Para que nos hacemos … Argo va a ganar

A los habitantes del país llamado Estados Unidos no les gusta que les recuerden sus errores, la autocrítica es censurada o marginada hasta desaparecer en el olvido. En algunas ocasiones los puntos de opinión contrarios a la mayoría encuentran un lugar en la prensa liberal o en el mundo Hollywoodense que presume de diversidad. Esta vez no pienso que será así. Si existe un poco de justicia Django, Zero Dark Thity o Amour serían las ganadoras a mejor película y no Argo como se nos viene anunciando varios premios atrás.

Reconozco el trabajo que ha realizado Ben Affleck al recrear un suceso histórico de uno de tantos conflictos diplomáticos que han rellenado los noticieros a lo largo de las décadas, de eso no hay duda.  El joven director logra de tal hecho una película interesante, con el suspenso requerido para justificar su existencia. El que su lucha por lucha por ser imparcial al final termine en otra serenata al amor patriótico con otro intoxicante retrato de una supuesta victoria sobre el fracaso, ya hasta se volvió costumbre.

Podremos alegar que  una gran variedad de géneros dentro de la terna de candidatas a mejor película impiden una evaluación más objetiva, pero al final, Argo palidece ante  la obra de Kathryn Bigelow con su magnifica Zero Dark Thirty, que comparte la misma temática, sólo que bajo otra perspectiva.  Cuando Affleck se vio vio forzado a mostrar un rostro positivo a la extracción de diplomáticos norteamericanos, Bigelow tomo el toro por los cuernos y nos mostró lo más cercano a la realidad de una guerra cruel que no se ve, pero como chinga.  Sin sentimentalismos puso en contexto la realidad de que para hallar a Osama Bin Laden se utilizaron métodos de tortura para interrogar a los sospechosos.  Simplemente por mostrar un tema por demás delicado no se llevará premio alguno.

Mientras se celebra la audacia de Affleck, se relega al subpremio de mejor película extranjera a Amour de Michael Haneke. Si somos sinceros es la mejor película del año, demostrando que el verdadero cine se hace en otros países y no en Hollywood.  Sin tapujos es un fiel retrato al proceso que debemos de llevar todos como seres humanos: la muerte. Esta viene siendo la versión no escrita del amor entre Carl y Ellie en la cinta animada ‘Up’.  Temerario y a instantes extremadamente melacólico, es una de esas películas que no sólo retratan la realidad… ¡ES LA REALIDAD! Bajo el ojo firme de Haneke que hace que cada escena tenga un punto final al retratar el sentimiento de cada uno de sus personajes, Amour es una cinta imperdible.

Con la excesiva cantidad de películas nominadas es absurdo tan siquiera considerar El Vuelo, Los Juegos del Destino, La Vida de Pi y Los Miserables.  Ya hasta parece una burla que lejos de ser un reconocimiento resulta ser como un insulto sólo por querer mostrar que existe una competencia a la cual saben que no ganarán. Quizás Juegos del Destino se lleve alguna estatuilla en actuación; Los Miserables haciéndole honor a su nombre se llevará las miserias en los aspectos técnicos de vestuario y sonido; mientras que la nominación de El Vuelo servirá para recordarle a Robert Zemeckis que todavía tiene talento.  En cuanto a La Vida de Pi, es quizás demasiado fantasiosa junto con Beasts of the Southern Wild para tan siquiera ser consideradas. Por último, mi favorita Django, pero todos sabemos que contiene demasiada sangre como para arruinar sus expectativas. A la cinta del grandioso Steven Spielberg le deseo lo mejor, sólo que es demasiado aburrida como para poderla presumir. Quizás es la más segura elección de los miembros de la Academia como para no hacer enojar al gremio, considerando que nadie podrá objetar otro premio para la institución Spielbergiana.

A minutos de iniciar la ceremonia, la verdad es que no hay muchas sorpresas. Sólo espero que Seth MacFarlane me divierta y morder mi almohada cuando gane Affleck.