Crítica: Un Sueño Posible

Sandra Bullock y Quinton Aaron protagonistas de la película Un Sueño Posible

Está es la película por la que Sandra Bullock debe de dar las gracias por ganar un Oscar.

La trama no exige grandes duelos entre actores o diálogos sofisticados que suenen bonito al oído. No existe mucho de original en la historia de un adolescente pobre sin refugio seguro en donde vivir, hasta que encuentra con una madre de familia que le otorga el apoyo necesario para ser alguien en la vida. Cuando empieza la cinta te preguntas en la mente que es lo que tanto admiran de la película y es conforme pasan los minutos que te das cuenta que el atractivo no es la trama si no la creación del personaje de Leigh Anne Touhy.

No me imagino en que estaban pensando los productores de la película al elegir a Sandra Bullock. Quizás no querían gastar dinero en un gran actor o simplemente vieron algo magnifico en la audición que les dio confianza que pudiera desempeñar el protagónico, porque seamos sinceros que los últimos proyectos de la actriz no inspiran confianza, es más es la misma persona que por primera vez ganó un premio Razzie al mismo tiempo que el Oscar.

Conforme pasan los minutos nos damos cuenta de los aciertos de la producción al enfocarse en la relación madre e hijo que se crea al momento de adoptar a Michael Oher (Quinton Aaron) dentro de una familia pudiente, la cual es muy receptiva al no importarle el color de la piel o rumores de lo que una persona de su clase se pueda ver envueltos.

Otro punto a favor es que no intentan forzar la moraleja de la historia , ni te sientes manipulado emocionalmente en las escenas dramáticas. Es más, cuando se prolonga en una crisis de identidad de Michael es cuando empezamos a sentir lo minutos y ya deseamos ver el final, por fortuna no recurre a escenas desgarradoras y es la buena voluntad de Leigh Anne Touhy lo que nos hace mantenernos contentos al salir de la sala de cine.

No creo que se haya merecido la nominación a mejor película, pienso que debió de haber sido utilizada en otra cinta con más méritos y no como justificación por nada más haber nominado a Sandra Bullock como mejor actriz.

Al final vale la pena, sólo que le deben de tener paciencia aquellos que deseen un poco de caldo de pollo para el alma.