terror, desesperanza y destrucción. Nada mas.

En definitiva considero que Lo imposible es una película que no busca más allá de lo que en principio pretende: simpatizar con el público. Una cinta para ir a ver estas navidades en familia y que te hará creer en la bondad, compasión, espíritu de lucha y amor humano. Es probable que llores, mayormente por la buena dirección de Bayona y los acertados actores, pero fuera de eso, contando algunos momentos aislados, no busca el ataque lacrimógeno a tus ojos. Es sincera, y eso se agradece.

Cuatro años juntos y contando….

Antes que nada felices fiestas y que hayan despertado en armonía con la familia, porque como carajos cuesta tener aunque sea unos minutos de felicidad después de a veces algunos días para el olvido y otros nos tanto. Cosas de la vida.

Es increíble que llevemos cuatro años de estar juntos en una aventura que se sigue escribiendo día a día.

Ha sido un año de claroscuros  en donde la primera mitad del año estaba llena de energía con un actualizaciones constantes y hasta videos en You Tube  (demasiado novatos por cierto). Aún después de que Google nos cerro la puerta con sus odiosas actualizaciones en el buscador, encontramos un sitio de convivencia en Facebook que a instantes, gracias a las irreverencias de la web obtuvimos un buen número de nuevos amigos.

El último semestre a sido decepcionante, no sólo para el blog si no en mi vida personal. Sin la motivación para escribir y de sólo pensar en como pagar los gastos, es gracias a Enrique y Josué que el sitio se encuentra en línea. Si bien existe publicidad,  Google no paga hasta que cierto límite se haya cumplido y eso pues no es por presumir, pero toma meses.

Pero no quiero que esto sea un post en donde me la pase quejando de la vida. De nuevo muchas gracias a ustedes que nos siguen leyendo  aún en estas circunstancias, por sus comentarios que no son más que muestras de su interés por aquel arte llamado cine y la participación que han mostrado en Facebook que por mis limitaciones no he podido cumplir alguna que otra petición.

Mil disculpas por las interrupciones del sitio que son más de carácter económico que por cualquier defecto de programación o idea mía de cambiar el diseño de la página. Hablando de rediseños. Al menos ya me siento un poco más tranquilo en como se ve el blog, por lo que no veo un cambio de imagen próximo que hará que derrepente las páginas se vean distorcionadas o con código extraño.

Así que mientras iniciamos un año que no se encuentra en la mira apocalíptica, pero que desafortunadamente goza de una terminación nada favorable para los supersticiosos; tengo grandes esperanzas de que mi situación se estabilice y pueda volver más activamente a escribir todas las ideas que brotan al ver tanto estreno de cine.

De nuevo muchas gracias a todos ustedes y mis mejores deseos para el próximo año que esta por iniciar.

Una aventura extraordinaria, hermoso viaje al corazón de Dios

No se asusten. Cuando me refiero a Dios como tal, esa figura espiritual latente en todo el mundo, uno podría pensar que esta película trata sobre reflexiones filosóficas sobre lo maravilloso que es esta entidad pero la cosa va mucho más allá. Despreocúpense. Sean creyentes o no, cada quien es libre de creer en lo que quiera, para algo usamos el razonamiento, estoy completamente seguro que disfrutaran esta hermosa aventura que retrata de una forma portentosa y sublime, respaldado en el poder visual, a la naturaleza misma y la diminuta criatura que pude llegar a ser el hombre.

Life of Pi, como es el titulo original, narra la travesía que un joven hindú, Pi Patel, interpretado maravillosamente por Suraj Sharma, debe afrontar en medio del mar, luego de que el barco en donde viajaba con su familia y varios animales, se hundiese, quedando a la deriva con un bote salvavidas. Pero Pi no estará solo, en su viaje lo acompañaran unos singulares personajes: una cebra, una hiena, un orangután y un tigre. Ante la inmensidad del mar y la ferocidad de estos animales, Pi deberá hacer todo lo posible para sobrevivir, inclusive entablar lazos de amistad son seres salvajes que podrían carecer de alma alguna o sentimientos.

La premisa es bastante clara, pero lo que el director Ang Lee, reconocido mundialmente por la exquisita El tigre y el dragón, nos brinda es algo más allá de los sentidos. Lee adapta la novela de Yann Martel, del mismo nombre, de una manera más que acertada: esta historia es extraordinaria, pero depende de cada persona creer si fue cierta o no. Y es que la película comienza de una forma muy curiosa: un joven novelista acude a Canadá, a la residencia de Pi, ya adulto, al cual da vida Irrfan Khan , debido a que busca historias fantásticas que poder escribir y recientemente, en su visita a la India, le contaron de un joven que residía en América que le podría interesar. Este es el punto de arranque de la historia y como tal ya vamos conociendo las herramientas narrativas que Lee utilizara. Irrfan Khan sirve de narrador para decirnos, a nosotros público, su vida a través de flashbacks y de vez en cuando intervenir en la historia. Nada nuevo. Pero lo fantástico de este relato es que esta filmado con un amor no solo a la India, sino a la naturaleza misma y también a lo espiritual.

Resulta más que curioso que el nombre del protagonista, Pi, sea un símbolo tan usado en las matemáticas y en las ecuaciones científicas. Digo esto porque desde la niñez Pi va descubriendo que en el mundo hay dos vertientes: la fe y la razón. No por nada termina siendo parte de tres religiones distintas: es hindú, cristiano e islámico, además de vegetariano. Casi nada. Todas y cada una de las acciones de Pi le servirán para enfrentarse al mayor reto de su vida y de su propia existencia: conocer a Dios. Y es que Dios juega un papel fundamental en todo el relato al servir de eje central en la vida de Pi y en las decisiones de él mismo y de su propia familia. El decidirá creer en algo más allá de lo visible, en algo espiritual, esto sin que nadie le obligase, sino simplemente lo hacía porque él lo quería. Cada acción y decisión que toma es meramente personal sin ser influido por nadie más.

El novelista, interpretado por Rafe Spell, acude con Pi no solo por la historia sino para atestiguar el relato de una persona que dijo haber entrado en comunicación con Dios. Es evidente que la curiosidad de Spell se basa en el morbo y en la incredulidad, al igual que nosotros, espectador, pero Lee es muy inteligente y deja que las imágenes hablen por si mismo. Esto es un acierto pues deja de lado el maniqueísmo barato y la moralidad cuestionable para entregarnos un relato directo al corazón sobre el espíritu humano. Cuando la familia de Pi se traslada en barco rumbo a Canadá, huyendo como inmigrantes de India, no solo están dejando su tierra natal, sino toda la cultura que conocían. El mundo allá afuera puede ser misterioso y aterrador, o sublime y emocionante. Pi lo descubrirá. Sobre los animales, basta decir que el padre de Pi era dueño de un zoológico, y al mudarse deciden llevarse a las criaturas para poder venderlas en América.

La relación humano-animal queda establecida desde la primera secuencia con los créditos pasando ante nuestros ojos para posteriormente dar paso a la vida de Pi. Lee sabía que contar con animales requería no solo mucho tiempo y dedicación para el entrenamiento de dichos animales, sino que el protagonista principal, un tigre, era prácticamente imposible de tenerlo en un bote durante horas. Se opto por recrear a los animales digitalmente y la cosa les salio a la perfección teniendo en cuenta que podrían haber perdido la majestuosidad de las bestias por meros efectos visuales. El poderoso y hermoso tigre de bengala, llamado Richard Parker, luce espectacular y crea una conexión inmediata con el espectador que terminara por adorarlo. Pero si de actuaciones se trata, ni más ni menos que el héroe de toda la película es el joven Suraj Sharma. Impresionante de principio a fin, más teniendo en cuenta que casi un ochenta por ciento de la película se la pasa interactuando con cosas que en realidad no están ahí.

En definitiva considero que Una aventura extraordinaria es un canto poético a la naturaleza misma y al hombre inquebrantable que sigue de pie no solo por creer en Dios sino por su inmenso espíritu humano. , más en estas fechas. Una de las películas más hermosas y conmovedoras que nos ha llegado este año, ojala la mitad de títulos fuesen tan fascinantes como esta extraordinaria historia que radica todo su poder y fuerza en la travesía de un joven niño que está descubriendo la vida misma y los peligros que esta conlleva. De visionado obligatorio es una sala de cine.

El Hobbit: Un viaje inesperado, largo, bello e interminable

Antes de iniciar la crítica, es necesario reconocer la capacidad de Peter Jackson para regresarnos a Tierra Media. Podrá ser el uso de las locaciones de Nueva Zelanda, efectos visuales, vestuarios o simplemente el amor que le tiene a las obras de J. R. R. Tolkien; pero no me imagino otra persona a cargo que pueda hacer realidad lo que para muchos les resultó imposible.

Sin signos que demuestren que el Hobbit  fue filmada una década después del  parteaguas que es la trilogía del Señor de los Anillos, ahora es el tiempo de narrar las aventuras de un joven Bilbo Bolsón muy dispuesto a la aventura. Los motivos podrán ser meramente comerciales, sin embargo se ha cuidado que sean los mismos responsables los encargados de darle continuidad a la traducción de las obras literarias de Tolkien al cine. En estos tiempos en donde sólo importa el dinero, la nueva versión pudo estar a cargo de Michael Bay con tal de producir otro estreno.

Un muy acertado y visualmente estimulante prólogo da pauta a lo que será la misión de un grupo de enanos dispuestos a arriesgar sus vidas para recuperar su hogar. Sin limitantes, el director Jacskon mueve la cámara con tal dinamismo e intensidad, que uno se puede confundir pensando que esta mirando el desenlace. Es quizás la confianza de sus tres anteriores proyectos lo que sin tapujos permite presentar a esta cinta con un increíble control visual mucho más pulido que en la trilogía.

Más sin embargo, en lo que mayoría se queja y con justa razón es en lo extensa que se siente la película.  Es tal la molestia que la crítica especializada no se ha tentado el corazón en evaluarla negativamente. Coincido en que fue un error el establecer 2 horas y media como plantilla para esta saga, sobre todo cuando es conocido que el contenido del libro es mucho menor al del Señor de los Anillos, esto es simplemente otro signo más de que el amor que le tiene Jackson a la saga se esta volviendo en una obsesión que sólo los fanáticos pueden adorar.

Es cierto que ‘El Hobbit’ no tiene la intensidad del ‘Señor de los Anillos’,  al tener el primero un enfoque destinado a un público infantil como fue el deseo de Tolkien, pero no quiere decir que el objetivo principal o la misión por la que soportamos más de dos horas sea tan vago y desechado tan pronto que todo lo que vemos sea un ciclo de planteamientos (diálogo) y clímax (acción). El mayor pecado es en lo evidente que se vuelve al momento de alargar la trama con el uso de una fórmula que se repite en varias ocasiones. Tenemos a los enanos y un hobbit recorriendo Tierra Media, cuando de pronto se encuentran con una variedad de peligros que a la larga no tienen el peso ni la importancia para considerarlos más allá del aspecto visual con el que se divierte tanto Jackson. Sabemos que nuestros héroes no van a morir, así que por más que gire la cámara o aumente la intensidad de la banda sonora esto se termina en cinco minutos y a seguir en su camino hasta no se cuanto más tiempo. Todo esto se pudo haber evitado si hubiéramos empatizado con unos enanos que están dispuestos ha arriesgar sus vidas, y aunque lo intenta en algunas escenas, nunca se siente como algo vital o de importancia.  Son quizás los actores, los diálogos o de plano el director que no supo enfatizar el dilema, lo cierto es que por eso la película sufre y a la vez nosotros.

No es hasta que la maravillosa creación del cine que es Gollum hace su aparición, que mi paciencia se ve recompensada con uno de los momentos cruciales de la saga. Si en algo se ha de recordar esta película, son por esos minutos donde vemos a Gollum y Bilbo juntos por primera vez.  Sin trucos más que la creación digital, es de reconocer el trabajo de Andy Serkis que le brinda mucha más personalidad que todo el elenco junto (excluyendo por supuesto a Ian McKellen).   Cada vez que escuchas su voz no puedes más que callarte y mirar, porque es uno de esos personajes únicos del cine a los que no puedes dejar de prestarle atención cada vez que están en pantalla.

El «desenlace», si es que se le puede llamar así, es otro tanteo a que las aventuras de nuestros héroes continuarán. Con el típico show de luces y sonido se lleva a cabo otra intensa batalla en uno de los escenarios dignos de llamarse épicos.  Después de no se cuantas luchas atrás, pensaba que no podía superar lo anterior que ya uno había visto y al menos cierra con una impresionante intensidad para dejarme satisfecho.  Es una lástima que lo anterior no cambie del todo mi percepción de la cinta.

Debo de aclarar que no iba en busca de ver otro ‘Señor de los Anillos’, estaba consciente de que esto es borrón y cuenta nueva. Hasta cierto punto acepto lo que Peter Jackson nos ha presentado y no tengo más que elogios por crear un mundo tan fantástico. Esta película bien pudo haber sido de hora y media y nadie se hubiera quejado. Con su debido desarrollo y clímax y no una bola de huérfanos desenlaces regados cada cinco minutos para recordarnos que estamos viendo una película y no durmiéndonos en el asiento.  Dudo mucho que Jackson corrija este detalle, el hombre tiene que rellenar dos películas más y lo único que va ocasionar es que alguien elabore una versión sintetizada de las tres películas en 90 minutos y lo suba a You Tube.

¿Me han quedado el interés por ver las secuelas? Nada más por curiosidad. Sinceramente se está viendo esto como comida chatarra muy deliciosa, pero nada nutritiva.

After Earth y Oblivion, dos propuestas de ciencia ficción desgastadas

El próximo año, si no es que los mayas acertaron y se acaba el mundo este viernes, tendremos ciencia ficción a raudales. Creo que es más un asunto mercadologíco que en realidad creativo y original. Dos propuestas son las cintas que encabezan este articulo. Ambas, de una u otra forma, hablan de lo mismo: el ser humano contra la naturaleza, en concreto la de La Tierra. Es curioso incluso como ambos carteles promocionales de dichos filmes son prácticamente los mismos, aunque tratados desde una perspectiva que va acorde con la trama de cada una. Mientras en After Earth el personaje principal esta en la cima, contemplando con miedo el mundo, en Oblivion podemos apenas apreciar el diminuto protagonista ante la inmensa y hermosa naturaleza. Vamos, ya sabemos de que va esto.

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After Earth

Esta película significa el regreso tras las cámaras de uno de los mejores directores contemporáneos que tenemos, estoy hablando de M. Night Shyamalan, responsable de cintas tan magistrales como El sexto sentido, El protegido o La aldea, entre otras. Pese a tener un talento envidiable, Shyamalan ha entrado en decadencia, mayormente porque la crítica americano se ensaño con él y destroza cada cosa que este señor haga. Si bien sus dos últimos trabajos distan mucho de su talento, esta cinta podría devolverlo a la viaja gloria que alguna vez gozo. Por lo pronto el trailer luce un tanto desganado, salvo la primera secuencia que es Shyamalan en estado puro. Esperemos y me equivoque.

After Earth narra las peripecias que tanto padre como hijo, interpretados por Will Smith y Jaden Smith, si, ellos, deben sufrir luego de que su nave caiga en territorio hostil: La tierra. Lugar que, dicho sea de paso, fue abandonado hace más de mil años y que parece, ahora, ser un lugar salvaje y muy peligroso. Vamos, al menos luce mejor que ahora. Jaden deberá usar todos los consejos de su padre para poder sobrevivir y de paso rescatarlo de, al parecer, una nueva especia alienígena. Poco más se sabe de la trama en si, y de los actores que participaran. Lo único seguro es que parece ser una cinta muy espiritual y filosófica, al estilo Shyamalan. La fecha de estreno en EUA esta prevista para el 7 de Junio. En México aún no tenemos pista de un posible estreno.

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Oblivion

Esta es quizás una de las películas de las que nadie, o casi nadie, sabía que estaban filmando y mucho menos que se trataba de una novela gráfica creada por Joseph Kosinski, responsable de dirigir la descafeinada Tron: El Legado. Kosinski también dirige esta película, raro, y al parecer poco imaginación tendremos, salvo los espectaculares efectos visuales, un camino fácil para directores novatos que creen erróneamente que el aspecto visual puede salvar cualquier historia. Personalmente soy de los que piensan que lo visual es lo último en importancia, pero bueno, cada quien tendrá sus gustos y preferencias.

Oblivion nos presenta un futuro apocalíptico, algo normal en estas fechas, en el cual La Tierra ha quedado casi deshabitada y en completa destrucción luego de una terrible batalla acontecida años atrás entre el hombre y una raza alienígena. Jack Harper, interpretado por Tom Cruise, es uno de los pocos humanos que quedan en La Tierra, su labor es «reparar» lo que queda en este inhóspito planeta. Algo parecido a lo que hacia Wall-e. Pero como es costumbre en este tipo de historias, Jack descubrirá un terrible secreto que al parecer ha permanecido oculto por mucho tiempo. No se ustedes, pero viendo el trailer esto me pareció a Avatar, y otros filmes por ahí que en este momento no recuerdo. Esperemos y la película sea mucho mejor que este insípido primer trailer. Tiene potencial, crucemos los dedos para que explote al máximo. Además de Cruise el reparto esta conformado por Olga Kurylenko, Andrea Riseborough, Morgan Freeman, Melissa Leo, Zoe Bell y Nikolaj Coster-Waldau. La fecha de estreno en EUA esta prevista para el 19 de Abril. En México aún no hay señales.

El Hobbit: Un viaje Inesperado, nostálgico regreso a la Tierra Media

A mi temprana edad, o precoz vejez, como quieran llamarlo, me considero afortunado de haber disfrutado la trilogía de El señor de los anillos en una sala de cine y esperar año con año, recordemos que cada película se estreno en navidades del 2001 al 2003, la finalización de una aventura épica y fantástica que redefiniría este genero y al cine en general. Nunca más las películas épica volvieron a ser las mismas, ni mucho menos llegaron a lograr, ni por asomo, lo que Peter Jackson y este grupo de maravillosos actores hicieron en esta poderosa y hermosa historia que es un canto descomunal y sublime hacia la magia del cine.

Solo era cuestión de tiempo para que Jackson y el mismo equipo creativo responsable de la trilogía de ESDLA volviesen a la Tierra Media. El Hobbit curiosamente narra los acontecimientos anteriores a la destrucción del anillo, por ello se le podría considerar como una precuela, hablando estrictamente en materia cinematográfica. Tampoco es que sorprenda, Jackson había comentado su interés en la mitología de Tolkien desde 1995, concretamente en El hobbit, inclusive antes de realizar El señor de los anillos. Su amor por la Tierra Media es evidente aunque también puede ser excesivo y contraproducente. El Hobbit: Un Viaje Inesperado sufre las dolencias que cite oraciones atrás. Pero tampoco es que terminen por destruir el producto final.

El Hobbit narra la travesía, disfrazada de aventura mortal, que Bilbo Bolsón, interpretado acertadamente por Martin Freeman, debe emprender junto a Gandalf el Gris, en la piel del estupendo y carismático Ian McKellen, y trece enanos, comandados por Thorin escudo de roble, el cual es interpretado por un maravilloso Richard Armitage, hacia la montaña solitaria para reclamar el tesoro que el dragón Smaug les había arrebatado en el pasado. Desafortunadamente para la comunidad, un poder maligno emerge en la Tierra Media que amenaza con convertir todo en oscuridad, al mismo tiempo que el dragón Smaug despierta de su largo sueño para impedir que nuestros valientes héroes tengan las cosas tan fáciles. En eso se podría resumir el libro de Tolkien, y la primera parte, de tres innecesarias películas, que Jackson contempla estrenar. Un viaje Inesperado es solo el comienzo, por lo que tendremos que esperar otros dos años más para ver el desenlace.

Comentaba con mi compañero Cristóbal la falta de fe que tenía con respecto a esta nueva saga, pues veía innecesario y suicida llevar un libro de alrededor de 300 paginas a tres películas de casi tres horas de duración cada una. Esto significaba meter mucho relleno y alejarse de la idea original de la película, además de meter personajes irrelevantes. Me cuesta decirlo, pero Jackson comete algunos de esos errores, como incluir personajes de la anterior trilogía, como Saruman, Frodo o el mismo Bilbo de viejo, para regresarnos a la nostalgia. Lo consigue, es cierto, pero queda la sensación de que bien se podrían haber omitido. Por lo demás poco le podría recriminar, en realidad la película ofrece más espectacularidad y aventura de lo que yo hubiese imaginado. Quizás salí con una sonrisa en los labios porque simplemente no esperaba absolutamente nada. Los fans de hueso colorado que esperaban algo similar a la trilogía del anillo si pueden llegar a sentir decepción y hasta posible aburrimiento.

Y es que la película es muy larga teniendo en cuenta lo que quiere contar, eso y el aspecto infantil de los diálogos y situaciones, acordes a un público familiar, pueden enfurecer a los que esperaban una versión más madura. Y es que el parecido notable con La comunidad del anillo es visible en cada curva dramática, pero lo que en aquella funcionaba a la perfección, aquí se siente gastado y sin la emoción necesaria, salvo el magnifico tramo final. Quizás por haber visto El señor de los anillos no sintamos tanta originalidad ni emoción acá, por el contrario, si no las has visto, te puede resultar sumamente placentero. Pero vamos, pensaran que todo es malo acá, pero no es cierto. El Hobbit: Un viaje Inesperado cuenta con secuencias sumamente entretenidas y espectaculares, como el maravilloso prólogo, el ataque de los Trolls, los gigantes de piedra, la batalla dentro de la montaña, el juego de adivinanzas con Gollum y la batalla final contra el orco pálido. Hay magia en cada encuadre, e inclusive los Extreme Long-Shots se notan increíblemente bellos, aunados a una banda sonora atinada de Howard Shore, pero queda la sensación de que pudo haber sido mucho mejor, y mucho más corta.

Para los nostálgicos y sentimentales, reconozco encontrarme en esa categoría, El Hobbit: Un Viaje Inesperado es un agradable entretenimiento y retorno a la Tierra Media que llegara el corazón de los sensibles. Una película altamente recomendable para ver en familia y con los amigos. El toque de fantasía y épica que Jackson le imprime se siente en cada momento aunque no se explote al máximo como si sucediera con El señor de los anillos. Por lo pronto queda esperar un año más para conocer lo que Jackson nos tiene que contar y esperemos, en verdad lo deseo, sea mucho mejor que este irregular comienzo y se enfoque mucho más en la magia que Tolkien escribió hace ya tanto tiempo. Tiene más aciertos que errores. Eso se agradece.