Thriller

Fragmentado, más no derrotado

Por fin ha regresado el director que casi destruye un clásico de animación (Avatar: El Último Maestro del Aire). Si señoras y señores. El mismo que hace de Will Smith un pésimo actor.  Ese individuo al que le han dado millones de dólares para crear todo lo que su capacidad imaginativa pueda producir. Si ese personaje que ha vivido de la fama de’El Sexto Sentido. El único. El inigualable. M. Night Shyamalan.

Y se preguntarán, ¿cómo le hizo para salir del tremendo bache en que se metió? Pues sencillo, nada más produjo una película modesta con presupuesto de 9 millones de dólares, consiguió un actor de renombre que lo apoyara en interpretar cualquier dialogo ridículo que se le ocurriera, recordó que sus fortalezas están en crear el suspenso de los clásicos del terror e utilizó la nostalgia de uno de sus trabajos anteriores para darle un peso mitológico a una película que aparentaba ser una más del montón.

La trama gira alrededor de tres adolescentes tratando de huir de un secuestrador que sufre de múltiples personalidades, la novedad es que tiene tantas como para llenar autobús y son tan distintas una de otras que no sabes con quien estas tratando. Al final es una carrera contra reloj antes de que aparezca una nueva personalidad capaz de asesinarlas.

‘Fragmentado’ es una producción modesta, de esas que no pensaba que Shyamalan volvería hacer porque  siempre tiene alguien que le ofrezca millones de dólares para derrochar en una de sus ideas. En este caso la reducción de presupuesto es un acierto que favoreció la creatividad del director con escenas claustrofobias que ayudaban a crear un vinculo con los protagonistas y especialmente con el actor James Mc Avoy.

Si existe un factor para inclinar la balanza a favor del filme es sin duda Mc Avoy. Nada, absolutamente nada hubiera sido posible sin su talento ya que hace olvidarnos de las deficiencias de un libreto que quiere dar signos de grandeza, pero cae en las mismas exageraciones que por poco logra arruinar el clímax con monólogos dolorosos, frases trilladas y de plano ridículas.

Pero la mayoría de la película es de un Mc Avoy que exterioriza su diversión al momento de interpretar una gran variedad de personajes, que fueron creados por Shyamalan y mejorados por indiscutible carisma de un actor comprometido con su trabajo. Se vuelve fascinante verlo interpretar a Hedwig o la imponente Patricia, que no puedo negar que también fue favorecido por una dirección que logra enmarcar cada una de las personalidades.

El predecible destino de las tres adolescentes se hace realidad, y como de costumbre tenemos a la sobreviviente Casey Cooke (Anya Taylor-Joy) desafiando con temple de acero al villano que amenaza su vida. Debo de darle crédito a Shyamalan por crear una historia traumática para la joven que justifica su actitud y sobretodo crear el deseo en la audiencia su bienestar. En muchas ocasiones me he quejado de la falta de atención en los personajes, en esta ocasión no fue así y lo aplaudo.

Mientras el sufrimiento de las tres adolescentes continúa, tenemos la subtrama de la psicóloga Karen Fletcher (Betty Buckley), quien se supone es la responsable de ayudar con la condición de Kevin (James Mc Avoy).  Es através de este personaje que Shyamalan pretende dar una explicación médica, pero es solo un instrumento para crear una mitología tan desquiciada que es mejor no ponerle atención.

Porque hay que ser sinceros, el desenlace es de chiflados con un individuo transformándose en una especie de Hulk solo porque tenemos que creer que tiene una condición inexplicable.  Por más que la Dra. Karen explique como es puede ser posible, la película te obliga a dejarte llevar por la fantasía o mejor retirarte. Es en ese punto de quiebre donde esta lo maravilloso. Justo cuando estaba apunto de rendirme ante el ridículo espasmo de libreto, que en los minutos finales ‘Fragmentado’ revela su verdadera naturaleza y todo cambia por completo.

Cuando una película se elabora lo hace bajo cierta lógica y por lo general de acuerdo a uno o varios géneros cinematográficos. A lo largo del tiempo la audiencia aprende a detectar y hasta justificar ciertas películas porque se rigen bajo reglas no escritas. ‘Fragmentado’ es una de esas películas donde hasta el final descubres en que mundo se desarrolla la trama y por lo tanto justifica la locura que se presenta, brindando una nueva dimensión a lo que aparentaba ser otro delirio de grandeza de Shyamalan.

Espero que después de este ejercicio, el hombre logre recuperar el camino y no importa que tenga que regresar al baúl de los recuerdos para retomar impulso. Muchos directores lo han hecho e inclusive construido sus carreras con un buen número de secuelas. Nadie duda de que el individuo tiene talento, solo espero que haya sido un adecuado aprendizaje que le permita descubrir que en la austeridad logra mejores obras que tanto presume crear.

James Bond, el espía por excelencia.

Hablar de James Bond es hablar quizás del padre de todas las películas de espías, del blockbuster antes de que Spielberg lo inventara, de la primera gran franquicia de la historia del cine, con más de 50 años de historia y con 24 películas al momento (incluyendo “Spectre”, a estrenarse próximamente). Es hablar de un personaje que ha marcado a varias generaciones de cinéfilos y que no parece tener fin. Conozco de gente que no tiene gusto por estas películas, pero sin duda alguna había que tenerle respeto, pues mantener a este personaje activo para el público que va cambiando con el paso del tiempo no debe ser cosa fácil.

He de admitir que, antes del 2015, nunca había visto ninguna película de James Bond. No sabría explicar cómo, pero jamás me llamaron la atención sus películas. Era consciente de su existencia, su popularidad y todo su historial, pero jamás me aproxime a ellos por curiosidad. No tenía planes de empezar a ver todas las películas……………..hasta que vi el casting que se tenía preparado ara “Spectre” y me entro la curiosidad; así que, en uno de mis retos más grandes que me he puesto en cines, dispuse a verme las 23 películas que se han estrenado en cine, desde “Dr. No” en 1962 hasta “Skyfall” en 2012.

Y ya que pude terminar de verlas, he de admitir que salí con una buena sensación al final, pues en general son películas con buena calidad, buenas actuaciones y buenas historias. Pero me sería muy difícil, por no decir imposible, dedicarle a cada película un artículo dado el limitado tiempo que suelo disponer. Pero no quise dejar fuera la posibilidad de dar mi opinión sobre esta franquicia y, animado por mi compañero Josh, he decidido hacer un artículo en el cual doy mi opinión sobre cada James Bond que hemos tenido en la pantalla grande y como ha cambiado el personaje para adaptarse a la época en donde se ubica.

Antes de empezar, debo aclarar que aquí solo se trata de mi opinión personal. Puede que mi opinión no coincida con la opinión que un fan de toda la vida podría tener sobre alguna etapa o que crean que estoy exagerando. Al final, es solo un sentir y no significa que yo tenga la última palabra. Ahora sí, sin más comenzamos:

01

Sean Connery, la introducción a la mitología.

En 1962 se estrenaría la primera película de la franquicia y la era Connery: “Dr. No”, película que mostraría los primeros trazos de cómo se llevaría la serie por años y presentó algunos elementos indispensables para futuras entregas. La era Connery incluye 7 películas: 5 consecutivas (“Dr. No”, ”From Russia With Love”,”Goldfinger”,”Thunderball” y «You Only Live Twice”), 1 regreso oficial (“Diamonds Are Forever”) y un regreso “no oficial” (“Never Say Never Again”), siendo esta ultima la única que no vi.

La era Connery puedo definirla como algo violenta, al menos para la época en que se maneja: tenemos a un James Bond matando a diestra y siniestra y que usa la violencia con tal de obtener la información que quiere, incluso con las mujeres en caso de ser necesario. Eso no le quita sus momentos elegantes a Connery, pero como dije el personaje si es un tanto violento (de nuevo, acorde a la época en donde se ubica).

Mi sentir con esta etapa fue algo incomodo: no por la violencia, sino por lo increíblemente anticuados que lucen algunos diálogos, escenas y escenarios en donde se desarrollan las películas. Salvo “From Russia With Love” y ”Goldfinger”, fue algo complicado ver estas entregas pues por momentos hubo una parte de mi que solo quería burlarse de lo viejo que se veía.

Sean Connery hace un excelente trabajo como un 007 brutal y elegante al mismo tiempo, llenando la pantalla en cada momento que aparece, pero James Bond no es el único personaje que destaca: en “From Russia With Love” se encuentra el jefe de los agentes británicos en Estambul Ali Kerim Bey, protagonizado por Pedro Armendáriz Sr., y como villano se encuentra un asesino de la organización Spectre Donald “Red” Grant, interpretado por Robert Shaw (así es, el Capitán Quint en “Jaws”); en Goldfinger tanto el villano como el secuaz son de lo más creativo en su momento: Auric Goldfinger, interpretado por Gert Fröbe y Oddjob, interpretado por Shirley Eaton.

Eso no significa que en las otras películas de su etapa no hubiera otros buenos personajes, pero a mi gusto quedan muy pálidos en comparativa a los mencionados; podría destacar a Akiko Wakabayashi, quien interpreta al agente Aki, quien apoya a Bond durante su aventura en “You Only Live Twice”; a Bruce Glover y Putter Smith como Mr. Wind y Mr. Kidd respectivamente, como los secuaces de Blofeld en “Diamonds Are Forever”; Joseph Wiseman como el Dr. No, el villano de la primer película; al personaje de Ernst Stavro Blofeld, el jefe de la organización criminal Spectre, interpretado por Anthony Dawson en “Thunderball”, Donald Pleasence en “You Only Live Twice”, Telly Savalas en “On Her Majesty’s Secret Service” (esto en la entrega de Lazenby) y Charles Gray en “Diamonds Are Forever” (el personaje como todavía tendría un cameo en el inicio de “For Your Eyes Only”, pero al parecer no es del todo reconocido); y, por supuesto, están las famosas chicas Bond cuya función, al principio de la franquicia, era ser el interés romántico de James (o por lo menos, el interés carnal del 007). Algunas tenían una función un poco más funcional que otras, pero estas no empezaron a cambiar si no hasta la llegada de Timothy Dalton al protagónico. Entre las destacadas se encuentran Ursula Andress como Honey Ryder en “Dr. No”, Daniela Bianchi como Tatiana Romanova en “From Russia With Love” y Honor Blackman como Pussy Galore en “Goldfinger”.

En fin, la era Connery se califica bastante bien, introduce bien al personaje, sus elementos y todas sus características y pone a Sean Connery como el 007 definitivo. Yo en lo personal disfruto de “From Russia With Love” y de “Goldfinger”, pero eso no le quita méritos a las demás entregas.

02

George Lazenby, la ingenuidad que acabo una carrera.

La primer salida de Connery como Bond se armo una polémica impresionante en su momento, pues la gente quería más del 007 y ante la negativa de Sean, se tuvo que hacer un casting. Y el elegido termino siendo el desconocido George Lazenby quien es, hasta la fecha, considerado como el más infame de todos los intérpretes de James Bond.

Los motivos abundan, pero en general atacan una actitud arrogante de parte de Lazenby y su constante intromisión en los asuntos personales de los demás actores. También se ataca a la intensidad con la que hacia las escenas de acción, donde llego a lesionar a varios dobles.

Pero el principal problema de Lazenby por la cual es considerado el más infame agente secreto es debido a su desempeño en “On Her Majesty’s Secret Service”. Mientras que en las escenas de acción Lazenby muestra un despliegue más salvaje que el propio Connery, donde falla es en lo interpretativo: hay simplemente escenas donde no te crees si actuación y terminas hasta burlándote del propio actor.

Pese a eso, Lazenby tenía preparado un contrato a su favor para continuar como James Bond por 7 anos mas, pero el actor decidió no continuar con el pape, en parte por la presión que vivió, en parte porque creyó que tendría mejores ofertas que Bond (ofertas que nunca llegaron), y “On Her Majesty’s Secret Service” quedo como su única película dentro de la franquicia. Y debo decir que, pese a Lazenby, “On Her Majesty’s Secret Service” se mantiene quizá como una de las mejores películas de la franquicia. Nos muestra a un Bond diferente, que sufre más de lo que está acostumbrado (el final es uno de los más trágicos en la franquicia), la acción es brutal (aquí Lazenby se desenvuelve en gran forma) y la historia es por demás interesante.

Aquí se vale destacar el papel de Diana Rigg como Tracy di Vicenzo, la chica Bond que consigue lo que hasta ahora ninguna ha logrado: domesticar al agente mujeriego. Con esto me imagino que ya deben de saber el trágico final que comente en el párrafo anterior. Quien brilla aquí también es Ilse Steppat como Irma Bunt, secuaz de Blofeld en esta ocasión.

La película, aun con sus virtudes, tuvo una recepción tibia en taquilla, y tras la salida de Lazenby, se termino por convencer a Connery de filmar una película más (“Diamonds Are Forever”), pero tras eso era el momento de elegir a un nuevo James Bond.

03

Roger Moore, la taquilla por encima de la calidad.

Roger Moore llego para interpretar a James en Bond en 1973, cuando se estrenó “Live and Let Die”. Hablando de solo películas oficiales, Moore es el que tiene la mayor cantidad de películas protagonizadas: 7 (“Live and Let Die”, ”The Man with the Golden Gun”, ”The Spy who Loved Me”, ”Moonraker”, ”For Your Eyes Only”, ”Octupussy” y ”A View to Kill”), y todas de manera consecutiva.

Si hay algo que noto en las películas de Moore es el bajón en la violencia o los temas que tocan sus películas; los productores, en su afán de expandir las audiencias de Bond, recuperar algo de las ganancias que no pudieron obtener con la película de Lazenby y viendo las ganancias que tuvieron don “Diamonds Are Forever”, decidieron bajarle el tono al 007, al grado de parecer comedia por momentos. Moore en muchas de sus películas luce siempre con una sonrisa, como dando a entender que no se estaba tomando en serio el papel.

Esto viene dejando varias opiniones encontradas: por un lado, logras presentar al 007 a una nueva generación que seguramente podría simpatizar con el personaje, también se pueden tener nuevas ideas al momento de crear las historias y Roger Moore, aun con todo y eso, logra derrochar carisma y no niegas que apoyas a su personaje; pero por otro lado, durante la película ocurren cosas por demás ridículas (autos avanzando a pesar de haber sido cortados por la mitad, mujeres cayendo en los brazos de Bond aun sin decir nada) y las historias se van reciclando de manera terrible, no sin mencionar que van copiando algunas películas populares del momento.

El principal problema de Moore fue que su era surgió justo en la etapa de los blockbusters, ya los nombres de Steven Spielberg y George Lucas abundaban por todos lados, y acostumbraron a sus audiencias a películas un tanto livianas en cuanto a contenido. Los productores tuvieron que adaptar a Bond a los tiempos que corrían y he ahí el cambio en el contenido. No es que suene mal eso, el detalle es que dan a entender que el publico tenia la razón y por ello la prioridad fue la taquilla por encima de la calidad: no importaba lo que pusieras en pantalla, sino lo ingresaba a los bolsillos, siendo “Moonraker” el punto de recaudación mal alto en su momento, pero también el punto más bajo en cuanto a calidad (algunos la nombran como James Bond conoce Star Wars).

En lo personal, solo puedo decir que disfruto de dos películas de la era Moore: “The Spy who Loved Me” y ”For Your Eyes Only”, donde Moore se topa con personajes mejor definidos y las historias, por muchos disparates que hagan, son interesantes y bien llevadas. Y de hecho, presenta un par de buenos personajes: Anya Amasova a.k.a. Agent Triple X , la espía rusa de la KGB que hace equipo Bond, interpretada por Barbara Bach en “The Spy who Loved Me”; y Mandíbulas, un ayudante de los villanos cuya característica es que sus dientes son de metal, interpretado por Richard Kiel en la misma película y en “Moonraker”.

También destacan en la era Moore: Solitaire, interpretada por Jane Seymour, la psíquica del villano de la película y el interés romántico del 007; Dr. Kananga, interpretado por Yaphet Kotto, líder de la mafia, ambos en “Live and Let Die”; Francisco Scaramanga y Nick Nack, villanos en la entrega “The Man with the Golden Gun”, interpretados por Christopher Lee y Herve Villechaizee; Mary Goodnight, la ayudante torpe de Bond en “The Man with the Golden Gun”, interpretada por Britt Eckland; Max Zorin, un psicópata que busca dominar en el mercado de los microchips, interpretado por Christopher Walken; y May Day, ayudante de Max Zorin, interpretada por “Grace Jones”.

La era Moore para mi es algo complicada debido al tono que decidieron darle a las películas, pero tiene sus fans y no niego que tiene las películas que disfrute;  pero la formula se desgastaba y Moore ya no podía continuar con el paquete por lo que llego la hora de volver a calzar a James.

04

Timothy Dalton, la franquicia en estado de coma.

Lo curioso de Timothy Dalton es que este fue el tercer intento que tuvo para convertirse en James Bond (ya antes había caído ante Connery y Moore) y ofrece bastantes resultados en cuanto a actuación, pero la taquilla no lo acompañó.

Como dije, la fórmula que utilizaron para Roger Moore poco a poco se había agotado y los productores, pese a eso, decidieron continuar con su uso, solo que ahora con un actor diferente. Se eligió a Timothy Dalton, quien le puso mucha seriedad a su trabajo, y eso término por incomodar a las audiencias, quienes no terminaron convencidos con el actor gales.

La era de Dalton compone un par de películas (“The Living Daylights” y ”Licence to Kill”), ninguna destacando en taquilla y dejando a Bond estancado por años, hasta la llegada de Pierce Brosnan. El problema de la era Dalton fue el mismo actor, pues al momento de interpretar a Bond en su primer película, tuvo que lidiar con un libreto lleno de comedia, típico de la era Moore pero a la que Dalton no estaba acostumbrado; y al momento de llegar a su segunda entrega, le pusieron una historia más acorde a Dalton, pero que la audiencia no identificaba y termino dándole la espalda al nuevo 007.

En lo personal disfrute de ambas películas, un poco más de la primera tal vez: Dalton es un 007 furioso, y despliega con buena altura sus líneas, las historias son interesantes (aun con sus detalles) y los personajes femeninos empezaban a tener una actitud más activa que con cualquiera de los Bond anteriores.

En esta etapa destacan: Maryam d’Abo, quien interpreta a Kara Milovy, en un principio la chica del villano, cuyo plan implica la utilización de armas brutales en áreas revolucionarias (“The Living Daylights”); Robert Davi, quien interpreta a Franz Sanchez, el narcotraficante más grande de Latinoamérica; Talisa Soto como Lupe Lamora, la novia de Franz Sanchez; y Carey Lowell como Pam Bouvier, quien ayuda a Bond en su misión (“Licence to Kill”). Cabe decir sobre “Licence to Kill” que parte de la película fue grabada en territorio mexicano y abundan muchas personalidades de la televisión, como Pedro Armendáriz JR, siguiendo el legado de su padre en aparecer en películas Bond (aunque en un papel muy pequeño), Claudio Brook, Jorge Russek, Sergio Corona y Humberto Elizondo.

Es una pena al final que Dalton no haya terminado por brillar, pero eso no le quita méritos a haber realizado un buen trabajo como Bond, aunque la taquilla haya dicho lo contrario.

05

Pierce Brosnan, el renacer del Fénix.

La salida de Dalton significo la pausa más larga que la franquicia había soportado, pues tuvieron que pasar 6 años para que se pudiera ver otra película del famoso agente en la pantalla grande. El tiempo debió haber servido para revisar que se podía hacer con el personaje, pues estaba claro que Bond estaba pasado de moda y las historias parecían muy anticuadas para la época actual. La Guerra Fría había terminado, dándole un golpe brutal al género de los espías en el cine por lo que había que trabajar en algo que reviviera el interés en la gente por el mítico 007.

Lo primer que se decidió hacer es darle más peso a las mujeres aquí; cierto, con Dalton ya habían empezado a tener peso, pero aquí tenían que ser más activas; y empezó todo bien con la elección de Judi Dench como la nueva jefa de Bond, a quien parece no tolerarle muchas de sus actitudes.

La llegada de Pierce Brosnan vino a darle una frescura al personaje que tanto necesitaba: Brosnan combina la ferocidad de Connery con la actitud socarrona de Moore, convirtiéndose para muchos en el Bond perfecto.

La era Brosnan abarca un total de 4 películas (“GoldenEye”, ”Tomorrow Never Dies”, ”The World Is Not Enough” y ”Die Another Day”), de las cuales puedo decir que las primeras tres están son intensas, divertidas y bastante innovadoras, mientras que la ultima abusa de homenajes ya que se festejaba el 40 aniversario de “Dr. No”.

La realidad disfrute bastante de esta etapa, de hecho las “GoldenEye” es de mis favoritas de la franquicia. Cuando empecé mi maratón de filmes de James Bond, esta era la etapa a la que más ansiaba llegar. Era la etapa que mas recodaba de mi infancia (por los anuncios principalmente), y quería ver qué fue lo que me perdí. Y vaya que me perdí bastante. Con Pierce Brosnan, los casos de James Bond se tornan interesantes y dan giros que a veces agarra a uno desprevenido, eso sin mencionar algunas escenas memorables, como ver a Bond manejar un tanque ruso en las calles de Moscú.

Entre los personajes destacables aquí estarían: Sean Bean como el Alec Trevelyan, el agente 006 en “GoldenEye”, un tanto desaprovechado como villano pero igual muy efectivo; Robbie Coltrane como Valentin Dmitrovich Ourumov, un ex-agente de la KGB convertido en gangster que apoya a Bond en algunos casos(“GoldenEye” y ”The World Is Not Enough”); Jonathan Pryce como Elliot Carver, un controlador de medios de comunicación que manipula la información a su antojo (“Tomorrow Never Dies”); Allan Cumming como Boris Grishenko, un programador de computadores aliado de Trevelyan (“GoldenEye”); y por supuesto, la colección de chicas Bond: en “GoldenEye” tenemos a Famke Jensen (así es, Jean Grey en las películas de X-Men) como Xenia Onatopp, una psicópata ayudante de Trevelyan con una inusual forma de matar; e Izabella Scorupco como Natalya Simonova, como otra programadora informática, indispensable para desactivar el programa GoldenEye; en “Tomorrow Never Dies” tenemos a Teri Hatcher como Paris Carver, esposa de Elliot Carver y ex-novia de James; Michelle Yeoh como la coronel Wai Lin, quien investiga a Carver y apoya a Bond; en “The World Is Not Enough”, esta Sophie Marceau como Elektra King, una dueña de petróleo; Denisse Richards como Christmas Jones, una física nuclear que estudia propiedad de King; y en “Die Another Day” están Halle Berry como Jynx, agente de la NSA que auxilia a Bond en el caso; y Rosamund Pike como Miranda Frost, una agente doble encargada de traicionar James.

“Die Another Day” marco el final de la era Brosnan, quien no acabo muy bien parado con los productores y volvió a nacer la tarea de encontrar un nuevo rostro para el 007, pero sin que sucumba a la enorme sombra que Pierce dejó.

06

Daniel Craig, la salvaje actualidad.

Cuando se anuncio en 2005 que Daniel Craig será el encargado de interpretar a James Bond en futuras adaptaciones del agente 007, tengo entendido que hubo gente (fans principalmente) que detesto la idea. La principal razón es porque Craig era feo (hombres fijándose en eso, que cosas), nada que ver con la imagen que muchos solían relacionar con el agente Bond, un carita que con un guiño tiene derritiendo a muchas chicas. Además, se trataba de un completo desconocido en el momento y había temores de que usaran a Bond solo como medio para buscar mejores ofertas, así como paso con Lazenby.

Los productores se mantuvieron firmes en sus decisiones, y Craig tuvo que aguantar la presión que fans y medios le imponían aunque por creíbles circunstancias, pues difícil superar una sombra tan grande como la que dejo Brosnan. Pero Craig se mantuvo firme y, ante lo sorpresa de propios y extraños, “Casino Royale” su primer película en 2006 se convirtió quizá en la mejor película de la franquicia y Craig se gano a la gente de manera instantánea, con el Bond más humano que se haya visto al momento. Difícil de creer que a este señor ya lo tenían muerto antes de empezar todo.

La era de Craig comprende hasta ahora 3 películas, con la cuarta a punto de estrenarse (“Casino Royale”, ”Quantum of Solace”, ”Skyfall” y ”Spectre”), todas con un formidable desempeño en taquilla y con una aceptación en general de la crítica, excepto por “Quantum of Solace”.

Algo que muchos podrían notar sobre la este James Bond (al menos en “Casino Royale”) es el tono un tanto realista que el filme parece tomar. Muchos dicen que toma como principal referencia a la saga de Jason Bourne para poner a este nuevo agente Bond, pero como no he visto esa saga (propósito en el 2016) no puedo juzgar. Mas sin embargo si tiene como referencia a la película “Batman Begins” de Chirstopher Nolan. Y es que en este filme, al igual que en la del encapotado de DC Comics, al personaje de Bond le quitan todos los elementos fantásticos que eran característicos de la serie (los gadgets, los planes raros, las superarmas, etc.) y en vez de eso, tenemos a un Bond con armas comunes y atacando a un villano con un plan meramente simple.

Me atrevería a mencionar que no he disfrutado de toda esta era de la misma forma en que disfrute de la era Brosnan, pero aun así me le he pasado de maravillas con la era Craig, quien me atrevo a pensar que poseen la mejor película de la franquicia en “Casino Royale”. Aquí tenemos a un Bond completamente diferente a cualquiera de los anteriores: este Bond es un asesino a sangre fría, la violencia que despliega es tremenda, pero también la humanidad que aparece con él; Craig es simplemente perfecto.

Entre los personajes principales podríamos destacar a Le Chiffre, un banquero que debe dinero a terroristas, interpretado por Mads Mikkelsen en “Casino Royale”; Felix Leiter, agente de la CIA que apoya a Bond, interpretado por Jeffrey Wright en “Casino Royale” y “Quantum of Solace”; Rene Mathis, contacto en las misiones de Bond, interpretado por Giancarlo Giannini en “Casino Royale” y “Quantum of Solace”; Raoul Silva, ex agente del MI6 y cyberterrorista, interpretado por Javier Bardem en “Skyfall”; “M”, la jefa de Bond en el MI6, interpretada por Judi Dench en las tres películas; incluso “Quantum of Solace” cuanta con la presencia del mexicano Joaquín Cosio y hasta Alfonso Cuaron y Guillermo del Toro contribuyeron un poco en la película. Entre las chicas bond, solo destacaría a dos: Vesper Lynd, tesorera de la agencia, interpretada por Eva Green (a mi gusto, la mejor chica Bond al momento) en “Casino Royale”; y Camille Montes, agente boliviana en busca de venganza por la muerte de sus padres, interpretada por Olga Kurylenko en “Quantum of Solace”. En esta misma película aparece también Gemma Arterton, como una agente de MI6 encargada de regresar a Bond a Inglaterra, pero su participación es completamente olvidable.

Este fin de semana se estrena “Spectre”, que aparenta ser la última película de Daniel Craig como el 007 y promete ser un espectáculo impresionante.

Conclusiones.

Con todo y defectos, James Bond es sin lugar una de las franquicias más rentables en la historia del cine y su secreto de cómo se ha mantenido en el gusto del público no es ningún misterioso: supo cómo adaptarse a las nuevas generaciones, supo cómo mantenerse a los tiempos que le tocaron, y les ha sacado el mayor provecho posible.

Esperemos que esta nueva aventura cumpla con las enormes expectativas que se le tienen y podamos disfrutar un episodio más de Bond, JAMES BOND.

 

Les dejo él un pequeño video tributo que se le hizo al personaje durante su 50 aniversario, con un el tema de fondo de “Casino Royale” (“You Know My Name”, de Chris Cornell) que he encontrado se encuentra muy infravalorado al lado de temas como el de “Skyfall”, “Goldfinger” y “GoldenEye”. Disfruten el video y digan sus comentarios.

Spectre. Daniel Craig contra los fantasmas del pasado Bond.

“Casino Royale” en 2006 significó un cambio de enormes proporciones para la franquicia de James Bond, pues la película tuvo un realismo que no se había visto en ninguna de las anteriores del 007: un Bond letal y frio al momento de asesinar, mujeres mucho más inteligentes e independientes, casos más realistas; “Casino Royale” fue sin lugar a dudas una película que pareciera que cambiaria las cosas alrededor de la franquicia.

Pero conforme las secuelas fueron pasando, el Bond/Craig poco a poco se había vuelto a meter a los viejos territorios que Connery, Lazenby, Moore, Dalton y Brosnan recorrieron en sus épocas. Poco a poco esos puntos que no entraron en “Casino Royale” se fueron presentando en “Quantum of Solace” y “Skyfall”, provocando opiniones divididas: los fans amaron volver poco a poco a esos elementos tan icónicos en la franquicia, mientras que otros, que se estrenaron con Craig (o que quedaron fascinados con su entrada la franquicia), como que detestaron varios de esos detalles. Con ese panorama en contra o a favor, “Spectre” llega para dividir aun más las aguas entre el público: hay quienes acabaron rendidos ante la película, pero hay quienes terminaron casi odiando lo que Sam Mendes presento en la gran pantalla.

Bond

Es difícil de saber por dónde empezar en esta película, pero creo que empezare con los aspectos positivos y lo primero que destaco son las actuaciones: para esta entrega del 007, nos encontramos quizá ante un enorme casting que desborda carisma a pesar de lo limitados que están sus personajes: Craig sigue demostrando que esta mas que completo para el papen de Bond, con un poco mas de humor muy al estilo de Connery;  Christoph Waltz se siente desaprovechado pero aun saca a flote su talento para destacar como el villano de la película; Ralph Fiennes, Ben Wishaw y Naomie Harris como M, Q y Moneypenny lucen bastante sólidos en sus escenas; y Lea Seydoux demuestra ser una buena chica Bond. También destaco aquí a Dave Bautista (Batista, ex luchador de la WWE) como Hinx, el asesino en turno de la película: es brutal, es callado y con él no se puede jugar sin salir lastimado.

La acción es bastante notable a mi parecer: cuando supe que habían grabado escenas en México (pagadas por el gobierno aparentemente), temía que fuese a ser una escena mal hecha, solo para atraer al público mexicano; y el resultado fue no solo una de las mejores escenas de toda la película, sino más bien una de las mejores escenas de toda la franquicia, haciendo una toma larga increíble apenas comenzando. El resto de la acción no está mal tampoco: la pelea en el tren entre Bond y Hinx es intensa, así como la escena en las montanas; y la pelea en el desierto del Sahara es intensa.

Spectre

Pero no todo lo que brilla es oro en esta entrega de James Bond. Aunque tiene un buen casting, la película comete un par de pecados: el primero es no darle un trato del todo bueno a los nuevos personajes, salvo a Bautista; Waltz logra sobresalir, pero más a su talento que al trato a su personaje que queda bastante a deber y Seydoux es solo un adorno para Craig; y el segundo pecado es el increíble desperdicio de Monica Bellucci. Voy a confesar que antes del 2015 mi conocimiento sobre el agente 007 y su enorme franquicia me era desconocida, pero al momento de saber Bellucci estaría aquí, fue cuando me decidí a ver todas las películas; y saber que todo lo visto fue solo para un cameo de 5 minutos (o menos) me parece insultante, para la enorme figura de la actriz.

La acción en un principio está bien, pero conforme avanza como que va perdiendo lógica (no fuerza), especialmente en sus últimos minutos, cuando la saga literalmente se adentra en terrenos dignos de la era Roger Moore.

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Pero en donde la película en verdad presenta sus fallas en con la historia, que es muy entretenida, pero hace huecos por doquier. Donde radican los problemas es con Spectre. La organización criminal enemiga de Bond por excelencia aunque tiene un plan bastante interesante, falla en su ejecución de manera tan lamentable, que uno se pregunta cómo es que Bond batallo tanto para poder detenerlos. Las conexiones que tratan de hacer con las películas anteriores también fallan; y la idea de emparentar a Bond con el líder de la organización no es mala, pero no siento que este del todo aprovechada.

No es mala “Spectre”, de hecho diría que es bastante recomendable (mas de lo que fue “Quantum of Solace” o incluso “Skyfall”), pero en verdad le hacía falta una repasada al guion, que por momentos quiere bordear lo ridículo, y eso afecta mucho la opinión; al final, no deja de ser una buena opción en la gran pantalla.

Misión: Imposible – Nación Secreta. Desafiando expectativas

Es sorprendente como Tom Cruise ha logrado desafiar las expectativas de una franquicia que en un principio no tenía demasiadas esperanzas de vida. Después de dos primeras películas que se hunden en la confusión de su libreto o excesos

de dirección con John Woo, no fue hasta la tercera oportunidad cuando el mismo Cruise como productor resucita una franquicia con el entonces novato director J. J. Abrams, y de ahí en adelante logra tener un éxito generalizado al cual le debemos las secuelas.

Porque seamos sinceros, Misión Imposible jamás ha estado dentro de las prioridades de la audiencia. Es cierto, la tercera parte logró salvar la vida de la franquicia, pero jamás como para volverse una cita obligada en el cine. Apenas fue con el director Brad Bird y su Protocolo Fantasma, cuando la saga se consolidó como una a la cual hasta los críticos podían recomendar.

Y es así que llegamos a la quinta secuela de una saga que funciona como la serie de televisión que la inspiró. Cada una de las películas se desenvuelven como capítulos separados, donde lo poco que tienen en común, son los protagonistas que se van agregando en el camino.

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Entonces, para mantenernos atentos desde el principio es necesaria una secuencia de acción que se vuelve en la identidad del filme y que requiere a Tom Cruise incrustado en el fuselaje de un avión en pleno inicio de vuelo, nada más para despertar a la audiencia y ver la cara de terror del actor en la publicidad. ¡Muy bien!

La trama es un reciclaje de pasadas entregas y en general del género del espionaje. Otra vez un agente secreto es perseguido por el gobierno al quien sirve, su agencia de espionaje amenazada en ser eliminada del presupuesto, sin recursos y con solo un pequeño grupo de amigos que lo ayudan a descubrir la nueva supermalvada organización secreta que desea gobernar el mundo.

El rostro del nuevo plan de villanía es Solomon Lane (Sean Harris), un hombre con una voz irritada que demanda jarabe, pero de mente brillante para lograr reunir un grupo de ex-agentes secretos llamados «El Sindicato». Su capacidad de predecir los movimientos de sus adversarios lo hacen tan temible que el director opta por mantenerlo en las tinieblas y guardarlo hasta el final.

Esperaba más del auto llamado Sindicato o la tan publicitada nación secreta. Con el simple nombre prometía tener el mundo a sus pies y con el Armagedón a la vuelta de la esquina. Pero que le vamos a hacer, ya en estos tiempos lo villanos no se dan tan fácilmente, y las organizaciones del mal en la actualidad son tan incompetentes, que duran una película. A lo mejor Spectre va a tener mejor suerte en un par de meses.

Solomon Lane

Lo que si vale la pena es la inclusión de Ilsa Faust (Rebecca Ferguson) como la rompecorazones de Ethan y compañera de aventuras. Jamás en toda la saga había tenido una co-protagonista que por lo menos estuviera a la par y no fuera la dama en desgracia. Lo interesante es que hasta se le ofrece una mayor cantidad de tiempo y en lo personal ayuda en el transcurrir de los minutos.

Con la inclusión de Ilsa durante la mayor parte de la trama, el resto del equipo sufre en su tiempo de exposición. Los principales damnificados son el veterano Ving Rhames, como miembro vitalicio de nostalgia; y el actor Jeremy Renner como burócrata y no tanto como el supuesto repuesto de Cruise. En realidad, me daba igual el tiempo que les dieran a los dos ya mencionados. Lo bueno es que no intentan incluirlos por obligación, aunque su presencia se vuelva más relleno que por necesidad. De todas formas, lo que me agrada de esta secuela es que al menos tiene la inteligencia de saber que es lo que funciona y que es lo que ayuda al público para obtener una experiencia plena.

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Claro ejemplo es la que quizás sea una de las mejores secuencias de la saga que involucra la cacería de asesinos dentro de la Ópera Estatal de Viena. ¡Y es gloriosa! Llena de intriga, emoción, suspenso, todos esos calificativos que hubieran sido perfectos tratándose del clímax de la película. Seguimos con otra secuencia que involucra el sumergirse en un tanque de agua y una persecución en motocicletas tan bien editada que llegamos desde el centro de la ciudad, hasta las montañas de Marruecos en pocos minutos. ¡Vaya que esas máquinas son veloces! Hasta que llegamos al desenlace que tristemente palidece con el resto de la adrenalina que nos venía proveyendo la película.

Descubrimos que el villano no resulta ser tan inteligente como parece y el libreto de Drew Pearce y Will Staples sufre un descalabro al convertir Ethan Hunt en una memoria USB. No suficiente, utilizan el cariño que le tenemos al personaje de Benji Dunn (Simon Pegg) como manipulación para apalancar unos últimos minutos que no son tan intensos como los que nos tenían acostumbrados.

De todas formas, no deja de ser una buena secuela gracias a la intensidad de un Tom Cruise que no demuestra sus años y el trabajo del director Christopher McQuarrie que elige construir secuencias con inteligencia y dejando a un lado los efectos visuales solo cuando sean necesarios.

Comparando este filme con el resto de la saga, esta vez no logra superar el buen sabor de boca que dejó Protocolo Fantasma, de todas formas, mantiene el interés y no dudaré en ver la siguiente aventura del agente Ethan Hunt.

Terremoto: La Falla de San Andrés, y otras más

Tengo cierta debilidad para el cine catástrofe, y más cuando se tratan de terremotos.

Desde pequeño siempre tuve la curiosidad de investigar sobre placas tectónicas por el simple hecho que durante varios años la zona en donde vivo experimentó varios sismos: el terremoto de Northridge de 1994 fue uno para no olvidar porque nos mantuvo despiertos desde las 4:50 AM. Además que existe la estúpida idea entre mucha gente ignorante que la península de Baja California algún día estará bajo el agua. Así que fue inevitable buscar información o de plano empezar a empacar maletas para encontrar otra ubicación más segura.

Hace tiempo que no teníamos una película como Terremoto (San Andreas). La mayoría de las películas catástrofe ya vienen incluidas con el paquete de cómic y pues ya no eran necesarios estos desechos anticuados de otras épocas.Carla-Gugino-TERREMOTO

Las películas basadas en algún tipo de desastre: náutico, extraterrestre, o en este caso, tectónico; se supone que buscan canalizar un sentimiento primordial de sobrevivencia que todos instintivamente alguna vez llegamos a experimentar. Al menos eso era lo que ingenuamente pensaba, hasta que llegó este filme y destruyó todas mis expectativas.

Tengo que aclarar que no esperaba una maravilla épica, ni nada trascendental. Es más, mis expectativas eran mínimas: destrucción masiva, gente corriendo, desgracias a toneladas. Lo que no imagine era lo absolutamente idiota que resultó ser. Quisiera usar otra palabra, pero hay niños presentes.

El libreto de Carlton Cuse es desecho en todo el sentido de la palabra. Ni tan siquiera se tomó el tiempo de buscar en Wikipedia el mecanismo de un sismo, el sistema de fallas o por lo menos un video de You Tube con imágenes de un tsunami. No estoy buscando exactitud científica, se que no es un documental, y que debe de haber una tolerancia para que la trama se desarrolle, pero esto cae en lo más desagradable que el cine puede producir.

Blake Gaines-TERREMOTO

Ya no es noticia que Dwayne Johnson es capaz de sostener una producción, o que Carla Gugino está severamente desperdiciada por Hollywood con papeles desechables. Ni que decir del bufón que se ha vuelto Paul Giamatti con su papel de Rhino y ahora de científico con expresiones de asombro cuando logra predecir un sismo. Dentro de lo que cabe, se intenta rellenar la fórmula con buenos actores que logren darle vida a este desecho.

Y se preguntarán: ¿por qué algunos pregonan que la película es entretenida? Simplemente porque lo único que les importa es ver ilusiones sin cuestionamientos. Es el llevar al extremo el escenario de destrucción lo que motiva la atención de la audiencia y eso es lo más triste que puede suceder.

Da risa el mirar la destrucción de cientos de edificios sin ninguna consecuencia para los protagonistas. Si pensaba que 2012 de Emmerich estaba de locos, ahora con Terremoto pienso que hemos llegado a un nivel más bajo.

Dwayne-Johnson-TERREMOTO

En el pasado las herramientas virtuales eran un lujo el cual se tenía que utilizar en menor cantidad. La emoción provenía de los personajes, o en muchos casos del poder del protagónico para complacer. Claro que existía el avance tecnológico, si no pregúntenle a James Cameron, pero había cierta lógica dentro del libreto que todas esas cosas maravillosas como cyborgs del futuro podían ser una realidad.

Aquí el propósito es llevar a Dwayne Johnson en una misión de rescate para que haga uso de sus múltiples habilidades de aviación, conducción de auto pick-up y navegación en lancha. Anexa un conflicto marital, una hija en peligro, y tenemos una película llamada Terremoto.

Este género, como otros, te exige un amplio margen de credulidad. Literalmente mientras compras tu boleto debes de estar conciente que todo lo que este en pantalla es una mezcla letal de ilusiones. En eso no hay pecado, pero si cuando la exigencia es extrema a cambio de tan poco.

Criticas a la Carta: Shutter Island. ¿Scorcese misterioso?

Hablar de Martin Scorcese es hablar de palabras mayores en cine. Se trata de uno de los mejores cineastas en la actualidad, perteneciente a esa generación de la década de los setenta que vendría a cambiar el mundo del cine para siempre: Steven Spielberg, George Lucas y Francis Ford Coppola, entre otros y con los que conserva una gran amistad.

Creador de algunos clásicos como “Taxi Driver”, “Ragging Bull”, “Goodfellas” y “Gangs of New York”, sorprende ver a Scorcese con este film en todo su curriculum: “Shutter Island”, un thriller psicológico que a lo mejor podrías entender con David Fincher tal vez, pero que se siente algo extraño con Scorcese; o más que extraño, diferente.

DiCaprioRuffalo

Pero vamos por partes y veamos en que va la historia: una residente del hospital psiquiátrico Ashecliffe a desaparecido y, para poder investigar ese caso, la policía envía al inspector Edward Daniels (Leonardo DiCaprio) a investigar el caso, con ayuda de su nuevo compañero Chuck Aule (Mark Ruffalo) y encuentre todas las pistas posibles para dar con el paradero del residente. Conforme mas se adentra en el caso y en las costumbres de Aschecliffe, Daniels se empieza a percatar que hay información que pareciera le ocultan y que la actitud de la gente en el lugar es bastante sospechosa, por lo que él tendría que empezar a moverse con cuidado.

De una vez voy describiendo cual es mi único problema con la película: el giro final, que debería ser un momento en el que nos llevemos una enorme sorpresa, se veía venir. No voy entrar en detalles por si aun no le han dado un vistazo a la entrega, pero les diré que si esperaban un giro impresionante con la película se llevaran una pequeña decepción.

Por todo lo demás, nos encontramos ante un trabajo bastante sólido de parte de Scorcese, donde la hace tanto de director como productor. Las tomas de cámara nos hacen en verdad que estamos en un misterioso lugar y que la actitud de su gente solo levanta desconfianza tanto a nuestros invitados como a nosotros.

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El libreto viene a cargo de Laeta Kalogridis y Steven Knight, que adaptan la obra de Dennis Lehane y, sin haber leído antes la obra de Dennis, he de decir que el trabajo es bastante bueno: cuando pareciera que se va a tomar un camino la historia, de repente se pasa a otro completamente distinto; como dije, en alguno de esos giros debieron provocar que la gente se terminara dando cuenta del rumbo de la historia, pero aun asi es un trabajo bastante decente, aunque el final se pudo trabajar mejor.

Sobre las actuaciones no tengo mucho que decir, el casting que comprende la película es magnífico: Leonardo DiCaprio, Mark Ruffalo, Ben Kingsley, Michelle Williams, Patricia Clarkson, Max von Sydow, entre otros. Cada uno interpreta a su personaje de manera creíble y en realidad puedes llegar a aceptar a cada uno de estos personajes. Dicho esto, admito que el personaje de Williams a veces se me hace forzado, pero aun asi cumple.

Williams

La cinematografía, a cargo de Robert Richardson (ganador del Oscar en 3 ocasiones por este concepto, 2 de ellas con Scorcese), es magnífica. Las tomas de los edificios, el faro y los sueños del personaje de DiCaprio son impecables; además, la película no cuenta con alguna música de fondo original, ya que Robbie Robertson crea un ensamble de material anterior y la verdad queda bastante bien.

Como dije se pudo haber hecho un mejor trabajo con el final, pero eso no le quita sus meritos a esta película que son muchos. Grandes actuaciónes, buenos personajes, buena música, cinematografía, dirección y libreto. Si tienen la oportunidad, recomiendo ampliamente la entrega.