‘Un reino bajo la Luna’, un hermoso canto al amor, a la niñez y a la vida misma

Cuando escribía la crítica de Django sin cadenas, el último filme de Quentin Tarantino, les comentaba el sello tan característico que el propio director puede imprimir a sus historias, a tal grado de ser considerado cine de autor. Wes Anderson es otro caso similar al de Tarantino, pues la marca que pone a sus trabajos fílmicos es ante todo una poesía audiovisual que traslada el cine a niveles artísticos pocas veces visto. Quizás el nombre de Anderson no te sea familiar y mucho menos su cine, y no te culpo, debido a la poca distribución que ha tenido al no ser un cine comercial ni mucho menos. Pero de que puedes encontrar su filmografía si te decides a buscarla es cierto. Anderson se ha ganado, con justa razón, un lugar entre los pocos directores que hacen cine personal, de una autoría palpable y envidiable que se puede dar el lujo de hacer prácticamente lo que quiera. Eso si, haga lo que haga nunca dejara a nadie indiferente.

Moonrise Kingdom, titulada en México como Un reino bajo la Luna, es el séptimo largometraje de Anderson y el que ha tenido mejor recibimiento tanto en crítica como entre el público. Mucha gente conocerá a este director a partir de este filme y los envidio, esa sensación que experimentaran es única. Anderson realiza cine, así de simple. Y aquí nos muestra su enorme talento a la hora de contar historias sobre la condición humana y ese sentimiento que nos mueve a todos: el amor. Respaldado en el sentimiento mas puro que vive el ser humano, Anderson nos relata un cuento de hadas sobre la niñez perdida y los sueños destruidos del hombre ante el poder inmenso y devastador del amor y la rutina en la vida diaria. Un canto poético y formidable sobre la vida misma que les hará experimentar cosas pocas veces vistas en una sala de cine.

Un reino bajo la Luna nos presenta la hermosa y conmovedora historia de amor entre dos pequeños personajes inadaptados: Sam Shakusky (Jared Gilman) un huérfano de doce años que esta pasando el verano en un campamento de Boy-Scouts en la isla de New Penzance y Suzy Bishop (Kara Hayward) la hija mayor de un matrimonio de abogados residentes en la isla. Sam y Suzy se conocieron el año pasado durante una presentación artística de «El diluvio de Noe» y desde entonces cayeron enamorados. Juntos idearon un plan para, el próximo verano, poder escapar de la isla y vivir una aventura como un par de enamorados, sin importar las consecuencias. Esa es la premisa de la película. Ustedes dirán si no es mágica y emotiva. Y quizás se estén cuestionando sobre que tanta originalidad haya aquí, pues es una historia que nos han contado cientos de veces. Bueno, les diré: nunca han visto ni verán nada igual.

Y es que Un reino bajo la Luna es única debido a varios factores que procederé a enmarcar bajo estas lineas. Un reparto actoral de primera linea conforma este sublime relato en donde ningún personaje sobra. Bruce Willis, Edward Norton, Bill Murray, Frances McDormand, Tilda Swinton, Jason Schwartzman y Harvey Keitel acompañan y respaldan a los pequeños protagonistas de una forma muy divertida y extraordinaria, cada personaje tiene un matiz y desarrollo narrativo único. Mención aparte al narrador Bob Balaban, exquisito. La música de Alexandre Desplat es un mar de emociones que destila placer a tus oídos una y otra vez, sin duda el compositor correcto para este tipo de películas. La fotografía de Robert Yeoman es de una belleza inigualable lo mismo que el diseño de arte, maquillaje, vestuario y sonido. Todo es perfecto.

Pero si tenemos que hablar del mejor artífice de la película, no hay duda alguna: Wes Anderson. El oriundo de Houston, Texas, ha desarrollado su mejor trabajo de lejos y lo hace con tal pasión y entrega que no queda mas que aplaudirle ante semejante oda a la belleza narrativa y audiovisual que significa Un reino bajo la Luna. Un ensamble técnico y actoral que sirve para hacernos una crítica impresionante sobre la vida humana y lo que perdemos en el camino que construimos hacia nuestra propia infelicidad. Personajes atormentados y tristes que sufren en vida todos los errores que cometieron en su niñez y su vida, pero que ahora ven en la piel de estos pequeños niños una oportunidad para reivindicarse y componer sus trágicas vidas. Un relato inolvidable sobre la importancia de ser niño y de experimentar el sentimiento más puro que hace que los seres humanos puedan vivir la vida: el amor.

Un reino bajo la Luna es una de las mejores películas que verán no este año, sino en décadas, y probablemente sea uno de los pocos títulos que guardaran en su corazón cinéfilo por el resto de su vida. Si tienen la oportunidad de verla en una sala de cine, véanla, no se arrepentirán, se los garantizo. De risa que haya sido ignorada en los premios Oscar en casi todas las categorías, a excepción de Mejor Guión. Por abismal diferencia lo mejor que encontraran en cartelera. Ampliamente recomendable para todo público, especialmente en familia. Esto es cine.