Cine

Guardianes de la Galaxia Vol 2, un divertido carnaval espacial

Uno pensaría que después de nueve años las cosas les empezarían a salir mal, más no para el universo cinematográfico de Marvel que sigue sorprendiendo con otra película que desafía las expectativas.

Después de que la primera película nos dejó con la incógnita y con angustia sentimental por descubrir el padre de Star Lord (Chris Pratt), lamento decirles que el misterio no dura mucho tiempo. Uno hubiera imaginado que al menos se tomarían media película en encontrar al individuo responsable por la creación de nuestro protagonista,  pero el director y guionista James Gunn no está de acuerdo. En su momento parece una oportunidad perdida porque le quita importancia a lo que se supone es una motivación trascendental de tu personaje, hasta que descubres que es para ahorrar tiempo que será destinado a establecer de forma satisfactoria el creciente número de actores.

De todas las películas de Marvel, el elenco de los Guardianes de la Galaxia se ha vuelto uno de mis favoritos, y mucho merito tiene Gunn. No es fácil lograr que un grupo de individuos sea ameno, sin embargo el hombre ha sabido interpretar las cualidades que tiene cada uno de los personajes y jugar con ellos en interacciones que bordan entre lo irreverente y en pequeños trozos algo de dramático. Otra vez tenemos el talento del director sobreponiéndose a la estricta fórmula establecida que no permite salir de la amenaza del momento, para terminar prácticamente en donde mismo.

La ambición de la aventura podrá ser limitada, más no la imaginación y otra vez tengo que elogiar a un Gunn que hace de su película un espectáculo de luz y sonido: desde la variada banda sonora que enaltece los momentos claves, hasta la paleta de colores que rinden tributo a un estilo retro de los 80’s. Literalmente hace de su película un fiesta a la que todos estamos invitados. Y se agradece. En un mundo donde son constantes el mismo tipo de explosiones, da gusto de vez en cuando disfrutar algo de diferente que llame la atención.

Sin duda el humor es una de las principales características de nuestros héroes, y debo de informales que este no se ha perdido en lo absoluto. Hasta considero en ese aspecto superior a la primera parte al ser consistente las escenas en lograr su objetivo. Mucho tiene que ver la película tenga un elenco tan variado que se tiene que buscar en como utilizarlos y la solución fue crear  parejas de personajes para resolver conflictos: Gamora (Zoe Saldana) con Nebula (Karen Gillan), Mantis (Pom Klementieff) con Drax (Dave Bautista), y hasta Rocket (Bradley Cooper) con Yondu (Michael Rooke); cada uno por su cuenta logra crear escenas interesantes y divertidas, que increíblemente no necesitan de una catástrofe para motivarlos.

Donde la película sufre es la falta de emotividad que provoca la trama principal de Star Lord con su padre. Uno pensaría que sería el gran momento que estábamos esperando, después de todo la primera película nos estaba vendiendo la idea que era un gran misterio la identidad del sujeto. Gran decepción cuando súbitamente aparece para explicarnos  su naturaleza, motivaciones y razón de existir. Bueno, que le vamos hacer. El mayor problema no es el desperdicio de esa oportunidad para generar suspenso, más bien la falta de emotividad en todo el asunto del reencuentro. La interacción entre Star Lord y Ego (Kurt Russell) es monótona, no tanto de dos personas con parentesco, más bien de dos personas esperando el autobús. Luego el conflicto que tienen llega a ser risible. Parte de la culpa la tiene el director y otra un Chris Pratt  que ante todo es un actor de comedia y a lo mucho puede ofrecer cara de mosca aplastada.

No existe una prohibición por utilizar comedia y drama a la vez, ni tampoco que cantidad puedes utilizar de una y de otra. Considero que el contraste le da fuerza a cada una de sus cualidades. La situación es que James Gunn es muy hábil para la comedia, pero el drama le está costando. Con excepción de la importante escena donde fallece la madre de Star Lord, el hombre se ha vuelto incapaz de tomarse el tiempo y crear otra escena de tal importancia, ahora hasta tiene que canibalizar tal momento para justificar las decisiones que se toman en el desenlace.

Compartiendo el espíritu frenético de su antecesora, aquí también se sigue un ritmo acelerado que no da tiempo para saborear lo que sucede. Literalmente el director necesita hacer que su película respire. Entiendo su pasión por el proyecto, su visión y conocimiento, pero lo está arruinando por querer incluir tanto en tan poco tiempo. La gente no se va ir de sus asientos después de pagar un boleto algo caro por asientos confortables, debe de generar suspenso, intriga, ambiente. En pocas palabras, James Gunn debe de mejorar y no empeorar con el paso de las películas. No porque tenga rienda libre y mayor presupuesto puede cometer los mismos errores. Está desperdiciando la oportunidad de hacer algo especial, porque los elementos los tiene y solo es cuestión que él quiera.

Guardianes de la Galaxia Vol 2 tendrá sus defectos, más no lo suficientes para perder el encanto por el que nos enamoramos. Está es una de esas películas por las cuales niños se maravillaran y los adultos disfrutaran de los momentos de irreverente alegría.

Power Rangers, cuando la nostalgia debe ser suficiente

Hace rato que no teníamos una doble crítica de una misma película, pero la considero un complemento a la detallada explicación de Miguel sobre el ir y venir de los Power Rangers.

Para entender a nuestros héroes multicolores tenemos que enfatizar los tiempos cuando Lionsgate tenía a su disposición vampiros hormonientos y adolescentes muriendo en juegos del hambre. ¡Oh Dios! Esos maravillosos tiempos donde el solo pensar en exprimir a la audiencia con adaptaciones en dos partes de un  mismo libro hacían salivar a los inversionistas de la casa productora. Pero todo llega a su fin, y al menos que Bella Swan tenga trillizos llamados ‘Remesmos’ o que aparezca un ‘Presidente Tinaco’ que amenace a los distritos con los juegos de la redundancia; pues no existe futuro alguno. Es así, que más por necesidad que por cualquier otro motivo llegamos a los Power Rangers: una película que busca ser la punta de lanza a innumerables secuelas, basados en una serie de televisión de mas de 20 años y que con todo y dificultades sigue en sus diferentes versiones hasta el fin de los tiempos.

No es secreto que después de la readquisión de los derechos por parte de Saban Brands y con el apoyo de las compañías hermanas, el lanzamiento de los Power Rangers al cine era inminente. Es más, el hambre de la audiencia por la nostalgia lo volvió necesario, a tal grado que el joven director Adi Shankar lanzó su candidatura con el famoso cortometraje que casi le hace ganar una demanda por derechos de autor. Tal pedazo de fanfiction lo único que creo fueron problemas para los productores porque ofrece la posibilidad de una versión donde mercenarios con superpoderes vencen a las fuerzas del mal. Lo cual es una total contradicción a la naturaleza de los Power Rangers y el Sentai del que esta basado, porque aún con sus escenas de extrema violencia que escadaliza a ciertos individuos, el contenido es y siempre debe de ser para el público infantil.

El gran dilema es como lograr atraer nuevos fanáticos y a la vez complacer a los niños que disfrutaron de la serie y que hoy son adultos. A eso hay  que agregarle unos Transformers y Pacific Rim que han tomado inspiración precisamente de los Power Rangers y han hecho lo propio. El reto es prácticamente imposible de superar, y menos con un miserable presupuesto de apenas 100 millones de dólares que por lo que se visto no fue suficiente para ver el ensablaje de los Zords en el Megazord. Es por eso que para competir es necesario utilizar la nostalgia como principal herramienta de mercadeo: recordar a los viejos que existía un Zordon flotando en su tubo, el robot odioso gritando y adolescentes con actitud salvando el planeta.

El dinero siempre ha sido una constante en la vida de esta serie y en el cine no es la excepción: esto es lo más económico que pudieron crear y si no pusieron a todo el elenco en coma para sobreponer imágenes de la serie de Japón es porque no les alcanzó el presupuesto para comprar los derechos de Toei; pero lo que si tenemos son dos terceras partes de un filme conociendo personajes adolescentes interpretados por actores adultos. Y no es malo, tomando en cuenta que en la serie no todo el tiempo eran monstruos de latex luchando a robots gigantes. Además que no había de otra.

Es por eso la importancia del joven director Dean Israelite, quien se presume tiene afinidad a la serie, más que por lo mostrado se nota que no tuvo mucho que ver en el asunto. La película muestra signos de haber sido creada por un comité que se encargo del libreto, diseños, actores, locaciones y presupuesto. Si Israelite tuvo algo de responsabilidad, fue en administrar los recursos que le ofrecieron bajo lineamientos estrictamente marcados por los productores que financiaron el proyecto. Con pocas oportunidades en Hollywood, no culpo al pobre hombre, pero tampoco lo compadezco. Su trabajo es mediocre a lo mucho cae en lo competente y no tanto porque le ofrece algo a la saga, si no porque logra mantenernos interesados en este nuevo grupo de Power Rangers.

Mucho merito tiene el que se tenga un elenco comprometido, aún cuando el director o el libreto sea deficiente. En verdad, es para envidiar que Bryan Cranston se preste a interpretar a un ser interdimensional, que ahora con el reinicio no se que demonios pretende ser. El actor no tiene necesitad de nada, tiene tantos Emmys para demandar estar en cualquier serie de televisión y sin embargo se presta a este proyecto como forma de agradecimiento porque en sus inicios como actor se le dio la oportunidad de ser la voz de un monstruo en la serie de televisión.

Tampoco puedo demeritar el escueto trabajo de Elizabeth Banks, quien no tiene nada de culpa que no le hayan dado material decente para interpretar a una Rita Repulsa que paso por un extenso proceso de liposucción, cirugía plástica y vestuario digno de la reina de las amazonas. Es triste que no le hayan dedicado más tiempo. Hubiera sido interesante conocer más de esta villana que se dice haber traicionado a Zordon y sus amigos, pero tenemos que conformarnos en que es la mala de la película a la que hay que derrotar de la forma más patética e insultante posible: estilo ‘Equipo Rocket’.

Estos nuevos héroes, para mi sorpresa, logran salvar del abismo a una película que tiene necesidad de carecer la mayor parte del tiempo de acción. Y lo digo, porque el presupuesto solo alcanza para accidentes de carro, demoliciones y luchas con efectos visuales que son dizque Puddies. Las historia de vida de los personajes es otro punto a favor, atrás quedaron los adolescentes sin problemas que se la pasaban asistiendo a todos los eventos sociales de Angel Grove, ahora tienen dilemas que resolver: desde autismo, ciberbullying, delincuencia y hasta de preferencia sexual. Es de aplaudir tal decisión y es lo más progresista que ha sido la saga desde su creación.

Pero el libreto realizado por varios autores no logra justificar de forma coherente la amenaza que representa Rita Repulsa y por lo tanto la película pierde importancia más allá de la nostalgia que te genera. También falla en atraer nuevos fanáticos porque no lograr tener una trama decente donde existe un Morphing Grid que almacena vida de personas, da poderes y en una de esas cura el cáncer. Tomando en consideración que esto se pretende ser una actualización, es lamentable la propuesta y vergonzoso, cuando en la actualidad se tiene caricaturas (Gravity Falls) con mejor libreto.

Más allá de la nostalgia y sorpresivamente un elenco dedicado, no tienes mucho que ofrecer a un público que no conoce la serie. Decir que se salva de un rotundo fracaso es porque existen fanáticos dedicados a los que se les despierta el sentimiento al ver los Zords con la música icónica de fondo. Más no es suficiente en este mundo donde el cine nos ofrece mejores historias con robots gigantes o hasta lo que la misma serie de televisión logró en su momento alcanzar. Si existe la fortuna de una secuela, espero que tengan en consideración la importancia de un buen director y libreto, porque en verdad pienso que tienen un elenco digno de otra oportunidad, si no ocurre, tampoco me lamento y esperare el inicio, sobre el reinicio, del reinicio.

Power Rangers. Reviviendo la nostalgia.

Recuerdo mucho cuando los Power Rangers llegaron a México: tenía 6 años y las caricaturas favoritas de uno eran Dragon Ball Z y Supercampeones; de hecho, este último programa estaba terminando en la televisión, cuando una guitarra eléctrica atraía mi atención.

A continuación, aparecían unos astronautas que abrían una especie de prisión galáctica y una mujer de traje ridículo salía junto con unos monstruos y se preparaba para conquistar la Tierra. Seguíamos con una especie de base espacial en el planeta y una cabeza flotante le pedía a un robot que invocara jóvenes con actitud para convertirse en los defensores del universo. Aparecían estos jóvenes, les asignaron los poderes, derrotaron a los malos y reanudaban sus vidas adolescentes normales.

Así nació Power Rangers, pero el fenómeno no se inició sino hasta el día siguiente, cuando todos los niños en la escuela empezaron a alucinar con estos nuevos personajes. Pronto su popularidad alcanzaría a algunos de los shows infantiles más importantes de ese momento (Tortugas Ninja, Supercampeones, Dragon Ball Z, etc.) y seguiría así hasta la llegada de Pokemon. Lo cierto, es que el show tuvo cierta continuación hasta la versión en el espacio, ya que después de eso Disney compraría los derechos a Haim Saban y las situaciones más extrañas le ocurrirían a esa franquicia (si es que se pueden volver más extrañas), que abarcarían desde sacar sus poderes quitando espadas de una piedra hasta usar varitas para transformarse.

En 2011, Saban recuperó los derechos de los adolescentes con actitud y creó otra serie en Nickelodeon y parecía que la serie (ya convertida en una cualquiera) seguiría en televisión el resto de sus días. Hasta que, en 2014, Saban anuncio una alianza con Lionsgate, la misma productora de franquicias juveniles como “Los Juegos del Hambre”, “Divergente” y “Crepúsculo”, y pronto anunciaban que estaban en producción de una nueva película sobre la primera generación de Rangers.

En su momento, esa noticia me dejó con sentimientos encontrados: obviamente me encantaría ver la película y recordar buenos momentos de mi infancia; pero por otro lado, luego de los desastrosos resultados de algunas adaptaciones de shows infantiles al cine (“Las Tortugas Ninja” versión Bay, “Transformers”) no estaba tan seguro de que adaptar a estos adolescentes fuera lo mejor; se le suman a mis dudas el hecho de que esta productora se especializa en las adaptaciones juveniles del momento que básicamente consiste en adolescentes con problemas banales y triángulos amorosos mediocres. Las cosas no mejoraron cuando empezaron a lanzar los diseños de producción de los trajes de los Rangers (parecen trajes que Marvel rechazó para Iron Man) y de Alpha 5 (con todo y su pancita borrachera), que provocó muchas quejas de los fans.

Pero la bomba explotó cuando el primer Teaser Trailer se estrenó en octubre del año pasado. Ahí, mi desconfianza creció de manera terrible. No parecían entender que eran los Rangers y no parecían saber a qué publico dirigirse. Todo indicaba que estaríamos ante uno de los más grandes desastres del año. Y aunque el último tráiler mejoró las cosas, la desconfianza estaba a tope.

Así que llego el día para ver la película y juzgarla y, para mi enorme sorpresa, me termine topando con una entrega mucho mejor de lo esperada; no diría que se tratara de una buena película, pero si de un buen intento de contar una historia con agradables personajes (y realistas) basándose en un material altamente mediocre.

El primer punto a favor de la película recae en los actores y personajes: estos actores, sorpresivamente, hacen un trabajo más que bueno con los personajes que les toco hacer: se siente una naturalidad en sus interpretaciones y se siente una gran química entre ellos, como si ya llevaran 3 películas actuando juntos; individualmente también entregan buenas notas, especialmente RJ Cyler como Billy, quien es el alma de esta película.

Los actores de experiencia también tienen su aportación en la película: Bryan Cranston compone a un Zordon muchas veces molesto con estos Rangers, Bill Hader no llega a ser tan molesto como muchos hubiéramos esperado como Alpha 5, pero es Elizabeth Banks quien se roba el show en su papel de Rita Repulsa, dando momentos de verdadera amenaza, pero también dando momentos donde se ve que divierte en su papel.

La historia sorpresivamente está bien contada, al es básicamente la historia de origen de los superhéroes: chicos con problemas en la escuela o casa (cambiando completamente la historia de los Rangers originales) que se topan con un poder extraño que les da habilidades y la responsabilidad de usar esos poderes para hacer el bien (hay mucha influencia arácnida en estos chicos), se aparece la amenaza en turno y, a través de trabajo en equipo, logran vencer al enemigo. Es básica la historia, pero sorpresivamente se siente en buen ritmo.

También hay cambios en la historia que se sienten como actualizaciones de la historia original. Da la impresión de que Dean Israelite quiso homenajear un poco la serie de surgimiento, pero al mismo meter actualizaciones modernas y darle su propia identidad al producto. Hay momentos en que lo logra en verdad, aunque me hace desear que habría sido esta película en manos de un director competente.

Pero aun con estos grandes puntos que la película ofrece, hay problemas que se presentan que dañan mucho el material, empezando por los diálogos de la película: cuando tu película empieza de épica forma con el surgimiento los Rangers, no puedes poner como siguiente parte a Jason dando un chiste más típico de una comedia de Adam Sandler.

Otro detalle que encuentro con la entrega es la excesiva publicidad para cierto producto, especialmente en los momentos finales de la película. Esto quizá no afecta el resultado final, pero si se convierte en un elemento muy distractor.

Pero lo que podría causar problemas esta película recae en lo poco que tenemos de Rangers aquí. Parecería que los productores confiaron bastante en que el producto seria exitoso en taquilla, por lo que sacrificaron parte del espectáculo Ranger para que podamos conocer más a estos personajes. No es necesariamente malo, pero considerando que muchos esperaban ver pronto a los Rangers realizando sus rutinas de siempre (ponerse el traje, derrotar monstruos con poses, duelo de robots, etc.), esto podría convertirse en una decepción brutal para la gente.

La película quizá, en el estricto sentido de la palabra, no es una buena entrega, pero para la desgracia que yo estaba esperando ocurriría, me topé con una entrega bastante decente y con mucho potencial; potencial que espero, en la secuela, explote como deber ser.

Lego Batman. Ensamblando entretenimiento

La ‘Lego Película’ era una apuesta a la que muy pocos tenían fe; la publicidad, los tráilers, hasta el título de la película parecían una parodia de una idea llevada al extremo. Es por eso, que ni la casa productora tenía confianza, menos considerando que para Warner Brothers las películas de animación no necesariamente han sido éxitos en taquilla. Para evitar perdidas económicas la WB decidió asociarse con Village Roadshow Pictures para coproducir la película. Si no fuera suficiente, el estreno se programó en el pozo de perdición de febrero, todo con el fin de evitar un descalabro mayor. El resultado todos lo conocemos: La ‘Lego Película’ sorprendió al mundo con una historia llena de humor, colorido, demasiada creatividad, y sobretodas las cosas; mucho, mucho dinero.

Es así como tenemos ‘Lego Batman’, una película que nace del impacto que tuvó en la audiencia el caballero oscuro y que ahora tiene la responsabilidad de continuar el legado establecido por Phil Lord y Chris Miller, pero ahora de las manos del director Chris McKay, quien es conocido por su trabajo en el programa de televisión Robot Chicken. El resultado es un filme que logra satisfacer a la audiencia con lo básico del entrenimiento, más no logra ni igualar el legado de ‘La Lego Película’.

En tiempos donde el Batman oficial es aniquilado por tantos individuos que no tienen idea a donde llevar el personaje, la versión de juguete no se topa con tal dilema, y sin tapujos se dedica a divertirnos desde los primeros segundos de la cinta con todo lo absurdo que rodea a Batman: ridículos villanos, su obvia identidad secreta, la incompetente policía de ciudad Gótica, múltiples disfraces,  o el simple hecho que Bruce Wayne no ha podido superar el trauma de la perdida de sus padres; todo es motivo de burla y por lo tanto del interés del público adulto que disfrutará cada uno de los dilemas de un Batman suficientemente distinto a los tantos que conocemos.

Pero como es una película infantil, Bruce Wayne debe de aprender la valiosísima lección de volver a formar parte de una familia. La moraleja no brilla de originalidad si no fuera porque se trata de Batman y con ello los guionistas le agregan detalles que lo hacen ver único, le agregan algunos chistes afines a su personalidad, se burlan de su mitología, pero más de eso, no hay un análisis profundo que nos haga refleccionar. A lo mucho uno se tiene que conformar con los nuevos personajes que aparecen para acompañarlo en su aventura y esperar el inevitable desenlace en donde aprende su lección, porque no había de otra.

Este ‘Lego Batman’ al principio cuesta trabajo en aceptarlo. Aún cuando los chistes son constantes, muchos de ellos son tan rápidos que ni tiempo tienes de reaccionar. Además que no todos funcionan y se crean espacios donde nada más estas esperando la próxima sorpresa o de plano el cambio de escenografía. Es a la mitad del filme con un Guazón dispuesto a cruzar dimensiones y desatar el mal sobre el mundo de Lego Gótica, cuando la película logra una coherencia narrativa y no se dedica a lanzar chistes de cualquier cosa.

Con el solo objetivo de detener a los villanos es cuando el director director Chris McKay logra mantener un ritmo aceptable al inyectar grandes cantidad de creatividad a lo que podría haberse considerado una masiva explotación de basura plástica. Como si se tratara de un circo de tres pistas, hay tanto que ver en la pantalla que ni tiempo tienes de pensar. Así es, lejos de la trama, desarrollo de personajes o aspecto visual; lo mejor que tuvo que ofrecerme el filme fueron sus escenas frenéticas de acción.

El desenlace es predecible y no es requerido del uso de neuronas para conocer a donde nos lleva esta Lego aventura. No existe revelaciones sorpresa sobre la naturaleza del universo o motivos ultra secretos por el que existe este filme. En pocas palabras, nada que trascienda dentro de su género.

Es difícil superar a la ‘Lego Película’ porque nos engaño al hacernos creer que era entretenimiento desechable; cuando resultó todo lo contrario. Dentro de tanta locura esconde un mensaje de libertad, creatividad y sobretodo amor. Con ‘Lego Batman’ existe la herencia de creatividad, más no la ambición para lograr una historia diferente. Esta vez se queda en entretenimiento pasajero que al final del día solo sirve para rellenar referencias en Wikipedia.

Silencio. Guerra Santa con Scorsese.

La religión nos ha acompañado desde tiempos muy antiguos. Desde los antiguos egipcios, los griegos y los romanos, hasta las religiones que hay en la actualidad, el humano siempre ha tenido la necesidad de creer en algo divino que nos vigila, nos cuida, a los que hay que rendir tributo y que, al final de nuestra existencia, nos juzgara si obramos bien o mal para saber si entramos en su paraíso o nos condenan a su infierno. Todas las religiones tienen un parecido en esos aspectos, ya son otras reglas, costumbres o tradiciones las que la hacen diferentes unas de otras.

Hoy, en el papel, vivimos en un mundo donde hay tolerancia a todas las religiones y donde cada quien tiene libertad de practicar la religión que más desee, pero hubo un tiempo en que esto no era posible (la libertad de elección), y Scorsese decide explorar esta época con su nueva película “Silencio”, que protagonizan Andrew Garfield, Adam Driver y Liam Neeson y que nos habla de la travesía que dos jóvenes padres (Garfield y Driver) tienen en Japón tanto para inculcar la religión cristiana entre la gente de ese lugar como para localizar al padre que los enseño en la religión (Neeson). Al momento de entrar a Japón, los jóvenes curas se topan con muy pocos fieles creyentes, que son reprimidos por un gobierno que no admite otras religiones, especialmente la cristiana.

Uno de los primeros puntos a destacar es el nivel de actuaciones, especialmente de sus protagonistas: Garfield, quien ya había sorprendido con su convincente interpretación de “Hasta el Último Hombre” que le valió su nominación a Mejor Actor, sigue demostrando lo equivocados que estaban muchos cuando lo mataban por las nuevas películas de Spiderman. Su interpretación como el padre Rodrigues, que trata de inculcar su religión en un pueblo donde practicarlo es un crimen penalizado, en muchas ocasiones, por la muerte. Su actitud despectiva a otras religiones (que, a su vez, le muestran esa misma actitud), su temor por la malinterpretación de la religión que está tratando de inculcar y su temor a lo que puedan sufrir los pocos que creen en el cristianismo es muy convincente, y es de lo mejor en cuanto a actuaciones en lo que va del año.

Adam Driver, por su parte, nos pone a un padre Garupe que es un poco más duro con los nuevos creyentes pero que poco a poco va cediendo ante la devoción que demuestran; desafortunadamente la película decide deshacerse de el a la mitad de la película, para enfocarse únicamente en el personaje de Garfield.

Otro punto a favor de la película, y que puede causar algo de controversia, es la historia que nos ofrece Scorsese; nos pone en bandeja una historia para reflexionar sobre como las religiones se han sentido superiores a otras en diferentes ocasiones y las consecuencias que traen consigo; también expone los enormes defectos de cada una (o del lugar en donde se tratan de imponer), donde la pobre explicación de las cosas o la imposición de una pone como principales víctimas a la gente que no sabe a qué religión profesarle. Incluso en algún momento de la película, el personaje de Garfield lo confiesa: “A veces creo que adoran más los objetos de la religión que a la religión misma”.

La fotografía de Rodrigo Prieto es también una de las grandes contribuciones a esta película: las imágenes de los lugares, de la gente, incluso los propios objetos de la religión son puestos de una manera brillante, especialmente en la situación en la que muchas veces lucen involucrados los personajes.

Si hay un punto que le podría cuestionar a Scorsese es que el final parece alargarse de más: ya al final nos queda claro cuál fue el destino de los personajes, pero Scorsese parecería que quiere dejar en claro todo y decide extender con narraciones la situación final de estas personas, cuando sinceramente ya se veía venir antes. No es malo en sí, pero si eres de los que necesitaba el final ya, puede que eso te desespere. También podría reclamar la poca participación de Liam Neeson como el padre Ferreira, pero uno comprende el porqué de esa decisión.

Pero son cuestiones un poco más personales que nada: al final, “Silencio” es, al momento, la mejor película en lo que va del 2017 y es una pena que no se le haya reconocido como se debe en los Oscares (aunque viendo el show que se armaron estos premios el fin de semana pasado, creo que su reconocimiento no es necesario). Posee un gran libreto, grandes actuaciones, una gran dirección, una gran fotografía; en fin, todo lo que una gran película necesita.

Cincuenta Sombras Más Oscuras. No hay sombra que oculte su pobreza.

Hace 2 años llego a los cines de México y el mundo la película “Cincuenta Sombras de Grey”, basada en los libros del mismo nombre de E.L. James y que nos contaba la historia de Anastasia Steele, una chica que queda rápidamente enamorada de un empresario joven y misterioso llamado Christian Grey, quien tiene unas prácticas sexuales muy “peculiares”.

La película termino siendo un enorme éxito de taquilla, llegando a ser en su momento la película con clasificación C más taquillera de todos los tiempos (hasta que “Deadpool” el año pasado la supero), pero termino siendo odiada a mas no poder. La falta de historia, la pobre personalidad de los personajes y el hecho de ser un fan fiction de “Crepúsculo” termino por provocar un rechazo del público y la crítica, tanto que llego a ser considerada la peor película del 2015. En lo personal, encontré la entrega bastante mala, pero no llegue a odiarla como otros. Quizá porque ya sabía a qué me enfrentaba, así que cuando fui a verla decidí ver algunos aspectos positivos: la fotografía es buena, la música y canciones son contagiosas y Dakota Johnson me termino sorprendiendo, ya que aquí esperaba la peor actuación de la película.

Pero más allá de si es una buena o mala película, “Cincuenta Sombras de Grey” fue un éxito tan grande en taquilla que el anuncio y confirmación de la secuela fue más que evidente, solo que con algunos cambios: la directora Sam Taylor-Johnson dejo la franquicia (se sabía que tenía broncas con la autora de los libros) y su lugar es ocupado con James Foley, un hombre dedicado más a series de televisión y que tenía una década sin dirigir para la pantalla grande. También se mencionó que se llegaron a tener broncas con los actores, pero nada que una buena lana no pueda solucionar.

Y así, 2 años después del gran hit que resulto la primera entrega (aunque más por el morbo que levanto), nos llega la secuela con un presupuesto mayor, con un poco más de casting y con unas críticas aun peor que las de hace 2 años. Criticas en las que no puedo estar más de acuerdo, ya que “Cincuenta Sombras Más Oscuras” se erige como una de las peores películas del 2017, y eso que apenas vamos en el mes de febrero.

El problema principal de la película es, nuevamente, la historia que nos cuentan: la trama de la relación de Christian y Anastasia sigue siendo de lo más aburrida posible, pero con el aliciente de querer agregar algo de intriga y suspenso de la nada, con la amiga del pasado de Christian, el jefe de Ana, una ex del él; en fin, un montón de relleno para tratar de darle interés a la relación entre estos personajes, fallando de manera miserable.

Tampoco ayuda la manera en que son retratados estos personajes. Las decisiones de Ana de criticar todo lo de Christian señalando lo que es obviamente incorrecto y aun seguir con él, carece de todo sentido; y las acciones de Christian no parecen las de un novio cualquiera, mas parecen las de un psicópata de quien hay que cuidarse. No culpo aquí ni a Dakota Johnson ni a Jamie Dornan, de hecho, Johnson se mantiene bien y Dornan mejora en comparativa a como lo hizo hace dos años; pero el perfil de los personajes es mediocre y no tiene sentido en comparativa a las actitudes que pretenden mostrar.

Uno de los pequeños logros que la directora tuvo con la película anterior fueron los momentos de humor; cuando la película se tornaba seria era realmente estúpida, pero había escenas graciosas que en verdad hacían más amena la película. Aquí, esas escenas fueron sustituidas por puros chispazos de gracia, que no logran levantar el nivel de la película o por lo menos volverla más amena. La seriedad con que toman esta trama lo único que hace es exhibir sus enormes carencias y volverla aún más insoportable.

Los aspectos técnicos, que en la película anterior fueron de lo más sobresaliente, aquí terminan siendo nada. Ni las imágenes impresionan, ni la música es contagiosa, aun y cuando lograron hacer volver a Dany Elfman para esta secuela.

Y en cuanto al sexo, si esperaban ver algo más de atrevimiento en esta película, esperando ver algo que describían los libros de James, pues se llevaran nuevamente una decepción. Nuevamente tenemos las típicas escenas que puedes ver en una comedia cualquiera o en un blockbuster cualquiera. No es que uno quiera ver esas escenas en una película, pero si los libros en los que te basas su principal fuerte es el sexo, que te muestres recatado aquí no sirve de mucho.

“Cincuenta Sombras Más Oscuras” es un desastre en todos los sentidos posibles. No solo no mejora nada respecto a la película anterior, sino que los pocos méritos de aquella brillan por su ausencia. Se necesitaba de un director que no tomase en serio esta franquicia y que tuviera más atrevimiento en momentos clave. El otro año se nos vendría la última película de esta franquicia, que no promete una mejora para el espectador casual.