Crítica Proyecto X

Proyecto X

No es tan interesante o tan cómica como prentendía ser

Es la fantasía de todo adolescente hecha realidad, el tener una fiesta de épicas proporciones donde los asistentes griten tu nombre en aprobación, mujeres semi-desnudas nadando en la piscina, bébidas alcohólicas en exceso, posibilidad de sexo y hasta notoriedad social. ¿Qué más puedes pedir?

Producida por nadie más que Todd Phillips, creador de obras tan reconocidas como lo fueron las dos películas «The Hangover». Ahora tenemos otra versión de un festejo llevado al extremo, sólo que con algunas modificaciones que dependerán del gusto personal para determinar si son de su agrado. El primer inconveniente viene siendo «otra vez» el uso de la camára portátil para dar veracidad a los acontencimientos, y como ya se ha comprobado que resulta un éxito al momento de  involucrarnos en el ambiente de alegría que emanan los pubertos o cualquier otra circuntancia como por ejemplo fantasmas, es justo recordar que también tiene un punto débil, que es el perder cualquier detalle porque la cámara sufre de espasmos repentinos.Protagonistas de Proyecto X

La trama es de lo más básica posible. Thomas (Thomas Mann) está a punto de cumplir 18 años y su «mejor» (no quiero pensar si hubiera sido su enemigo) amigo Costa (Oliver Cooper) desea planear una fiesta aprovechando la ausencia de los padres que se encontrarán el fin de semana de paseo. La ambición de Costa no se detiene en una simple reunión, porque como verán, utilizará medios masivos de comunicación (que ya hubieran querido el departamento de mercadotecnia de Disney con su John Carter) para invitar a toda alma viviente deseosa de explotar de júbilo. No transcurre mucho tiempo para ver la gran cantidad de gente que comienza a saturar las instalaciones habitacionales de Thomas y el resto se los dejo a su imaginación porque no creo que sea tan dificil deducir que todo se sale de control.

El mayor problema que tienen los críticos con está película es que se toman muy en serio lo que sucede, casi la catalogan como un documental al que juzgan como claro ejemplo de la deprabación que sufren un adolescente viviendo el estilo de vida norteamericano y que tanto desean esconder del mundo. Es cierto que no escatima esfuerzo alguno en dejar de ser ofensiva o liberal con el uso de drogas para estimular la felicidad, pero tiene tantos eventos tan improbables que no deja de ser una obra de ficción.Protagonistas de la película Proyecto X

Dejando atrás cualquier concepto puritano, la verdad es que no existe demasiado por lo que nos podamos reír, por más que los trailers nos hagan pensar que es una continuidad de carcajadas nos queda debiendo su clasificación como la comedia que pretende ser, en parte porque el director Nima Nourizadeh se la pasa la mayoria del tiempo con las mismas secuencias dignas de sus trabajos como director de videos musicales, que por dificil que parezca, se vuelve aburrido, es por eso que se recurre a los eventos inesperados al estilo «Hangover» para volver a obtener nuestra atención. Lo soprendente es que todo el asunto de la fiesta pierde su novedad muy rápido y lo peor es que hay momentos que sufre una crisis de identidad con algunos toques de drama que no ayudan en nada a los protagonistas, sólo propaga un sentimiento de lástima por lo que les sucede que por más que el desenlace nos venda la idea de final feliz, es sólo la necedad de perpetuar que lo sucedido esa noche es de lo más aceptable.

La película tiene demasiado en común con sus protagonistas al pretender algo que no son, buscando la aprobación de la audiencia a cualquier costo y arriesgando su futuro durante el proceso. Se los dejo a su juicio si deberás valió la pena por una noche de parranda.