Guten Tag, Ramón. La mejor película del año.

¿Me estoy adelantando? Puede ser. ¿Aún faltan películas por estrenarse? Cierto. ¿Hay varias que ignore y que son mejores? A lo mejor. ¿Aun hablo con la emoción a flor de piel? Quizá, pero a mí forma de ver aquí nos encontramos ante una de las películas más conmovedoras del año y sin tener que recurrir a grandes nombres ni a sentimentalismos noveleros (sí, estoy apuntando directamente a Eugenio Derbez).

Guten Tag

Una de las primeras razones por las que me convenció bastante esta película es el nivel de las actuaciones, ya que se demuestra que no se necesita de grandes nombres o personalidades para brindarnos solidas interpretaciones, siendo Krystian Ferrer quien se debe llevar el mejor reconocimiento; su interpretación como Ramón, un chico que abandona su hogar en México para adentrarse a un desconocido territorio alemán. Es de hacerle mención especial al muchacho ya que por muchos momentos tenemos que verlo callado, dado el problema que el filme nos plantea, donde el desconoce el idioma nativo del lugar donde se encuentra y casi nadie en Alemania puede tratar de entenderlo. Uno normalmente se perdería en situaciones como esa o le quitaría atención, pero Krystian nos engancha, nos pide que nos unamos a su aventura y, como dije, con varias escenas donde esta callado.

Ramon Guten Tag

Pero destacar solo a Krystian Ferrer sería injusto, ya que las demás personas (porque así habría que mencionarlos en esta película: personas, no personajes) también dan su aporte siendo Ingeborg Schöner como Ruth, la alemana que se apiada del mexicano en desgracia, quien también nos regala algunos momentos encantadores durante el filme.

Otro aspecto a destacar es el hecho de que presenten el tema de la inmigración desde una perspectiva un tanto distinta: en vez de irse a lo sencillo y darnos el enésimo intento del mexicano por irse a Estados Unidos, aquí deciden irse un tanto más extremo y el protagonista se dirige a territorio alemán, donde la complicación para comunicarse con la gente es aún más grave, y si bien no se encuentra con los problemas habituales de estar en Estados Unidos, aun se las haya difíciles haya.

Taco Guten Tag

Son varias las escenas memorables a mi gusto, pero es sin lugar a dudas la última conversación entre Ramón y Ruth la que se lleva las palmas; no les digo para no entrar en spoilers, pero solo diré que es la más conmovedora escena no solo de la película, sino quizá del año.

Puede que el final sea un tanto azucarado, pero es un punto al que puedo ver sin que me cause problemas, ya que todo lo demás esta tan bien hecho, que me encanta y solo puedo darles mi más sincera recomendación si quieren disfrutar de algo diferente en el año. Me gustaría decir más para describir esta entrega, pero quisiera que ustedes lo descubrieran por su cuenta.