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Fragmentado, más no derrotado

Por fin ha regresado el director que casi destruye un clásico de animación (Avatar: El Último Maestro del Aire). Si señoras y señores. El mismo que hace de Will Smith un pésimo actor.  Ese individuo al que le han dado millones de dólares para crear todo lo que su capacidad imaginativa pueda producir. Si ese personaje que ha vivido de la fama de’El Sexto Sentido. El único. El inigualable. M. Night Shyamalan.

Y se preguntarán, ¿cómo le hizo para salir del tremendo bache en que se metió? Pues sencillo, nada más produjo una película modesta con presupuesto de 9 millones de dólares, consiguió un actor de renombre que lo apoyara en interpretar cualquier dialogo ridículo que se le ocurriera, recordó que sus fortalezas están en crear el suspenso de los clásicos del terror e utilizó la nostalgia de uno de sus trabajos anteriores para darle un peso mitológico a una película que aparentaba ser una más del montón.

La trama gira alrededor de tres adolescentes tratando de huir de un secuestrador que sufre de múltiples personalidades, la novedad es que tiene tantas como para llenar autobús y son tan distintas una de otras que no sabes con quien estas tratando. Al final es una carrera contra reloj antes de que aparezca una nueva personalidad capaz de asesinarlas.

‘Fragmentado’ es una producción modesta, de esas que no pensaba que Shyamalan volvería hacer porque  siempre tiene alguien que le ofrezca millones de dólares para derrochar en una de sus ideas. En este caso la reducción de presupuesto es un acierto que favoreció la creatividad del director con escenas claustrofobias que ayudaban a crear un vinculo con los protagonistas y especialmente con el actor James Mc Avoy.

Si existe un factor para inclinar la balanza a favor del filme es sin duda Mc Avoy. Nada, absolutamente nada hubiera sido posible sin su talento ya que hace olvidarnos de las deficiencias de un libreto que quiere dar signos de grandeza, pero cae en las mismas exageraciones que por poco logra arruinar el clímax con monólogos dolorosos, frases trilladas y de plano ridículas.

Pero la mayoría de la película es de un Mc Avoy que exterioriza su diversión al momento de interpretar una gran variedad de personajes, que fueron creados por Shyamalan y mejorados por indiscutible carisma de un actor comprometido con su trabajo. Se vuelve fascinante verlo interpretar a Hedwig o la imponente Patricia, que no puedo negar que también fue favorecido por una dirección que logra enmarcar cada una de las personalidades.

El predecible destino de las tres adolescentes se hace realidad, y como de costumbre tenemos a la sobreviviente Casey Cooke (Anya Taylor-Joy) desafiando con temple de acero al villano que amenaza su vida. Debo de darle crédito a Shyamalan por crear una historia traumática para la joven que justifica su actitud y sobretodo crear el deseo en la audiencia su bienestar. En muchas ocasiones me he quejado de la falta de atención en los personajes, en esta ocasión no fue así y lo aplaudo.

Mientras el sufrimiento de las tres adolescentes continúa, tenemos la subtrama de la psicóloga Karen Fletcher (Betty Buckley), quien se supone es la responsable de ayudar con la condición de Kevin (James Mc Avoy).  Es através de este personaje que Shyamalan pretende dar una explicación médica, pero es solo un instrumento para crear una mitología tan desquiciada que es mejor no ponerle atención.

Porque hay que ser sinceros, el desenlace es de chiflados con un individuo transformándose en una especie de Hulk solo porque tenemos que creer que tiene una condición inexplicable.  Por más que la Dra. Karen explique como es puede ser posible, la película te obliga a dejarte llevar por la fantasía o mejor retirarte. Es en ese punto de quiebre donde esta lo maravilloso. Justo cuando estaba apunto de rendirme ante el ridículo espasmo de libreto, que en los minutos finales ‘Fragmentado’ revela su verdadera naturaleza y todo cambia por completo.

Cuando una película se elabora lo hace bajo cierta lógica y por lo general de acuerdo a uno o varios géneros cinematográficos. A lo largo del tiempo la audiencia aprende a detectar y hasta justificar ciertas películas porque se rigen bajo reglas no escritas. ‘Fragmentado’ es una de esas películas donde hasta el final descubres en que mundo se desarrolla la trama y por lo tanto justifica la locura que se presenta, brindando una nueva dimensión a lo que aparentaba ser otro delirio de grandeza de Shyamalan.

Espero que después de este ejercicio, el hombre logre recuperar el camino y no importa que tenga que regresar al baúl de los recuerdos para retomar impulso. Muchos directores lo han hecho e inclusive construido sus carreras con un buen número de secuelas. Nadie duda de que el individuo tiene talento, solo espero que haya sido un adecuado aprendizaje que le permita descubrir que en la austeridad logra mejores obras que tanto presume crear.

Spider-Man: De Regreso a Casa, no había de otra

Como si se tratara de una venganza al trabajo realizado por el director Sam Raimi, los genios de la casa productora SONY decidieron comenzar desde cero con tan solo diez años de haberse estrenado la primera versión del arácnido. Creyéndose conocedores del arte de hacer dinero, decidieron ensamblar lo que consideran el camino correcto para el superhéro y fue así como nació ‘El Sorprendente Hombre Araña’. La audiencia al principio aceptó la nueva versión, pero fue en la secuela donde la respuesta no fue como ellos esperaban, la competencia de DC Comics y Marvel los hizo ver de plano mediocres, y ante todo los ingresos en taquilla no daban signos de recuperación. Pensar en una tercera película al mando del director Marc Webb se volvió un riesgo, dejando a la casa productora con serias preocupaciones sobre el futuro de esta franquicia.

El destino no fue tan cruel para SONY, porque los fanáticos han querido ver al Hombre Araña en el universo Marvel desde que fue anunciada la primera película de ‘Los Vengadores. No se sabe quien fue el primero en mostrar interés en ceder la imagen del arácnido a Marvel, lo cierto es que a SONY le llegó la salvación del cielo porque no tenía ni idea que hacer.

La aceptación del público a las aventuras del Hombre Araña junto a los Vengadores fue inmediata. Por lo tanto se volvió inevitable crear una aventura en solitario. Todas las dificultades de reiniciar por tercera vez quedaron atrás y no importó un nuevo actor interpretando a Peter Parker o el riesgo de volver a soportar los orígenes trágicos del héroe.  Solo que a diferencia del desastre organizacional que es SONY, en este lado con Marvel nada se deja a la suerte y ya se tenía un plan meticulosamente preparado por un equipo de mercadotecnia que estudió a que público satisfacían las aventuras del arácnido.

Es así que tenemos ‘Spider-Man: De Regreso a Casa’ como el resultado de varios intentos fallidos que no rindieron fruto y que ahora por las bondades del universo cinematográfico de Marvel, logra recobrar vida con una versión más acorde a la audiencia infantil que desde un principio le debe su éxito.

La trama inicia con un Peter Parker (Tom Holland) acostumbrándose a la vida cotidiana, solo que su alter ego se lo impide porque en vez de hacer tareas escolares el joven se la pasa buscando combatir el crimen, ser el vecino amigable, salvar al mundo; ustedes saben, todo eso. No transcurre mucho tiempo cuando Peter descubre una banda de delincuentes que utiliza tecnología Chitauri para fabricar armas. Como nuestro héroe todavía es un adolescente, Tony Stark (Robert Downey Jr.) lo quiere fuera de cualquier actividad heroica hasta recibir su adecuado entrenamiento. He ahí el conflicto de toda la película, con un Spiderman que quiere ser un héroe de tiempo completo, mientras los adultos lo reprimen a todo momento.

Como podrán notar la premisa peca de su simpleza, una constante en las producciones de Marvel que funcionan bajo las mismas reglas sin llegar a ninguna parte, pero esta vez la obra se construye con elementos reciclados de otras películas: tecnología Chitauri, la propuesta de matrimonio de Tony Stark con Pepper Potts o la agencia SHIELD en constante remodelación; todo se siente como un compendio de ideas olvidadas que no contribuyen en mucho al universo cinematográfico.

Después de cinco películas del arácnido, uno comprende el no querer narrar los orígenes con la tragedia del tío Ben, más no puedes ignorar la gran enseñanza que Peter Parker aprendió y por lo cual está dispuesto arriesgar su vida. En este filme se ignora por completo tal acontecimiento y la principal motivación del Hombre Araña se reemplaza por los deseos de querer formar parte del selecto grupo de ‘Los Vengadores’. No estoy en contra de una versión ligera en donde la mayor parte del tiempo podamos divertirnos y comprendo la decisión de evitar el drama después de venir de dos versiones emocionales con la interpretación de Andrew Garfield, pero no puedes robarle al personaje de su identidad.

En lo personal, sentí la película como una aventura más que sirve como estudio de mercado para comprobar si todavía vale la pena invertir en el arácnido. Y no tanto porque la producción sea mala, al contrario, es una constate que las producciones Marvel son entretenimiento garantizado, solo que dentro de esa constante no hay mucho que sobresale.

La dirección de Jon Watts trata de evitar los clichés del adolescente que asiste a la escuela ofreciendo un toque moderno en la reinterpretación de los personajes: desde un nuevo amigo de aventuras, el Flash Thompson ricachón, una M.J. exótica y la cougar tía May. También intenta brindar una identidad a la producción usando vistas panorámicas de Queens para distanciarse de lo realizado por otros directores.

El actor Tom Holland quien interpreta a Peter Parker, por momentos abusa de irritabilidad con su actitud hiperactiva, una característica ausente hasta ahora, pero que es bienvenida, adecuada y contagiante para esta nueva versión juvenil de Spiderman.

Lamentablemente tengo que volver hacer mención de la falta de atención con el villano principal de Adrian Toomes (Michael Keaton). Creo que han sido suficientes las películas de Marvel para que vuelvan a desperdiciar un gran talento actoral como lo es Keaton. Cada vez que está en escena es como si quisiera tomar el control del filme para quitarle lo mediocre a un libreto y un director que no le ofrecen demasiado con que trabajar.

Pero nada de lo anterior importa porque por fin se ofrece a la audiencia un héroe alegre que no está anclado por sus traumas, más bien uno juvenil,  lleno de vida. En pocas palabras alguien digno de ver sus aventuras. ¿Y no eso era todo lo que queríamos después de todo?

El Planeta de los Simios: la Guerra. Al César lo que es del César

Si en 2011 me hubieran dicho que “El Planeta de los Simios: (R) Evolución” seria el inicio de una de las mejores trilogías de la década presente, basada en una nueva versión de la legendaria franquicia que iniciara en los 60, sencillamente me habría reído en la cara de los que se atrevían a decirlo. No solo porque, como mencione, “El Planeta de los Simios” es una de las franquicias más veneradas de todos los tiempos (ahí peleándose, creo yo, con James Bond), sino porque ya en el 2001 se trató de dar reinicio a la franquicia con la dirección de Tim Burton (producción que iniciaría la debacle del, alguna vez, creativo director) y que es una de las películas más odiadas de todos los tiempos.

Pero, para sorpresa de muchos, la película del 2011 dirigida por Rupert Wyatt y protagonizada por James Franco y Andy Serkis resulto ser una de las mejores películas del verano de ese año, lo que propicio que se autorizara la creación de una secuela: “El Planeta de los Simios: la Confrontación”, estrenada en 2014, dirigida por Matt Reeves y que trajo de vuelta Andy Serkis, pero acompañado esta vez por Jason Clarke, Gary Oldman y Keri Russell, una secuela que supero a su antecesora con creces, aunque muchos argumentan que en el camino se perdió algo de emotividad en la trama.

Bueno, 3 años después de que vemos el inicio de la guerra entre simios y humanos, Reeves y Serkis vuelven a hacer equipo para regalarnos lo que es, posiblemente, la mejor película del verano que está por terminar (junto a Christopher Nolan y, prácticamente, Edgar Wright), lo que quizá no es mucho decir, considerando que en general había sido un verano muy apagado, entre refritos fracasados, héroes con lo adecuado y otras propuestas cuya existencia es inexplicable.

El primer punto a favor de mencionar en esta película es el nivel de actuación. A estas alturas, ya todos conocemos el gran nivel que Andy Serkis ha manejado dentro de la franquicia, pero me atrevería a decir que esta es, por mucho, su mejor interpretación de Cesar. Verlo como a pesar de la guerra, sigue creyendo en la paz con los hombres, hasta que una acción artera lo hace traicionar todos sus ideales. Uno puede ver el dolor en sus ojos al momento de ver a sus hermanos simios o al momento de confrontar a los generales humanos, y crees en verdad en el personaje.

Pero no solo Serkis se luce en su actuación, los secundarios en general también están bastante bien; ya sean los acompañantes eternos de Cesar: Maurice (Karin Konoval), Rocket (Terry Notary) y Luca (Michael Adamthwaite); o los nuevas adhesiones: Bad Ape (Steve Zahn), un gorila fuera dela tribu de Cesar, o Nova (Amiah Miller) que con la pura mirada se encarga de dar una entrañable actuación.

En cuanto a los villanos, es de esperarse el buen trabajo de Woody Harrelson como el despiadado coronel humano, pero los lapsos de profundidad que llega a compartir el personaje lo ponen, a mi opinión, a la altura del Koba de la película anterior.

La historia de la película es, desde mi punto de vista, la más emocional de todas: vemos humanos que, en su desesperación, hacen uso de simios para poder atrapar a Cesar y su grupo; este, por su parte, se le nota el cansancio por una guerra que nunca quiso y busca soluciones para la paz; pero cuando los humanos dan un golpe de corte personal a Cesar, este hace un lado esa actitud pacificadora que tenía y nos regala a un Cesar que buscara una revancha de la situación. Dicho de otro modo, Cesar se está convirtiendo en todo aquello que Koba represento en la película anterior.

Los efectos especiales son de primera: nuevamente el detalle está en estos simios que lucen increíbles, también hay paisajes bastante bien elaborados; la música de Michael Giacchino destaca muy bien, con la música más conmovedora de esta franquicia.

Si tuviera que elegir un detalle negativo sobre esta película, esta sería sin duda lo demasiado precipitado que luce la batalla final. No es mala en sí, pero diera la impresión de que Reeves se metió en muchos detalles al momento de construir todo lo que sería la película, solo para darse cuenta casi al final que ya se estaba pasando del metraje. No es malo, pero uno siento que ocurren muchas cosas al mismo tiempo, que es difícil seguirle la huella.

En una década donde los remakes abundan con resultados medianos, resulta increíble que sean las películas de “El Planeta de los Simios” las que tengan mejores niveles. Han dejado ciertamente la vara alta, y solo serán los estudios lo que tendrán la última palabra si continuar esto o no (como si no supiéramos que, tarde o temprano, volveremos a verlos)

Cars 3, de intenciones no se vive

En 2006, cuando estábamos a la expectativa de ver una película con autos que hablan, nadie dudaba de la capacidad de Pixar para crear algo memorable. La audiencia como siempre respondió con una gran taquilla, pero por primera vez se tuvo el rechazo de la crítica que vio una baja de calidad en comparación a las historias que nos tenían acostumbrados. Luego para sorpresa de todos, se anuncia una secuela que nadie pidió, y que luego se puso en evidencia que fue realizada por chantaje comercial al haber sido adquiridos por Disney y obligados a generar harto dinero porque de todos los personajes (Wall-E, Up), nadie había vendido tanto como ‘Cars’. Ahora después de tanto tiempo, parece que los ejecutivos quienes vociferaban jamás realizar secuelas innecesarias, buscan redimirse con una tercera película que logre salvar el buen nombre de Pixar.

La trama narra el ocaso de la vida profesional del corredor Rayo McQueen.  Cierto que estamos hablando de carros que hablan, pero nunca se ha escondido la temática principal que es el de mostrar el espíritu sano de competencia. Repentinamente nuevos competidores jóvenes comienzan a poner en evidencia que Rayo MacQueen debe de pensar en el retiro, lógico que quiere seguir en la cima, hasta que en uno de sus intentos por lograr superar a su rival, comete un terrible error que termina en el choque impactante que tanto nos venden los tráilers. En teoría la premisa funciona porque va de acuerdo a la motivación de vida que tiene tu protagonista. Atrás por fin se quedan las tramas absurdas de conspiraciones ecológicas de la segunda parte y se regresa lo básico que es construir tu película alrededor de un Rayo McQueen que se enfrenta a enemigo del paso del tiempo.

Como es costumbre, se deben de agregar los personajes de comedia como Mate para alegrar el día. Me guste o no forman parte de la saga, además que no puedes eliminarlos de la noche a la mañana, sin terminar con explicaciones absurdas como que fueron secuestrados por extraterrestres. Sin embargo, para mi sorpresa, la mayoría del tiempo la absurda comedía se mantiene relegada en favor de mantener seriedad en la historia que se quiere contar.

El director Brian Fee, mantiene la mayoría del tiempo el control de una obra que se hubiera beneficiado del formato de cortometraje. Existen demasiados montajes de entrenamientos, escenas largas en una sola ubicación que no aportan demasiado, o visitas a lugares que pretenden crear nostalgia de una primera película que ya se olvidó. Por más esfuerzo que se hace para que fluya la película con naturalidad, no deja de sentirse como un gran relleno.

En mi ingenuidad llegue a pensar que Pixar daría importancia a este proyecto, pero al ceder el control al novato director Brian Fee, se confirma que esto es su vaca de hacer dinero. Cierto que esta vez el libreto tiene algo que ofrecer, más no se tiene la experiencia para que la obra trascienda. Claro ejemplo es como la falta de dramatismo merma demasiado a este filme, tanto que se hacen a un lado las consecuencias del aparatoso accidente que sufre Rayo McQueen y los hacen pasar como meros rasguños. Esta bien que sea una película infantil, más no puedes cometer el error de quitarle importancia a un evento clave en la vida de tu protagonista.

Es lamentable que el conflicto principal de decidir el futuro de Rayo McQueen en el circuito de carreras, sea decidido de tal forma que pase desapercibido. La elección de Cruz Ramírez como substituto femenino ocurre como una idea repentina. Con esto no quiero decir que no se haya justificado, después de todo tenemos toda una película que apunta a tal conclusión.  El error esta en la falta de emotividad. En donde debió de haber existido un gran montaje dramático que acentué el momento, en segundos regresamos a la gran carrera de autos porque se supone es lo que nos mantiene despiertos. De nada sirve presumir el realismo en el asfalto del circuito de carreras, cuando no eres sincero con tu protagonista para ofrecer una auténtica aventura que te haga sentir que valió la pena.

En lo general ‘Cars 3’ no es terrible, pero no quita del todo el mal sabor de boca de sus predecesoras. Tal y como llegó al cine como un producto para vender, nos deja con un filme que se dedicó ha intentar solucionar la falta de calidad en su historia, pero que no lo logra por la falta de capacidad y atención por parte de Pixar. Y eso no se vale.

La Mujer Maravilla, que salva y condena a DC Comics

En 2008 con el estreno de Iron Man se iniciaba una nueva era del comic en el cine, la cual nadie prestó importancia porque a los pocos meses se estrenó ‘The Dark Knight’ de Christopher Nolan y los creativos de DC Comics-Warner Brothers estaban inundados de elogios por haber regalado al mundo una de las mejores películas basada en un cómic. En 2012, Marvel rompe records en taquilla con ‘Los Vengadores’, mientras que DC Comics se lambe las heridas por un regular ‘The Dark Knight Rises’.

Desde entonces, con el paso del tiempo el poder de Marvel ha crecido a tal grado que la audiencia fue condicionada a que esperar de este tipo de historias. Cierto que existen quienes prefieren el material de DC  por el realismo implantado por Christopher Nolan, pero con el paso del tiempo esta característica única se ha vuelto en un estorbo, tanto que han tenido que ser flexibles al elegir un villano patético de fantasía en ‘Escuadrón Suicida’ porque se había vuelto insostenible no poder sorprender a la audiencia con el nivel de escapismo que Marvel los acostrumbró.

Por más que quisieron vender la idea que todo esta bien en DC comics, lo cierto es que con ‘Batman vSuperman’ habían quemado un cartucho demasiado grande para los resultados obtenidos, y lo que prometía un renacimiento con ‘Escuadrón Suicida’ se volvió en otro fracaso a pesar de los movimientos detrás de cámaras. Es por eso que ‘La Mujer Maravilla’ se vuelve la rendición de DC Comics a lo que quiere la mayoría de la audiencia, a ese mismo de producto que por años Marvel ha hecho millones de dólares y que se negaba a satisfacer porque pensaba que tenía su propia fórmula que pensó defender hasta que el hambre de dinero les ganó, la crítica los sepultó y la competencia los estaba borrando como los segundones en esto del cine cómic.

El innegable éxito de ‘La Mujer Maravilla’ es un alivio para DC Comic y se debe principalmente a los tiempos en que vivimos, donde en la búsqueda por la equidad de género se da paso a las mismas historias con la diferencia de tener una mujer como protagonista. Lo cual no es negativo considerando que se abre la posibilidad a variantes inexploradas que espero algún día poder presenciar. Lamblemente esta vez no fue posible. Será para la otra.

El libreto no se complica al contar la historia de Diana Prince (Gal Gadot) , porque sinceramente no era el propósito o no hubo talento entre tantos nombres que están en esta obra. Desde su infancia, hasta los motivos que orillan a la joven de Temiscira salir al mundo, es una aventura conocida donde atinadamente se da el tiempo para desarrollar la vida de las amazonas que habitan en una paradisíaca isla escondida del mundo.

Es para celebrar la valentía que tuvieron de mantenerse firmes a su visión de producir una película con una mujer protagonista y si no fuera suficiente depositar confianza en una desconocida directora como Patty Jenkins. Creo que un hombre podía haber tenido excesos o caer en el mal gusto. Con Jenkins al mando se garantiza una interpretación honesta de lo que puede ser una mujer amazona, y es ahí donde se encuentra su contribución al universo DC Comic, donde por fin se tiene un personaje digno de seguir en cualquier aventura y no solo porque esta bien vestido, diseñado o aparenta el papel.

Tenía mis reservas sobre la actriz Gal Gadot y con lo visto en ‘Batman vSuperman’ no había mucho para convencerme si tenía el talento necesario para salir del molde de chica bonita. Tampoco tenía la culpa de que solo la utilizaran para publicidad o poses heróicas. Ahora con más tiempo para meditar su contribución , debo decir que hace un muy buen papel más allá de lo podía haber esperado. Tanto en escenas dramáticas que son necesarias para provocar simpatía en la audiencia, como al momento de portar su atuendo en medio de proyectiles que desean destruirla; la dama demuestra que tiene futuro.

Tampoco quiero olvidar que mucho merito tiene que ver la visión de Jenkins por querer plasmar su idea de lo que debe de ser una guerrera amazona: capaz en el combate, pero sin dejar a un lado su feminidad, un detalle muy importante que quizás un hombre no hubiera podido calibrar. Lo que más me agrado fue que Diana demostraba compasión cuando era necesario o el sentimiento de dolor que sobrepone por el de luchar por los desvalidos. Sin caer en excesos sentimentales, se logra un increíble equilibrio que nunca pones en duda que tal mujer pueda existir.

Pero el libreto conforme desarrolla las aventuras de Diana durante la gran guerra, es tan inepto en lo que se refiere a los villanos, que sinceramente prefiero su erradicación. Su contribución es honoraría, para robar minutos, ser golpeados y soportar monólogos sobre la naturaleza humana que parecen ser escritos para otro tipo de película. No había necesidad alguna para tener una lucha tan estúpida en donde tienes dos hijos de Zeus luchando por un planeta que ni tan siquiera saben que existen. Hasta Jenkins dentro de su película sabe que le estorba tanto que al villano lo relega a ser explicado mediante sueños y una que otra aparición. Encima de eso tiene que dedicar minutos a un científico y un general que son peores que moscas en un plato de sopa porque no sirven para nada. Todo este exceso de grasa lo incluyeron por la idea de querer tener un clímax donde se tenga una batalla llena de efectos visuales y explosiones. En serio, no era necesario esa porquería para hacer creer a la audiencia que estaba viendo algo de valor. Tenías una película decente narrando las aventuras de un héroe desconocido capaz de brincar muros, esquivar balas y aniquilar los malos. En lo que respecta a mi persona, la película terminó cuando se salva de la guerra a un pequeño pueblo abandonado por Dios. El resto es basura que por lo visto la gente ha sido condicionada a aceptar porque así son todas las películas de superhéroes.

Es ahí, en ese preciso descenlace es donde DC Comics demuestra que se rinde ante la fórmula Marvel. Ya no confía más en si mismo, ni considera suficiente desarrollar un personaje; ahora tiene que hacer explotar la pantalla, agregar villanos desechables y tener un libreto hecho con trozos de papel de baño. Tanto Gal Gadot como Patty Jenkins merecían más de lo que las dejaron hacer. Considero que su trabajo fue lo que redimió una película a la cual de nuevo los ejecutivos metieron mano para crear lo que consideran un producto digno de las masas.

Por más publicidad que les venda sobre la grandeza de ‘La Mujer Maravilla’ quiero dejar claro que es una película aceptable, entretenida y que nos provee de un personaje digno de seguir en sus aventuras, pero que idiotas con testosterona casi arruinan con su desenlace que no justifica un monólogo de Ares sobre la naturaleza humana. Para bien su la salvación del filme está en la interpretación de lo que puede ser una mujer guerrera, y si a Patty Jenkins la dejan trabajar a su gusto, seré el primero en ver su secuela, pero me temo que no será así.

Desgraciadamente con este éxito se les da razón a los ejecutivos que encontraron la fórmula necesaria para sacar a DC Comics a flote..La diferencia entre Marvel y DC se ha terminado. De quienes esperaba que siguieran lo propuesto por Nolan, ahora se han rendido y están en todo su derecho, solo les ha costado su alma. Y el mayor perdedor de esto no es más que usted querido lector, que seguirá recibiendo lo mismo de siempre una y otra vez. La propuesta de DC Comics ha muerto. ¡Que viva Marvel!

Piratas del Caribe: La Venganza de Salazar….y de la audiencia contra Sparrow.

Era el año 2011 cuando Johnny Depp estrenaba en los cines «The Rum Diary», película que protagonizara junto a Aaron Eckhart y su ex-esposa Amber Heard, y la cosas no salieron como el seguramente esperaba: la película fue un fracaso en taquilla y la crítica no fue precisamente bondadosa con la entrega de Bruce Robinson. Cuando la prensa cuestionó a Depp sobre esta situación el simplemente respondió (según leí en un articulo años atrás) algo que indicaba que la película era demasiado buena para la gente y que apenas hiciera otra película de «Piratas del Caribe», todos estarían rendidos a sus pies, porque no conocían algo mejor.

Sera que la gente supo de esta entrevista o sera que en verdad se cansaron rápido del «raro» Depp, pero lo cierto es que después de esas declaraciones Johnny no ha podido encontrarse con una película que sea la combinación éxito un taquilla y éxito en critica, al menos no en un papel estelar pues las películas que han tenido esa combinación son aquellas en donde es secundario o invitado especial («Comando Especial», «En el Bosque», «Animales fantásticos y como encontrarlos»).

Entre esos numerosos fracasos que Depp se ha apuntado tenemos un par de colaboraciones con Tim Burton («Sombras Tenebrosas» y «Alicia a través del espejo»), su versión de piratas en el Oeste («El Llanero Solitario», que a mi gusto no es tan mala) y otra seguidilla de películas que se veían venir el desastre o que tenían potencial, pero circunstancias como el libreto y los personajes lo arruinaban. Viendo esta racha negativa, se entiende la urgencia de Johnny para regresar al capitán Jack Sparrow a las misteriosas aguas en el Caribe.

El problema es que han pasado ya 6 años desde la ultima vez que vimos a Jack Sparrow hacer payasadas para sus fans en la pantalla grande, y en ese periodo de tiempo la popularidad de esta franquicia a venido a menos (a la par de la catástrofe en que Depp ha caído) y otras franquicias (mejor realizadas o con mas potencial) han atrapado a la audiencia que espera más de esas películas que de las desventuras del famoso pirata; aun así, decidieron continuar con el estrafalario pirata y, para tratar de inyectarle algo de vida a esta franquicia, se decidieron por contratar nuevos directores, siendo Joachim Ronning y Espen Sandberg, creadores de la aclamada «Kon-Tiki», los elegidos para inyectarle vida a la franquicia.

Pero los directores, cuya única experiencia en blockbusters gringos («Bandidas») no tuvo mucha aceptación, decidieron hacer un reinicio a la franquicia (en cierta forma). Uno puede ver esta película y la original del 2003 y vera que, salvo por un par de nuevas adiciones, la película sigue casi los mismos pasos que «La Maldición del Perla Negra», solo que sin la «innovación» y la «magia» que esta llego a tener.

Si bien no borran nada de las películas anteriores, la sensación que deja esta entrega es de temor de esta gente a generar algo nuevo, por lo que se decidieron por hacer lo mismo de la primer película: una vez más, Jack está sin bote y tripulación, una vez más un desconocido busca a Jack para rescatar a un ser amado, una vez mas interviene Barbosa, y una vez mas tenemos imágenes de acciones imposibles que ya no impresionan como hace mas de 10 años.

Puede que el problema mas grave de esta película recae en los actores y personajes. Los viejos miembros de la franquicia lucen apagados, como que esperando que los directores digan que terminó el día para ir a cobrar su cheque, y los nuevos no terminan por despertar. Johnny Depp luce visiblemente harto de su personaje, y Geoffrey Rush luce peor incluso, lo que es triste considerando que era el mejor actor en la franquicia. Los nuevos tampoco aportan mucho que digamos: Brenton Thwaites y Kaya Scodelario tratan de transmitir romance, como lo hicieron en su tiempo Orlando Bloom y Keira Knightley,  quienes fracasan en el intento; juntos no producen nada, y separados no funcionan bien. Pero el mayor pecado aquí recae en Javier Bardem como el villano: no le niego que hace el intento, pero no genera la simpatía que Rush si generaba en la primera, no tiene un gran aspecto como Bill Nighy en las secuelas, ni siquiera tiene la presencia que ciertamente ponía Ian McShane en la anterior secuela. Da pena, y lo cierto es que no era una mala elecc

Curiosamente, lo mejor de la película vendría siendo su duración, al ser la entrega mas corta de la franquicia, pasando apenas las 2 horas. Lo que hace que todo transcurra de rápida forma, aunque eso también termina exponiendo a los personajes. La trama tampoco ayuda bastante ya que, aunque no es tan confusa como las anteriores entregas, pareciera que se esforzaron por hacer eso. Todos esta en búsqueda de un artefacto que les ayudara con sus planes, pero deciden sub-tramas que en verdad estorban el desarrollo de esta película (lo de los personajes de Scodelario y Rush, de pena). Incluso los efectos especiales no lucen espectaculares, con unos Tiburones Zombies mas dignos de una película del canal SyFy que de una producción Hollywoodense.

Pero el final es sin duda lo que mas dejaría molestos incluso a un fan aguerrido de la franquicia, ya que acaba exactamente igual que la original. Solo traten de recordar como acabaron los personajes principales en «La Maldición del Perla Negra» y sabra que aquí acabo todo igual. ¿O sea que todo el trayecto que estos personajes tuvieron fue acabar igual que hace 14 años?

Es una pena que la película haya quedado en tan mal estado, pero eso tristemente era de esperarse: hace años que Disney no sabe que hacer con esta franquicia y Depp solo la utiliza para generar billetes y revivir un poco su alicaída carrera. Difícilmente recomendara esta película y diría que seria mejor que se pierda ahí en alta mar, opacada por mejores opciones en cartelera.