Crítica: Fast and the Furious 4

Con una trama ordinaria, sin actuaciones sobresalientes, personajes cliché (comunes), villanos idiotas; pero sobre todo emocionantes persecuciones de autos, bellezas a las que no dejas de mirar y la química de los dos protagonistas. «Rápido y Furioso» regresa a la pantalla grande por cuarta ocasión.

Al filme hay que evaluarlo por sus propios méritos. Es una cinta que busca divertirte, pasar un buen rato nada más. No es cine de arte y no pretende nunca serlo y quizás es por eso que triunfa en ser una agradable secuela.

No puedes pedir mucho de una franquicia que no tiene de donde, mas que carreras de autos, a lo que debo de reconocer, son excelentes , poco creíbles , pero excelentes. Es en ese aspecto donde la secuela mejora y recae su mayor virtud.

La nostalgia de ver a los protagonistas de la primera película interactuar de nuevo es una constante en el film , no necesitas explicación ni introducción a lo que sucede, te sientes como si ya los conocieras desde hace tiempo.

Que si la trama sobre narcotraficantes y la supuesta venganza de Dom por Letty, bueno si te gusto la primera te agradará esta secuela sino simplemente: «Vaya con Dios».