Crítica – Actividad Paranormal 0: El Origen

Protagonistas de Actividad Paranormal 0

Quien espere algo de originalidad que las otras dos cintas no hayan cubierto, serán gravemente decepcionados. Al ser un refrito importado de Estados Unidos, utiliza la  estructura de la primera parte para contar la misma historia de dos jóvenes que son acechados por el estimado «noseque». Lo redimible está en que relaciona los eventos que ocurren en la sucursal  japonesa con los que acontecieron en la madre nodriza. Aún así, contrario a lo que indica el título, esta cinta es más como una secuela con la variante de todo al estilo de la cultura de lejano país.

Si era incrédulo que una persona estuviera grabando todo lo que le acontece sin parar, ahora lo es más con el caso de Koichi (Aoi Nakamura) y sus envidiables súper cámaras casi en alta definición. Sólo porque su hermana Haruka (Noriko Aoyama) regresa de su largo y trágico viaje, no significa que se la va a pasar grabando todo lo que hacen; desde comer, hablar, hablar y seguir hablando; esto sucede hasta que por fin el «Noseque» hace su presencia notar y al menos llegue  a pensar que la cinta por fin iba a despegar, pero se empalaga con un sólo hecho paranormal 20 minutos, luego con las famosas escenas en donde graban todo lo que les ocurre durante el sueño otros 20 minutos, ya para entonces habíamos perdido otros  igualmente 20 minutos en escucharlos hablar.

La cinta es muy aburrida porque se concentra demasiado en lo mismo. Esa prolongación de momentos en donde no ocurre nada y que al parecer Actividad Paranormal 2 solucionó, se repiten una y otra vez. Los 86 minutos de duración se convierten en casi dos horas, sólo para diez minutos en donde por fin ocurre algo, ya para entonces sólo pensaba en ¡Nigero Koichi Kun! ¡Nigero! y yo también ya estaba a punto de abandonar mi asiento. Entonces esperaba que al menos el desenlace redimiera mi sacrificio pero las tomas de cámara en la última escena son sinceramente deplorables, me dió risa, parecía un intento amateur por hacerme creer que algo paranormal había ocurrido, si el propósito de filmar en cámaras domésticas es para hacerlo realista, fracasaron, se ve más como un inconveniente para lograr el mayor impacto posible. Ya estaba fastidiado y ver la cara de un japonés correr por su vida sólo me recuerda a Godzilla.

Habrá quien les sean de su agrado esta serie de cintas. La primera reconozco que fue novedosa, con todo y lo absurdo de los espantos, pues te ocasiona cierto malestar y crea una tensión realista de que algo extraño sucede. Si se logra reproducir esa sensación aquí, los actores hacen lo que pueden pero de nuevo , es mucho tiempo.

Como película de terror , tendrá al menos tres momentos que son llamativos, nada fuera de la escala del miedo.