Crítica: Alicia en el País de las Maravillas

Que emotiva es la gente que asiste a los cines en la Ciudad de México. Atrás en los asientos se escuchaban voces de asombro, risas y suspiros (ahí si ya no investigue).

Ya hacía rato que no me acercaba a ver una película y no podía perderme el primer gran estreno del año. Mucho menos tratandose de una producción de Tim Burton y otra grandiosa intepretación de Johny Depp.

Los avances me hicieron pensar que iba a ser un recuento de la clásica historia de Lewis Carroll, la cual la mayoría conocemos. Afortunadamente la trama es una especie de secuela de los eventos ocurridos en el famoso libro trece años después del extraño viaje a intramundo.

Ya sabemos que esperar del director Tim Burton con sus bizarros colores, diseños, personajes e historias maniacas que hacen demostrar el estilo único de este artista. En esta ocasión la ambientación es una combinación entre animación y personajes reales que en momentos distrae por su naturaleza artificial y en otros maravilla con escenarios extensos que justifican la elección de la técnica que se utilizó.

Pero como ya hemos visto en anteriores ocasiones, no sólo de efectos especiales puede sobresalir la película y eso se debe a la dependencia en parte de un buen casting en el departamento actoral. En el principio no me convenció la actitud de Alicia (Mia Wasikowska) mientras andaba merodeando y conociendo excéntricos personajes, en parte por el ya sobrexplotado truco de la amnesia que tiene que superar la protagonista. Gracias a la aparición de la Reyna Roja (Helena Bonham Carter) es que me mantuvo interesado en la fantasía y abrió las posibilidades a las introducciones del Sombrerero y el carismático Sonriente.

Por algo se llama Alicia en el país de las maravillas y es porque debemos de continuar viendo sus aventuras que en está ocasión involucra una profesia antigua que la obliga a destruir al malvado Jabberwocky en una innecesaria escena final llena de acción al estilo de Michael Bay que no va con el cuento. Y ese fue el único gran error que cometió la escritora del guión Linda Woolverton. Entiendo que los temores de Alicia se ven reflejados en sus aventuras en intramundo, pero todo eso lo desmorona cuando nuestra protagonista ya no cree que todo es una ilusión y decide pelear en la gran batalla, que si no mal entendí, era por el control de sus emociones y tomar las riendas de su vida.

Aún con toda la publicidad que recalcaba la actuación de Johny Depp y de quien yo pensaba que de nuevo iba a robar cámara, debo de agradecer el equilibrio de las actuaciones que me mantuvieron entretenido. Con todo y la sobreexageradas actitudes de los personajes, no llega a empalagar y hasta disfrutas esos toques alucinantes porque en serio parece que Alicia ingresa a una casa de locos.

Se comprende que no llegue la película a la grandeza de lo escrito por Lewis Carroll aún cuando le hayan puesto el mismo título. Sólo el pudo comprender mejor la personalidad de Alicia y sus locos amigos.

Nada mal para empezar el año.

Trailer Alicia en el País de las Maravillas