Documental

Crítica: 0.56 % ¿Qué le paso a México?

Andrés Manuel López Obrador en el documental 0.56%

Espero que en un futuro no muy lejano,  sea nuestra participación como ciudadanos la fuerza capaz de cambiar al país sin la necesidad de ningún partido político ni que dependamos de las promesas de un sólo hombre. Un candidato.

Resulta sumamente interesante ver el Andrés Manuel López Obrador como Jefe de Gobierno del Distrito Federal, el candidato a la Presidencia de México y por último como un líder social que reclama su victoria de las elecciones más reñidas de la historia de nuestro país. Es sorprendente ver a una persona llena de hambre de triunfo, con facciones en su rostro que demuestra una alegría por encontrarse en el camino correcto o como el lo llamaría, llevar a cabo su destino. De un hombre que hasta en aquel 2005 tenía unos cachetes llenitos, sin ojeras ni angustia en su rostro,  a verlo demacrado exigiendo su derecho en la plaza del Zócalo, recluido ahora a unos cuantos medios que gustan de escucharlo, sin el jugueteo con los reporteros que lo caracterizaba cada mañana siendo Jefe de Gobierno. Todo encapsulado en 90 minutos.

El director Lorenzo Hagerman logra un trabajo inédito en la política nacional, al seguir paso a paso a AMLO, como una especie de Big Brother que vigila el entusiasmo de un hombre y de la gente que lo apoya. Carece de análisis o verdadera crítica por lo que sólo se limita a los ataques que recibe el personaje y la filosofía de vida que nos transmite en sus intimas charlas. Esto último es lo que hace que casi la mitad del documental sea algo extenso, no los culpo por querernos mostrar el lado desconocido, peno no existe nada novedoso, es el mismo de siempre que hemos sido expuestos día tras día, es tan transparente y siempre se ha vendido de tal forma que lo único sorprendente es que admita su responsabilidad en la derrota electoral que sufrió.

Ya pasando la parte letárgica del documental es cuando el valor le mismo se da a conocer al ser expuestos a los sentimientos encontrados que expresa la gente y la lógica de cada quien por elegir a su candidato predilecto. Es la recolección de dichas entrevistas tan sinceras lo que me hace volver a vivir un proceso electoral bañado en polémica y es aquí donde Elena Poniatowska se roba la atención con sus carismáticos dichos que sólo me hacen soñar de tenerla a un lado para darle un cálido abrazo.

Pero el triunfo viene en lograr transmitir la incertidumbre que pasamos todos esa noche cuando a las  23:00 horas del 2 de julio, el Presidente Consejero del IFE, Luis Carlos Ugalde nos dijo que eran un inepto todo el sistema electoral para definir un ganador.  Ahora si que recordar es vivir, pero no ese momento tan lleno de incertidumbre que al siguiente día que correctamente plasmaron en pantalla, no sabíamos que iba a suceder.

Es una lástima que no haya profundizado en el tema Hagerman, a momentos se esfuerza demasiado en desligarse y ser imparcial , pero le gana su simpatía por AMLO y debió de haberse titulado: ¿Qué le paso a López Obrador?

Trailer 0.56% ¿Qué le Pasó a México?

Andrés Manuel López Obrador en el documental 0.56%

Si Radio AMLO lo patrocina en su página web, entonces es clara indicación de las tendencias que ha de tener el documental. Aún así no deja de interesarme la explicación que Lorenzo Hagerman pueda darnos sobre el proceso electoral que causó que México se dividiera en dos.

Lo que no puede pasar desapercibido es el momento en que se decide estrenar la obra, a dos días de las elecciones del Estado de México, en donde se supone será un reflejo para las votaciones presidenciales del 2012. ¿Es acaso un intento por influir en los votantes haciendo del PRD de nuevo en una victima del famoso complot que conspiro para que Andrés Manuel  perdiera las elecciones de 2006?

Espero que no sea de nuevo objeto de censura, porque eso de que las últimas dos cintas mexicanas hayan aparentemente sufrido de tal acto se está volviendo costumbre.

Crítica: Dinero Sucio (Inside Job)

Los noticieros por lo general sólo informan las consecuencias de nuestros errores. Muy rara vez se dedica a analizar los motivos y la investigación periodística se vuelve un estorbo para los intereses económicos de las televisoras privadas. Es triste que sólo sea a través de documentales los que analicen profundamente las causas sociales.

La mayoría de mi vida la he disfrutado en la  ciudad fronteriza de Tijuana, bien o mal  la influencia de nuestro vecino del norte es evidente, al igual que los contrastes. Cuando explotó la mayor crisis económica que jamás hayamos vivido todos los medios de comunicación de Estados Unidos reaccionaban a las medidas del gobierno en turno, nadie analizaba lo que sucedía y todos repetían la misma explicación barata de que la burbuja de las hipotecas había explotado. Es entonces con este documental nos da una clara idea de la magnitud de un problema que amenaza en volver a repetirse por la falta de interés de la misma sociedad que  padece las consecuencias.

Sólo han pasado un par de años para que los motivos de lo que sucedió en realidad se den a conocer.  Primero con «Capitalismo una Historia de Amor» nos dimos cuenta de que el sistema económico no estaba funcionando con las adecuadas medidas de seguridad por el frenesí de desregularización, pero si somos sinceros, el documental era Michael Moore en terapia sacando todos sus rencores de su infancia.  Ahora llega «Inside Job» con sus múltiples galardones colgados en el pecho por ser referencia obligada para quien desean conocer los porqués del colapso en el lejano 2008.

Lo más importante del documental es que siendo un tema extenso que nos puede llevar horas analizar, se enfoca en las causas y efectos, haciéndolo digerible para todos aquellos que nos mareamos con los treinta segundos de información financiera del Mañanero. Llegue a pensar que iba a ser otra vez un sin fin de culpas hacia los directivos de los grandes bancos , pero resulta ser un problema más extenso y es por eso que bien vale la pena ver este trabajo.

La dirección de Charles Ferguson logra mantener nuestra atención al llevarnos a lo largo de varias ciudades en busca de los protagonistas. Muchos de los que entrevistas son del bando de los técnicos, que orgullosos de haber visto la catástrofe antes de que llegará gracias a su sentido arácnido, sólo se limitan a  explicarnos como el bando de los rudos con todo su poder de ocultación de documentos o censuras lograron salirse con las suyas.  Lo interesante son las confrontaciones con los protagonistas , que como si se tratara del show de Laura Bozzo  se hacen los inocentes y a uno como audiencia se llena de sentimiento por todos los efectos que han repercutido en nosotros, ese es el poder de este documental.

El que haya sido narrado por Matt Damon me tiene sin cuidado, por mi pudo haber sido el Papa y el resultado es el mismo. Es una película que bien vale la pena porque nos da a conocer que los involucrados sabían de lo que hacían , que la crisis no fue porque miles de personas no pagaron sus hipotecas, fue la irresponsabilidad y avaricia de gente sin escrúpulos que se hicieron billonarios con la ilusión de gente trabajadora que creyó en sus mentiras.

Crítica: Presunto Culpable

Toño en el documental Presunto Culpable

No me acuerdo…. no me acuerdo…. no me acuerdo. Con esas sencillas palabras uno de los policías se defendía ante el interrogatorio del audaz abogado Rafael Heredia.  Con un tremendo coraje y al mismo tiempo incredulidad de lo que estaba siendo testigo, no aceptaba la realidad de que un sistema de justicia podía ser capaz de encarcelar a una persona inocente con tanta facilidad como sacar copias del veredicto del juicio anterior.

El caso de José Antonio Zuñiga es el que se ve con frecuencia. Todos sabemos que la justicia mexicana es pésima, pero la aceptamos porque es fácil de quebrantar cuando se tiene dinero de por medio. Aquí nos mostraron un juicio de una persona que no tiene defensa más que la del Estado pueda ofrecer. Por eso las pruebas pueden ser alteradas al gusto de quien este a  cargo. Somos testigos de un sistema judicial que ha prevalecido porque es fácil de corromper y cuando lo vemos en acción nos duele en el alma que personas como él pasen un infierno en vida.

El documental no pretende abarcar por completo la problemática de un sistema roto y en realidad no tiene necesidad.  Esta es la historia conmovedora de Toño y en tono de broma es «su verda»  con todos los matices que conlleva.  Vemos a un joven que de un momento a otro le fue arrebatada su vida y a través de su crónica logra que la audiencia simpatice con su causa. Todo el proceso y verbolera judicial se vuelve soportable porque te importa Toño y esa es la fortaleza de un documental que más que ser una crítica nos da a conocer una historia humana que involucra hasta un lado romántico que en lo personal casi me hace llorar al final. Pero me aguante.

La crítica que se hace es en base a este juicio. Con breves notas que interrumpen las imágenes, se nos muestran estadísticas que nos indican que la presunta culpabilidad a metido a la cárcel al 95% de las personas porque no pueden demostrar su inocencia. Es impactante ver como se movían los números que nos indicaban los días que transcurrían.

Como si fuera historieta cómica el juez y la parte acusadora tienen facha de villanos que obedecen a obra con final anunciado. Si acaso la naturaleza de tener acceso con cámaras al reclusorio impide cierta veracidad, lo sorprendente es que aún así el resultado es el mismo.

La dirección de Roberto Hernández y Geoffrey Smith es impecable. La calidad del documental es evidente y la narrativa de la trama es fluida y clara. Con movimientos de cámara y efectos visuales que nos permiten mantenernos atentos a las confusas circunstancias (que aún no logro entender del todo)  en que Toño es culpable.

A diferencia de otros documentales que sólo tiran piedras pero no ofrecen soluciones, me agrado demasiado que se proponga el cambio de culpabilidad comprobada antes de meterte a la cárcel.  Desde la  justificación de ingresar las cámaras al juicio y de lo que originó , es lo que hace que este documental se haya vuelto un fenómeno social. Es evidente que no tiene el fin recaudar dinero, si no de crear conciencia sobre una problemática que  continua por la apatía de todos, aunque a Cinepolis le brillan los ojos por vender.

Tengo que reconocer la audacia de los abogados Layda Negrete y Roberto Hernández por llevar a cabo una revolución de conciencia que nos hace falta. Mis respetos por la valentía de llevar este documental a la luz pública y motivarnos a que no haya más historias como la de Toño.

Aún cuando se estanca con las escenas del juicio (¿a quién le agrada ver un juicio?), es la simpatía y cariño que le llegamos a tener a Toño lo que hace que nos importe su historia y valga la pena.

Crítica: Operación Delfín

Imagen de delfines de la película Operación Delfín

Hay documentales que son un total aburrimiento con sus gráficas, números, voces de actores que la hacen de locutores y temáticas que solo pueden interesar a los que estudian postgrados o doctorados.

Es por eso que causa tristeza saber que esta película no va ha recibir la misma distribución en otros países al menos que sea ganadora al Oscar (no tengo dudas que así será). Si llegan a localizarla por cualquier medio vale la pena verla.

En nuestra sociedad existen mayores problemas que causan más interés que la matanza de delfines. Es más suena ridículo el asunto cuando la mayoría de lo que consumimos son cadáveres de animales.

El documental intenta sensibilizarnos en que los delfines son una forma superior de vida y por lo tanto no los debemos asesinar para consumo humano. Y nadie mejor para demostrarnos tal hecho que el ex-entrenador de delfines Ric O’ ‘Barry, famoso por haber cuidado de los cetáceos que interpretaban a Flipper.

Resulta que en Japón , en el pueblo de Taiji, existe la cacería de estos seres de mar con el fin de entrenarlos para parques de diversiones y los menos afortunados terminan siendo asesinados para usar su carne para consumo humano.

El equipo de producción hace una hazaña para lograr obtener pruebas irrefutables de la masacre, creando al mismo tiempo una experiencia de cine digna de la serie de televisión misión imposible. La mayoría del tiempo no la pasamos viendo la logística, motivación y recursos necesarios para llevar a cabo este conmovedor documental.

Todo hubiera resultado en otro especial del Museo del Papalote en México si no fuera por la motivación de Ric O’ Barry. Este personaje es el responsable de darle sentimiento a lo que hubiera sido otra propaganda de los grupos de conservación de especies (aunque no deja de serlo). Su historia es conmovedora hasta las lágrimas y no te quedan dudas de que lo que hace es de corazón.

El fundamento principal en la cacería de delfines y que esta presente en la justificación de tales acciones es el aspecto cultural. Nosotros matamos ganado y los orientales pescado. Entonces , ¿qué derecho tenemos de exigir algo no aprobado por la mayoría del mundo?

Se muestran las tácticas políticas utilizadas para mantener esto en secreto, los controles gubernamentales, los incesantes discursos y es frustrante.

Por eso me quedo con el aspecto positivo del documental que es invitar al cambio de actitud como individuos y finalmente como sociedad para que esto no ocurra. Lo ideal seria no comer animales, pero se que eso es difícil considerando la ausencia de frutas y vegetales en nuestra dieta, pero hay que ser sinceros y debemos de admitir que sería lo correcto.

¿Alguien quiere sopa de cadáver de pollo?

Crítica: Esto es Todo

Michael Jackson pudo haber muerto, pero su legado por crear dinero para aquellas chinches capaces de succionar su fortuna no lo han hecho.

Según la introducción del filme, los trozos de video que unidos forman la obra, existen porque el mismo Jackson quería grabarse a si mismo con el fin de recordar su última gran gira artística.

Lejos de ser un trabajo periodístico sobre la vida de Michael Jackson , la película relata los largos ensayos que el rey del pop realizó antes de presentar su show. No esperen entrevistas, secretos, explicaciones, ni escándalos , es solo un comercial de lo que pudo haber sido y lo único que puede evocar es nostalgia ante lo que definitivamente iba a ser un gran espectáculo.

Entonces tenemos 111 minutos de un concierto desnudo en donde lo único de interéses es ver a Jackson en sus últimos días. El morbo de verlo decaído termina en los primeros instantes en que lo vemos bailar como si nada de lo que hemos escuchado de su condición física fuera cierto.

En el aspecto positivo, «Esto es todo» logra recordarnos que Jackson era ante todo un artista. Aún sin todo lo fantástico de las luces, sonido, pirotecnia y bailarines que lo estén rodeando, con su sola presencia y gran dominio del escenario, pasa a la historia como uno de los grandes.

Es intrigante ver a Jackson ser perfeccionista con su staff y el rol de diva que llega con la gran responsabilidad de un gran espectáculo. Todos lo adoran y hace lo que pueden ante sus pies aún cuando es tan imperceptible al oído de todos los que le rodean.

No esperaba ver la humanidad de Jackson representada en el escenario con montajes anti-bélicos, menos su conciencia ecológica en un bello montaje de destrucción planetaria. Es una lástima que la fama lo haya recluido del mundo para dejar que los escándalos hablen de su personalidad.

No existe menor duda que Jackson fue un gran artista y los fans que vayan a ver la cinta reconocerán su talento, aquellos que sólo lo conocemos por los escándalos nos dejará perplejos de su talento y con dudas de quién era en verdad este famoso personaje: ¿perfeccionista?, ¿talentoso?, ¿bailarí?, ¿polémico?, ¿creativo?, ¿ introvertido?.

Era Michael Jackson y no hay más que decir.